Menú 34. Comida basura

Menú 34. Comida basura

a1“Pero cuantas cosas eran para mí ganancia, las he estimado como pérdida por amor de Cristo. Y ciertamente, aun estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo, y lo tengo por basura, para ganar a Cristo”. Filipenses 3:7–8.

Pablo, el de Tarso, estaba en la misión. En su mente no cabía una igleburger de ningún tipo. Él se dedicaba a fundar iglesias a lo largo y ancho del Imperio Romano, sin aviones, sin Internet, sin CDs de música ¡sin PowerPoint! Dios lo había llamado tirándolo al suelo, con una luz fulgurante que lo dejó ciego temporalmente. La conversación que tuvieron es interesante, hablaron de coces, aguijones y demás. La típica conversación que solemos tener con Dios…

“Mas yendo por el camino, aconteció que al llegar cerca de Damasco, repentinamente le rodeó un resplandor de luz del cielo; y cayendo en tierra, oyó una voz que le decía: Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? El dijo: ¿Quién eres, Señor? Y le dijo: Yo soy Jesús, a quien tú persigues; dura cosa te es dar coces contra el aguijón. El, temblando y temeroso, dijo: Señor, ¿qué quieres que yo haga? Y el Señor le dijo: Levántate y entra en la ciudad, y se te dirá lo que debes hacer”. Hechos 9:3–6.

Dios lo llamó para salvarle y para que Él viviera la aventura que jamás soñó. Mira lo que le dijo Dios a un profeta que tenía que curarle la vista a Pablo, después de su conversión.

“El Señor le dijo: Ve, porque instrumento escogido me es éste, para llevar mi nombre en presencia de los gentiles, y de reyes, y de los hijos de Israel; porque yo le mostraré cuánto le es necesario padecer por mi nombre”. Hechos 9:15–16.

Sí. Pablo iba a descubrir una vida entregada a Dios, una vida en medio de un huracán. Realmente apasionante.

Antes, Él había logrado muchas cosas. Tenía un curriculum digno de admirar en su época, había tenido los mejores profesores:

“Aunque yo tengo también de qué confiar en la carne. Si alguno piensa que tiene de qué confiar en la carne, yo más: circuncidado al octavo día, del linaje de Israel, de la tribu de Benjamín, hebreo de hebreos; en cuanto a la ley, fariseo; en cuanto a celo, perseguidor de la iglesia; en cuanto a la justicia que es en la ley, irreprensible”. Filipenses 3:4–6.

“Yo de cierto soy judío, nacido en Tarso de Cilicia, pero criado en esta ciudad, instruido a los pies de Gamaliel, estrictamente conforme a la ley de nuestros padres, celoso de Dios, como hoy lo sois todos vosotros”. Hechos 22:3.

Nosotros hoy también queremos conseguir muchas cosas parecidas. Un nombre, una posición, una buena formación, un buen trabajo, una carrera profesional que ascienda vertiginosamente, una familia acomodada, recursos y caprichos.

Cuando nos convertimos en cristianos y no dejamos atrás esos deseos nos acercamos a Dios pidiéndole que nos dé todas esas cosas que no tienen porque no ser lícitas. Y una y otra vez le pedimos y le rogamos por todas esas cosas.

Pero Pablo, que vivía sólo para Dios dice que estima todo eso como basura.

Estiércol podría ser una buena traducción. Y no es que Pablo crea que todo eso no sirva para nada, sino que en comparación con el conocimiento de Dios, es como basura. Lo tiene como pérdida, como algo que no le aporta en comparación con el amor de Jesús y el poder conocer a su Señor.

Y de una forma muy real, Pablo perdió todo eso y lo tuvopor basura para ganar a Cristo. Es decir, para tenerlo a Él. Antes de ganar un buen trabajo, una buena reputación, serel mejor en los estudios, o antes de ganar un buen sueldo, prefería ganar a Cristo y estar en Él y con Él.

A la comida rápida, también se le llama comida basura, no porque sea algo imposible de comer, sino porque comparado con otros platos la verdad es que dejan mucho que desear. Aparte no es comida muy saludable, solo hay que ver el documental “Super Size Me”. Acabas teniendo problemas de colesterol, sobrepeso, etc. Y, aunque engorda, no es muy nutritiva. ¡Pero cómo nos gusta!

Y a pesar de que lo sabemos, hoy nos acercamos a nuestro Dios y la oración que más le repetimos es:

¡Oh Señor! ¡Dame más de todo esto que quiero! ¡Más comida basura! ¡Aumenta mi contenedor para que pueda albergar más basura! ¡Por favor! Te lo pido, en el nombre de Jesús. Amén.

Nuestra oración es un reflejo de lo que hay en nuestro corazón. Si en nuestro interior nuestras mayores preocupaciones son las que he mencionado más arriba, nuestra oración se parecerá bastante a esta. Y gracias a Dios, estas oraciones no siempre son respondidas. Dios no quiere darnos comida basura, quiere darnos lo que necesitamos.

Y lo que necesitamos es conocerlo, vivir en su Reino, y que se haga su Voluntad en nuestras vidas de una forma real, porque su Voluntad es la única que es buena, agradable y perfecta (Romanos 12:2).

Por eso te recomiendo que no pidamos más comida basura y dediquemos nuestra vida a vivir buscando lo mejor para ganar a Cristo.

Sampedro, Á. (2013). Igleburger (pp. 175–178). Álex Sampedro.

¿POR QUÉ EL SEMINARIO DE JESÚS RECHAZA LA CONFIABILIDAD DE LOS TESTIGOS DEL NUEVO TESTAMENTO?

Autor: Norman Geisler

¿POR QUÉ EL SEMINARIO DE JESÚS RECHAZA LA CONFIABILIDAD DE LOS TESTIGOS DEL NUEVO TESTAMENTO?

a1Mediante premisas y conclusiones equivocadas este grupo autoproclamado de más de setenta eruditos ha hecho afirmaciones estrafalarias con respecto al Nuevo Testamento, poniendo en tela de juicio el ochenta y dos por ciento de las enseñanzas que los Evangelios atribuyen a Jesús. Uno de los fundadores del grupo, John Dominic Crossan, en su propósito de negar la resurrección de Jesús, llegó al extremo de afirmar que Jesús había sido enterrado muy a ras del suelo, y que los perros lo habían desenterrado y devorado. Las afirmaciones de este seminario no tienen fundamento por diversas razones. Tienen motivos espurios. Como ellos mismos lo reconocen, su meta es crear un nuevo Jesús «ficticio», que conlleva la destrucción de la vieja imagen de Jesús en los Evangelios y la reconstrucción de una figura que se adapte al hombre moderno. En vista de esto, nadie debería buscar en sus escritos al  verdadero Jesús.

Su tarea está viciada por su confeso afán de publicidad. En sus propias palabras: «Vamos a desarrollar nuestra tarea a plena luz pública; no solo nos comprometemos con la libertad de información sino que insistiremos en la divulgación pública de nuestra tarea». En una confesión franca, también reconocieron la naturaleza radical de su tarea. El cofundador de este seminario, Robert Funk, dijo: «Estamos internándonos en lo que para muchos es lo más sagrado y, por lo tanto, muchas veces estaremos al borde de la blasfemia».

Usan procedimientos viciados y libros equivocados. Su procedimiento está viciado porque pretenden determinar la verdad por el voto de la mayoría. Este método no es mejor hoy que cuando la mayoría de la gente creía que el mundo era plano. Su votación se basa en parte en un hipotético evangelio Q (del alemán Quelle, que significa fuente) y en un evangelio del siglo dos, el evangelio de Tomás, provenientes de los heréticos gnósticos. Además, apelan a un inexistente Marcos Secreto. El tado es que asignan más credibilidad al evangelio apócrifo de Tomás que al de Marcos o Juan.

Se basan en suposiciones erradas. Sus conclusiones se basan en premisas radicales, una de las cuales es su rechazo a los milagros. Ahora bien, si Dios existe, los milagros son posibles. Por lo tanto, cualquier rechazo de los milagros es un rechazo a la existencia de Dios. Aun más, sus conclusiones se basan en la suposición infundada de que el cristianismo fue influenciado por las religiones místicas. Edwin Yamauchi, el renombrado historiador de la antigüedad, ha demostrado que esto no es el caso, dado que los escritores judíos monoteístas de las Escrituras no podrían haber recurrido a fuentes paganas politeístas y no hubieran podido depender de fuentes posteriores a su tiempo.

Se basan en fechas equivocadas. Este seminario postula fechas tardías injustificadas para los cuatro Evangelios (posiblemente entre los años 70 y 100 d.C.). Con esto creen poder concluir que el Nuevo Testamento está conformado por mitos tardíos de Jesús. Pero esto se contrapone a la evidencia de los manuscritos egipcios del segundo siglo que contienen copias de fragmentos de Juan y que favorecerían su origen asiático en el primer siglo. Además, los Evangelios del Nuevo Testamento están citados en otras obras del primer siglo, como son La epístola de Barrabás, La Didaqué, Los Corintios de Clemente y Las siete epístolas Ignacio. Además, el historiador Colin Hemer ha demostrado que el Evangelio de Lucas se escribió antes que Hechos (cf.1:1 con Hechos 1:1) y que hay firme evidencia que permitiría fecharlo antes de los años 60-62 d.C, durante la misma generación en que murió Jesús. Además, aun los estudiosos críticos aceptan que 1 Corintios se escribió entre 55-56 d.C., o sea unos veintidós a veintitrés años después de la muerte de Jesús (en el año 33 d.C.). No hubiera sido posible que se desarrollaran mitos sustanciales en este período tan breve mientras todavía había testigos oculares que pudieran corregir el error. Finalmente, algunos críticos están dispuestos a admitir fechas tempranas para los Evangelios del Nuevo Testamento. El obispo John A.T. Robinson, ya fallecido, argumentaba en su libro Redating the New Testament [Nueva datación del Nuevo Testamento] que estos habían sido escritos entre los años 40 y no mucho más allá de 60 d. Esto fecharía los primeros registros escritos ¡siete años después de la muerte de Jesús!

Llegan a conclusiones equivocadas. Después de destruir la base para el Jesús real de los Evangelios, este seminario no llega a ningún acuerdo real con respecto a quién fue Jesús en realidad: un cínico, un sabio, un reformador judío, un feminista, un maestro y profeta, un profeta social radical, o un profeta tológico. No es nada sorprendente que algo llevado a cabo por este grupo, con procedimientos erróneos, basado en libros equivocados, fundado en premisas falsas y utilizando fechas erróneas, llegue a conclusiones equivocadas.

Quienes estén interesados en considerar la evidencia de la autenticidad de los cuatro Evangelios pueden consultar The Historical Reliability of the Gospels [La historicidad de los Evangelios], por Craig Blomberg y The Historical Jesus [El Jesús histórico], por Gary Habermas. O mejor aún, ir a los cuatro Evangelios y volverlos a leer.

© 2003 por Ravi Zacharias y Norman Geisler

Mi tributo

Noviembre 23

Mi tributo

Lectura bíblica: Marcos 14:1–11

Dejadla. ¿Por qué la molestáis? Ella ha hecho una buena obra conmigo. Marcos 14:6

a1Hermano Sol, Hermana Luna es una película acerca de San Francisco de Asís. Francisco estaba listo para heredar los negocios de su padre y vivir con toda comodidad y lujo. Pero cuando confió en Cristo, el joven se sentía incómodo con sus riquezas por la pobreza que veía a su alrededor. Como Cristo había renunciado a sus tesoros en el cielo para ser el Salvador, razonó Francisco, él debería hacer lo mismo. Renunció a las riquezas de su padre y vivió en la pobreza ayudando a los pobres.

En Marcos 14 tienes dos individuos. Uno, como Francisco de Asís, pensaba que ningún regalo era demasiado grande para honrar a Cristo. El otro tenía una obsesión tan enfermiza con el dinero que lo llevó a entregar a Cristo a sus enemigos por unas pocas piezas de plata.

Dos días antes de la Última Cena, una mujer se acercó a Jesús y echó un perfume caro sobre su cabeza, un reconocimiento lleno de amor de que Jesús era su Señor y Rey.
—¡Qué desperdicio! —murmuraron algunos discípulos—. Podíamos haber vendido ese perfume y ayudado a un montón de gente pobre con el dinero.

En realidad, la idea no era mala. Pero hay un tiempo para ayudar al necesitado, y hay un tiempo para mostrarle respeto a Jesús, nuestro Señor y Rey. Jesús apreció este regalo lujoso de la mujer.

Y después estaba Judas, cuya codicia lo llevó a la ruina. Éste fue el que encabezó la queja por la botella de perfume. Juan dice la verdad acerca de Judas: “Pero dijo esto, no porque le importaban los pobres, sino porque era ladrón, y teniendo la bolsa a su cargo sustraía de lo que se echaba en ella” (Juan 12:6). El principal de los sacerdotes detectó que Judas amaba el dinero y le pagaron para que entregara a Jesús (ver Marcos 14:11).

Entonces, ¿cómo puedes honrar a Cristo el Rey como lo hizo la mujer generosa? Después de todo, Jesús no está aquí en la carne. No obstante, existe una manera magnífica: Ríndele tributo a Cristo por medio de bendecir a alguien que está aquí en la carne. Prueba estas sugerencias:

• Cómprale a tu pastor o al líder juvenil un regalo, un libro, disco compacto, una corbata o lo que puedas.
• Haz una donación a un ministerio que ayuda al prójimo en gratitud a Cristo por ser tu Rey.
• Da una contribución al fondo de edificación de tu iglesia que realmente sea un sacrificio.
• Averigua algo que tu amigo siempre ha querido y dáselo como sorpresa.

Los “regalos para rendir tributo” significan aún más si los das anónimamente. Es una manera de mantenerte centrado en el verdadero propósito de dar: honrar a Cristo. Él sabrá lo que has hecho, y es una manera de declarar que Jesús es Señor de todo lo que posees.

PARA DIALOGAR
¿De qué manera puedes dar generosamente de un modo que honre a Jesús?

PARA ORAR
Señor, danos un corazón agradecido por todo lo que nos has dado, y un corazón que reconoce tu grandeza.

PARA HACER
Como familia, tracen un plan para dar un regalo como un tributo al Señor.

McDowell, J., & Johnson, K. (2005). Devocionales para la familia. El Paso, Texas: Editorial Mundo Hispano.