Menú 12. Lo que es un líder

Menú 12. Lo que es un líder

a1En primer lugar, quiero reconocer que hay un montón de libros sobre el tema, buenos y no tanto. Por eso te escribiré lo que me sirve para resumir lo que es un líder según la Biblia y si quieres saber más cosas busca buena literatura, que la hay, pero sé crítico a la hora de escoger.

Un líder cristiano es un discípulo de Jesús que por amor a Dios y a la gente sirve a los demás a través de inspirarlos y motivarlos para que sirvan.

Es alguien que la gente sigue porque lo quieren, porque su ejemplo es digno de seguir.

“Hermanos, sed imitadores de mí, y mirad a los que así se conducen según el ejemplo que tenéis en nosotros”. Filipenses 3:17.

Porque sienten que él es el que les sirve. Cuando lo oyen saben que es lo mejor para ellos y están dispuestos a escucharlo y apoyar sus iniciativas. Un líder cristiano, al contrario de cómo nos han enseñado, se pone por debajo de las personas y las empuja hacia arriba para que lleguen hasta donde él no puede.

“Pero él les dijo: Los reyes de las naciones se enseñorean de ellas, y los que sobre ellas tienen autoridad son llamados bienhechores; mas no así vosotros, sino sea el mayor entre vosotros como el más joven, y el que dirige, como el que sirve”. Lucas 22:25, 26.

El tema del liderazgo está tan trillado hoy que creo que debemos enfocarlo de otra manera. Muchas veces se ha querido hacer líder a la gente para motivarlos, o llenar algún vacío de autoestima, y me parece que eso no es ni sano ni prudente, ni siquiera, visto en perspectiva, productivo. El que es líder en áreas de su vida, no lo es en otras, como un padre, que a la vez es un trabajador asalariado; y tener un rol en una faceta de su vida no le convierte en líder en todas las demás. Al igual que en muchas otras cosas, creo que en este caso prima la naturalidad, que las cosas se den, que el liderazgo venga dado, no impuesto. Y que nos centremos sobretodo en ser, insisto y mucho, discípulos del verdadero líder, la verdadera cabeza.

“…sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo”. Efesios 4:15.

Sampedro, Á. (2013). Igleburger (p. 56). Álex Sampedro.

Preguntas difíciles acerca de la Biblia

Autor: Norman Geisler

Preguntas difíciles acerca de la Biblia

a1La mayoría de los miembros de la iglesia (incluso muchos pastores) no están formalmente entrenados para defender la fe (apologética) y, por lo tanto, no siempre pueden responder a las preguntas difíciles que se les hace. No obstante, la Biblia nos manda: «Que su conversación sea siempre amena y de buen gusto. Así sabrán cómo responder a cada uno» (Colosenses 4:6). Pedro exhorta: «Estén siempre preparados para responder a todo el que les pida razón de la esperanza que hay en ustedes» (1 Pedro 3:15). Son mandamientos para todos los creyentes, no se limitan a los líderes cristianos. El apóstol Pablo insistió en que todo líder de iglesia debía «apegarse a la palabra fiel, según la enseñanza que recibió, de modo que también pueda exhortar a otros con la sana doctrina y refutar a los que se opongan» (Tito 1:9).

En tiempos de creciente escepticismo, agnosticismo y cultismo, se nos convoca con más ahínco a conocer las respuestas de las preguntas que nos formulen. Esto no es solo cierto para poder responder a quienes damos testimonio, sino aun más para los miembros de la familia de Dios que también tienen preguntas sin respuestas con respecto a la fe. Una de las cuestiones más atacadas es la creencia de que la Biblia es la Palabra de Dios. A continuación presento algunas respuestas breves a algunas de las preguntas difíciles que se nos hacen.

Los evangélicos creen que las Escrituras provineron de Dios por medio de hombres piadosos que ,transcribieron las palabras mismas de Dios. Es decir, la Biblia tiene un origen divino, aunque se produjo mediante instrumentos humanos. Sin embargo, esta creencia despierta muchas preguntas de parte de nuestra cultura. Las siguientes dudas son solo algunas de las más comunes.

¿DE DÓNDE PROVIENE LA BIBLIA?

La Escrituras dicen que vino de Dios. Al referirse a todo el Antiguo Testamento, Pablo escribió: «Toda la Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para reprender, para corregir y para instruir en la justicia)) (2 Timoteo 3:16). Al Nuevo Testamento también se lo llama las Escrituras. Cuando Pablo cita al evangelio en 1 Timoteo 5:18, lo llama «las Escrituras». Y Pedro, en 2 Pedro 3:15,16, también se refiere a las epístolas de Pablo como Escrituras. Por lo tanto, tanto todo el Antiguo como el Nuevo Testamento, los Evangelios y las epístolas, se consideran escritos «inspirados por Dios». Jesús usó una expresión similar cuando se refirio a la Palabra de Dios como proveniente «de la boca de DIOS», diciéndole al tentador: «No sólo de pan vive el hombre, smo de toda palabra que sale de la boca de Dios» (Mateo 4:4).

© 2003 por Ravi Zacharias y Norman Geisler

Cierra los ojos a la fe ciega

Noviembre 1

Cierra los ojos a la fe ciega

Lectura bíblica: Juan 8:31, 32

Y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres. Juan 8:32

Estás intentando contarle a una amiga acerca de Jesús cuando ésta empieza a parecer una profesora de universidad.

a1—Entonces —dice con voz altanera y levantando las cejas—, ¿puedes dar pruebas 100 por ciento seguras de que Jesús resucitó de los muertos?
No estás segura de como es que de pronto tu amiga tiene un cerebro de tamaño gigante y una pregunta que parece inteligente. Te sale una respuesta que parece más bien el chirrido de un ratoncito:
—Mmmm, no.
Algunos llaman “fe ciega” a nuestra creencia cristiana de que Cristo resucitó. Eso quiere decir que es una creencia aceptada sin ninguna prueba. O llaman a nuestra fe “ignorante”, “irracional” o “irrazonable”. Esas son palabras grandes que significan más o menos lo mismo que “tonto”. Si alguien te menoscaba de este modo, probablemente terminas sintiéndote avergonzado. Raro. Tonto. Derrotado.

Algunos opinan que si cierta verdad no puede ser comprobada con un 100 por ciento de seguridad, no vale nada o no es verdad. Dicen que si la resurrección de Jesús o su afirmación de que era el Hijo de Dios no puede ser comprobada con una seguridad del 100 por ciento, entonces no hay por qué creerlo.
Eso es un mito. Pocas son las cosas que pueden ser comprobadas 100 por ciento.

En un tribunal de justicia, por ejemplo, el jurado nunca puede estar 100 por ciento seguro de que alguien ha cometido un crimen. El jurado pesa las evidencias para declarar que alguien es culpable sin sombra de duda o no.

De la misma manera, tu creencia de que Jesús es Dios no puede comprobarse con una seguridad del 100 por ciento. Pero eso no significa que sea tonto creer en la fe cristiana. El apóstol Juan escribió: “Por cierto Jesús hizo muchas otras señales en presencia de sus discípulos, las cuales no están escritas en este libro” (Juan 20:30). En otras palabras, Jesús hizo muchas otras cosas que demostraban que era el Hijo de Dios. Las evidencias que proporciona la Biblia no incluyen todo lo que dijo o hizo Jesús, pero lo que sí nos dice es lo suficiente como para dar forma a una creencia que tiene un buen fundamento. Juan escribió en el siguiente versículo: “Pero estas cosas han sido escritas para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que creyendo tengáis vida en su nombre” (versículo 31).

Creer en Cristo es muy acertado. Blaise Pascal —un famoso matemático, filósofo y científico francés— afirmó que existen suficientes evidencias a favor de la fe cristiana como para convencer a cualquiera que no esté ya decidido a no creer. Pero no hay suficientes evidencias para llevar a Cristo a nadie que no quiera ir.

PARA DIALOGAR
Contesta con tus propias palabras: ¿Por qué no es tonto creer en Jesús?

PARA ORAR
Señor Jesús, danos la oportunidad de contar a nuestros amigos la verdad acerca de quién eres y de lo que has hecho por nosotros.

PARA HACER
¿Hay alguna pregunta que te confunde acerca de tu fe? Pídele a un cristiano más maduro que te ayude a investigar la respuesta.

McDowell, J., & Johnson, K. (2005). Devocionales para la familia. El Paso, Texas: Editorial Mundo Hispano.