Tipología Davídica

19 MAYO

Tipología Davídica

Números 28 | Salmos 72 | Isaías 19–20 | 2 Pedro 1

Uno de los rasgos de los Salmos que describen la llegada al trono, o el reino, de un rey davídico, es la manera como el lenguaje a veces parece exagerado. Este rasgo combina con la tipología Davídica inherente para dar a estos Salmos un doble enfoque. Por un lado, se pueden leer como descripciones algo extravagantes de uno de los reyes Davídicos (en este caso Salomón, según el título); por otro lado, invitan al lector a anticipar algo más que un David, un Salomón, o un Josías.

Así es el caso del Salmo 72. Por un lado, el rey Davídico reinaría en justicia, por lo cual es del todo apropiado que este salmo sea dedicado a este tema. En particular, debía ponerse del lado de los afligidos, “a los pobres del pueblo” (72:4), de aquel que “no tiene quien lo ayude” (72:12). Debe oponerse al opresor y al violento, estableciendo justicia para los que de otra manera sufrirían la opresión y la violencia (72:14). Su reino debe caracterizarse por la prosperidad, la cual es “fruto de la justicia” (72:3), principio que en Occidente estamos rápidamente perdiendo de vista. Dios entrará en la nación como un río abundante; el pueblo rogará por su rey; abundará el trigo por todas partes de la tierra (72:15–16).

Por otro lado, parte de este lenguaje es maravillosamente extravagante. En este aspecto el salmo refleja los términos con los cuales otros antiguos reyes de la región se hacían ensalzar. No obstante, dada la tipología Davídica y las crecientes expectativas mesiánicas, es difícil no captar algo más específico. “Que viva el rey por mil generaciones, lo mismo que el sol y que la luna” (72:5) – lo cual se podría aplicar a la dinastía, o bien podría tratarse del deseo extravagante de un rey Davídico puramente humano, pero que, en un sentido literal, puede referirse únicamente a un rey Davídico en particular. “Que domine el rey de mar a mar, desde el río Éufrates hasta los confines de la tierra” (72:8) – lo cual encapsula una preciosa ambigüedad. ¿Son estos mares solamente los mares Mediterráneo y el de Galilea? El término hebreo ¿Debería traducirse (como de hecho es posible) de manera conservadora como refiriéndose al “fin de la tierra”? Tal lectura es muy poco probable. Puesto que no sólo le rendirán homenaje las tribus del desierto (es decir, de tierras colindantes), sino también los reyes de Tarsis – ¡España! – y de otras tierras lejanas le pagarán tributos (72:11). “Que en su nombre las naciones se bendigan unas a otras; que todas ellas lo llamen dichoso” (72:17) – un eco tan contundente como se pudiese imaginar de la alianza de Abraham (Génesis 12:2–3).

Ha venido alguien más grande que Salomón (Mateo 12:42).

Carson, D. A. (2013). Por amor a Dios: Devocional para apasionarnos por la Palabra. (R. Marshall, G. Muñoz, & L. Viegas, Trads.) (1a edición, Vol. I, p. 139). Barcelona: Publicaciones Andamio.


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