Ver la realidad de una vida transformada

Ver la realidad de una vida transformada

la-verdad-para-hoy

12/5/2016

 

Pablo permaneció dos años enteros en una casa alquilada, y recibía a todos los que a él venían, predicando el reino de Dios y enseñando acerca del Señor Jesucristo, abiertamente y sin impedimento. (Hechos 28:30-31)

alimentemos_el_almaEl versículo de hoy muestra que, aunque Pablo estaba bajo arresto domiciliario “en una casa alquilada”, siguió predicando. A pesar de las circunstancias, Pablo siguió haciendo lo que se le había llamado a hacer.

Tal vez usted esté pensando: No puedo ir y predicar el evangelio. No puedo ser evangelista, ni maestro bíblico. Estoy atado a mi trabajo. Pero no importa si usted está encadenado a un escritorio, a una línea de montaje en una fábrica, a un aula, a un vehículo o a un puesto de vendedor; todo eso brinda oportunidades de predicar el evangelio. Cuanto peor es su confinamiento, tanto mayor es la oportunidad de brillar con una vida de santidad.

A menudo me dicen lo difícil que es dar testimonio en el centro laboral. Mi respuesta es que por lo general es más difícil dar testimonio en condiciones ideales que en una situación más difícil. Se debe a que en las situaciones difíciles la realidad de una vida transformada es más patente, y eso no puede menos que impresionar a quienes no la han experimentado.

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La niebla se está disipando

5 Diciembre 2016

La niebla se está disipando
por Charles R. Swindoll

Ester 7:1-2

alimentemos_el_almaImagine que está nadando en un inmenso lago, y que se encuentra a unos trescientos o cuatrocientos metros de la playa, cuando de repente se forma una niebla anómala y ésta le rodea. Usted está atrapado en este diminuto círculo de luz difusa, pero no puede ver más allá del alcance de su brazo.

Usted y yo estamos atrapados en un pequeño espacio de este nublado lago llamado presente. Debido a que toda nuestra perspectiva se basa en este momento en el que nos encontramos, hablamos del presente, del pasado y del futuro. Si queremos saber la hora, el minuto o el segundo, simplemente vemos nuestro reloj. Si queremos saber el día o el mes, el año o el siglo, vemos el calendario. Se trata del tiempo. Lo marcamos fácilmente, y lo medimos cuidadosamente. Todo es muy objetivo: medible, obvio y con sentido.

Pero Dios no es así en lo absoluto. En realidad, Él vive y se mueve fuera de la esfera del tiempo terrenal. En su tiempo, y solamente en su tiempo, Él comienza a moverse de manera impalpable hasta que, de repente, a medida que se revela su sorprendente soberanía, se produce un cambio. Es la manera que tiene Dios de disipar la niebla, ¡lo que siempre ocurre cuando Él lo decide y cuando a Él le place!

¿“Cuál es tu petición”, le pregunta el rey a Ester? “¿Qué es lo que solicitas?” Él ya le había preguntado esto un par de veces antes, cuando ella se le acercó, y él le extendió su cetro; y después, en el primer banquete. Pero Ester nunca le respondió, porque el momento no era el indicado. Ester tenía un oído sensible, un corazón sabio; sentía que algo todavía no estaba totalmente bien. Por tanto, no presionó. Sabía cuándo actuar, y sabía cuándo esperar.

¿Tiene usted esa misma sensibilidad? ¿Sabe cuándo escuchar? ¿Sabe cuándo hablar claro, y cuando permanecer en silencio? ¿Sabe cuánto decir y cuándo decirlo? ¿Tiene la sabiduría para reprimirse hasta exactamente el momento preciso, para obtener los máximos resultados? Estas cosas son importantes. La pregunta es: ¿Tiene usted la suficiente sintonía con Dios para leer sus sutiles señales? Es fácil ponerse en movimiento a la primera señal de que la niebla se está disipando.

Como escribió Salomón: “Todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora… tiempo de callar y tiempo de hablar” (Eclesiastés 3:1, 7).

Tomado del libro Buenos Días con Buenos Amigos (El Paso: Editorial Mundo Hispano, 2007). Con permiso de la Editorial Mundo Hispano (www.editorialmundohispano.org). Copyright © 2016 por Charles R. Swindoll Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.

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CAMBIO DE HOMBROS

CAMBIO DE HOMBROS

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Pablo Martini
Programa No. 2016-12-05

alimentemos_el_almaLa actitud con que encares los proyectos y desafíos cotidianos es esencial para regular las fuerzas y no quedar, como tantos, a la vera del camino y exhaustos. Es por eso que Jesús dijo: “Vengan a mí todos los que se sientan agotados y sin fuerzas que les voy a decir un secreto: Si cultivan una actitud de corazón tranquila y humilde, cada vez que se vean abocados en alguna tarea, así como lo ven hacer en mí, por más que sea pesada como un yugo,  la encontrarán liviana, y experimentarán esa paz interior que regula las fuerzas para continuar”. (Paráfrasis del autor).  Mansedumbre(espíritu dócil y rendido), y humildad (sumisión, obediencia, acatamiento). Escasean hoy ¿verdad?… De ahí el estrés, el mal genio, la ira y los “nervios de punta”.

Cierta vez una anciana caminaba al costado de una carretera arrastrando su pesada carga sobre las espaldas. Un conductor la vio y se compadeció de ella. Detuvo su camioneta y le indicó que subiera en la parte trasera. Luego de andar algunos metros observó que la mujer viajaba parada cargando aun su peso. ¡Señora, deje la carga sobre el piso del vehículo, por favor!” “No”, exclamó la anciana. “Me está llevando a mí, eso ya es bastante como para que lleve también mi  carga”. ¡Casi cómico! ¿Verdad? Bueno así de ridícula es la actitud de todo aquel que le entrega el destino eterno de su alma al Fiel Creador, pero se niega a entregarle sus cargas. Permíteme decirte que, cuando Él te invitó a subir lo hizo calculando tu peso y el de tus cargas también. Ya sabía de tus luchas, de tus temores, de tus fracasos y de tus retrasos. Igual te invitó a unirte a Él. No es sorpresa tu carga pesada. Quizás sea hora de darte cuenta de esto y dejar tu peso a Sus pies en oración, pues  la oración es el lugar donde las cargas cambian de hombro. La letra de una canción cristiana dice: “Si el peso del mundo cargó sobre sus hombros, sabe, mi hermano, que Él te sostendrá a ti”.

PENSAMIENTO DEL DÍA:

La oración es el lugar donde las cargas cambian de hombro.

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Saludo

Colosenses 1-4

9781586403546

Saludo

alimentemos_el_almaPablo, apóstol de Jesucristo por[a] la voluntad de Dios, y el hermano Timoteo,a los santos y fieles hermanos en Cristo que están en Colosas: Gracia a vosotros y paz de parte de Dios nuestro Padre.

Gratitud de Pablo por los colosenses

Damos gracias a Dios, el Padre de nuestro Señor Jesucristo, orando siempre por vosotros, al oír de vuestra fe en Cristo Jesús y del amor que tenéis por[b] todos los santos, a causa de la esperanza reservada para vosotros en los cielos, de la cual oísteis antes en la palabra de verdad, el[c] evangelio que ha llegado hasta vosotros. Así como en todo el mundo está dando fruto constantemente y creciendo[d], así lo ha estado haciendo también en vosotros, desde el día que oísteis y comprendisteis la gracia de Dios en verdad[e]; tal como lo aprendisteis de Epafras, nuestro amado consiervo, quien es fiel servidor de Cristo de parte nuestra[f], el cual también nos informó acerca de vuestro amor en el Espíritu.

Pablo ora por los colosenses

Por esta razón, también nosotros, desde el día que lo supimos[g], no hemos cesado de orar por vosotros y de rogar que seáis llenos del conocimiento[h] de su voluntad en toda sabiduría y comprensión espiritual, 10 para que andéis como es digno del Señor, agradándole en todo, dando fruto en toda buena obra y creciendo en[i] el conocimiento[j] de Dios; 11 fortalecidos con todo poder según la potencia de su gloria, para obtener[k] toda perseverancia y paciencia, con gozo12 dando gracias al Padre que nos ha capacitado para compartir[l] la herencia de los santos en luz.

La persona y la obra de Jesucristo

13 Porque El nos libró del dominio[m] de las tinieblas y nos trasladó al reino de su Hijo amado[n], 14 en quien tenemos redención: el perdón de los pecados. 15 El es la imagen del Dios invisible, el primogénito[o] de toda creación. 16 Porque en El fueron creadas todas las cosas, tanto en los cielos como en la tierra, visibles e invisibles; ya sean tronos o dominios o poderes o autoridades; todo ha sido creado por medio de El y para El. 17 Y El es antes de[p] todas las cosas, y en El todas las cosas permanecen[q]. 18 El es también la cabeza del cuerpo que es la iglesia; y El es el principio, el primogénito[r] de entre los muertos, a fin de que El tenga en todo la primacía. 19 Porque agradó al Padre que en El habitara toda la plenitud[s], 20 y por medio de El reconciliar todas las cosas consigo, habiendo hecho la paz por medio de la sangre de su cruz, por medio de El, repito, ya sean las que están en la tierra o las que están en los cielos. 21 Y aunque vosotros antes estabais alejados y erais de ánimo hostil[t], ocupados en malas obras, 22 sin embargo, ahora El os ha reconciliado en su cuerpo de carne, mediante su muerte, a fin de presentaros santos, sin mancha e irreprensibles delante de El, 23 si en verdad permanecéis en la fe bien cimentados y constantes, sin moveros de la esperanza del evangelio que habéis oído, que fue proclamado a toda la creación debajo del cielo, y del cual yo, Pablo, fui hecho[u] ministro[v].

Cristo en vosotros, la esperanza de gloria

24 Ahora me alegro de mis sufrimientos por vosotros, y en mi carne, completando lo que falta de las aflicciones de Cristo, hago mi parte por su cuerpo, que es la iglesia, 25 de la cual fui hecho ministro conforme a la administración[w] de Dios que me fue dada para beneficio vuestro, a fin de llevar a cabo la predicación de la[x]palabra de Dios, 26 es decir, el misterio que ha estado oculto desde los siglos y generaciones pasadas, pero que ahora ha sido manifestado a sus santos, 27 a quienes Dios quiso dar a conocer cuáles son las riquezas de la gloria de este misterio entre los gentiles, que es Cristo en vosotros, la esperanza de la gloria.28 A El nosotros proclamamos, amonestando a todos los hombres, y enseñando a todos los hombres con[y] toda sabiduría, a fin de poder presentar a todo hombreperfecto en Cristo. 29 Y con este fin también trabajo, esforzándome según su poder[z] que obra poderosamente[aa] en mí.

Preocupación de Pablo por los colosenses

Porque quiero que sepáis qué gran lucha tengo por vosotros y por los que están en Laodicea, y por todos los que no me han visto en persona[ab], para que sean alentados sus corazones, y unidos en amor, alcancen todas las riquezas que proceden de una plena seguridad de comprensión, resultando en un verdadero conocimiento del misterio de Dios[ac], es decir, de Cristo, en quien están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento. Esto lo digopara que nadie os engañe con razonamientos persuasivos[ad]. Porque aunque estoy ausente en el cuerpo[ae], sin embargo estoy con vosotros en espíritu, regocijándome al ver[af] vuestra buena disciplina[ag] y la estabilidad[ah] de vuestra feen Cristo.

Por tanto, de la manera que recibisteis a Cristo Jesús el Señor, así andad[ai] en El;firmemente arraigados y edificados en El y confirmados en[aj] vuestra fe, tal como fuisteis instruidos, rebosando de[ak] gratitud[al].

Jesucristo: Dios, salvador y vencedor

Mirad que nadie os haga cautivos por medio de su filosofía y vanas sutilezas, según la tradición de los hombres, conforme a los principios[am] elementales del mundo y no según Cristo. Porque toda la plenitud de la Deidad residecorporalmente en El, 10 y habéis sido hechos completos[an] en El, que es la cabeza sobre[ao] todo poder y autoridad; 11 en El también fuisteis circuncidados con una circuncisión no hecha por manos, al quitar el cuerpo de la carne mediante la circuncisión de Cristo; 12 habiendo sido sepultados con El en el bautismo, en el cual también habéis resucitado con El por la fe en la acción del poder de Dios, que le resucitó de entre los muertos. 13 Y cuando estabais muertos en[ap] vuestros delitos y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con El, habiéndonos[aq] perdonado todos los delitos, 14 habiendo cancelado el documento de deuda que consistía en decretos contra nosotros y que nos era adverso, y lo ha quitado de en medio, clavándolo en la cruz. 15 Y habiendo despojado a[ar] los poderes y autoridades, hizo de ellos un espectáculo público, triunfando sobre ellos por medio de El[as].

Advertencias contra mandamientos de hombres

16 Por tanto, que nadie se constituya en vuestro juez[at] con respecto a comida o bebida, o en cuanto a día de fiesta, o luna nueva, o día de reposo; 17 cosas que sólo son sombra de lo que ha de venir, pero el cuerpo[au] pertenece a Cristo[av].18 Nadie os defraude de vuestro premio[aw] deleitándose en la humillación de sí mismo[ax] y en la adoración de los ángeles, basándose en las visiones que ha visto, hinchado sin causa por su mente carnal, 19 pero no asiéndose a la Cabeza, de la cual todo el cuerpo, nutrido y unido por las coyunturas y ligamentos[ay], crece con un crecimiento que es de Dios.

20 Si habéis muerto con Cristo a los principios[az] elementales del mundo, ¿por qué, como si aún vivierais en el mundo, os sometéis a preceptos tales como: 21 no manipules[ba], no gustes, no toques 22 (todos los cuales se refieren a cosas destinadas a perecer con el uso[bb]), según los preceptos y enseñanzas de los hombres? 23 Tales cosas tienen a la verdad, la apariencia de sabiduría en una religión humana[bc], en la humillación de sí mismo[bd] y en el trato severo del cuerpo, pero carecen de valor alguno contra los apetitos de la carne.

La meta del cristiano

3 Si habéis, pues, resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. Poned la mira[be] en las cosas de arriba, no en las de la tierra. Porque habéis muerto, y vuestra vida está escondida con Cristoen Dios. Cuando Cristo, nuestra[bf] vida, sea manifestado, entonces vosotros también seréis manifestados con El en gloria.

La vida vieja y la vida nueva

Por tanto, considerad los miembros de vuestro cuerpo terrenal como muertos[bg]a la fornicación, la impureza, las pasiones, los malos deseos y la avaricia, que es idolatría. Pues la ira de Dios vendrá sobre los hijos de desobediencia[bh] por causa de estas cosas, en las cuales vosotros también anduvisteis en otro tiempo cuando vivíais en ellas. Pero ahora desechad también vosotros todas estas cosas: ira, enojo, malicia, maledicencia, lenguaje soez de vuestra boca. No mintáis[bi] los unos a los otros, puesto que habéis desechado al viejo hombre con sus malos hábitos, 10 y os habéis vestido del nuevo hombre, el cual se va renovando hacia un verdadero conocimiento, conforme a la imagen de aquel que lo creó; 11 una renovación en la cual no hay distinción entre griego y judío, circunciso e incircunciso[bj], bárbaro[bk], escita[bl], esclavo o libre, sino que Cristo es todo, y en todos.

12 Entonces, como escogidos de Dios, santos y amados, revestíos de tierna compasión, bondad, humildad, mansedumbre y paciencia[bm]; 13 soportándoos unos a otros y perdonándoos unos a otros, si alguno tiene queja contra otro; como Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros. 14 Y sobre todas estas cosas, vestíos de amor, que es el vínculo[bn] de la unidad[bo]. 15 Y que la paz de Cristo[bp] reine[bq] en vuestros corazones, a la cual en verdad[br] fuisteis llamados en un solo cuerpo; y sed agradecidos. 16 Que la palabra de Cristo[bs] habite en abundancia en vosotros, con toda sabiduría enseñándoos y amonestándoos unos a otros con salmos, himnos y canciones espirituales, cantando a Dios con acción de gracias[bt] en vuestros corazones. 17 Y todo lo que hacéis, de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias por medio de El a Dios el Padre.

Relaciones sociales del cristiano

18 Mujeres, estad sujetas a vuestros maridos, como conviene en el Señor.19 Maridos, amad a vuestras[bu] mujeres y no seáis ásperos[bv] con ellas. 20 Hijos, sed obedientes a vuestros padres en todo, porque esto es agradable al[bw] Señor.21 Padres, no exasperéis[bx] a vuestros hijos, para que no se desalienten.22 Siervos[by], obedeced en todo a vuestros[bz] amos en la tierra[ca], no para ser vistos[cb], como los que quieren agradar a los hombres, sino con sinceridad de corazón, temiendo al Señor. 23 Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres, 24 sabiendo que del Señor recibiréis la recompensa de la herencia. Es a Cristo el Señor a quien servís. 25 Porque el que procede con injusticia sufrirá las consecuencias del mal que ha cometido, y eso, sin acepción de personas.

4 Amos, tratad con justicia y equidad a vuestros siervos[cc], sabiendo que vosotros también tenéis un Señor[cd] en el cielo.

Exhortaciones finales

Perseverad en[ce] la oración, velando en ella con acción de gracias; orando al mismo tiempo también por nosotros, para que Dios nos abra una puerta para la palabra, a fin de dar a conocer[cf] el misterio de Cristo, por el cual también he sido encarcelado, para manifestarlo como debo hacerlo[cg]. Andad sabiamente para con los de afuera, aprovechando bien[ch] el tiempo. Que vuestra conversación sea siempre con gracia, sazonada como con sal, para que sepáis cómo debéis responder a cada persona.

Asuntos personales

En cuanto a todos mis asuntos, os informará Tíquico, nuestro amado hermano, fiel ministro y consiervo en el Señor. Porque precisamente para esto os lo he enviado, para que sepáis de nuestras circunstancias y que conforte vuestros corazones; y con él a Onésimo[ci], fiel y amado hermano, que es uno de vosotros. Ellos os informarán acerca de todo lo que aquí pasa.

Saludos

10 Aristarco, mi compañero de prisión, os envía saludos; también Marcos, el primo de Bernabé (acerca del cual recibisteis instrucciones[cj]; si va a vosotros, recibidle bien); 11 y también Jesús, llamado Justo; estos son los únicos colaboradoresconmigo en[ck] el reino de Dios que son de la circuncisión, y ellos[cl] han resultado ser un estímulo para mí. 12 Epafras, que es uno de vosotros, siervo de Jesucristo, os envía saludos, siempre esforzándose intensamente a favor vuestro en sus oraciones, para que estéis firmes, perfectos[cm] y completamente seguros[cn] en toda la voluntad de Dios. 13 Porque le soy testigo de que tiene profundo interés[co]por vosotros y por los que están en Laodicea y en Hierápolis. 14 Lucas, el médico amado, os envía saludos, y también Demas. 15 Saludad a los hermanos que están en Laodicea, también a Ninfas y a la iglesia que está en su casa. 16 Cuando esta[cp]carta se haya leído entre vosotros, hacedla leer también en la iglesia de los laodicenses; y vosotros, por vuestra parte, leed la carta que viene de Laodicea.17 Y decid a Arquipo: Cuida[cq] el ministerio que has recibido del Señor, para que lo cumplas.

18 Yo, Pablo, escribo este saludo con mi propia mano[cr]. Acordaos de mis cadenas[cs]. La gracia sea con vosotros.

Notas al pie:

  1. Colosenses 1:1 Lit., mediante
  2. Colosenses 1:4 O, hacia
  3. Colosenses 1:5 O, del
  4. Colosenses 1:6 O, se disemina
  5. Colosenses 1:6 O, llegasteis a entender…verdaderamente
  6. Colosenses 1:7 Algunos mss. dicen: vuestra
  7. Colosenses 1:9 Lit., lo oímos
  8. Colosenses 1:9 O, verdadero conocimiento
  9. Colosenses 1:10 O, por
  10. Colosenses 1:10 O, aumentando en el verdadero conocimiento
  11. Colosenses 1:11 Lit., hacia
  12. Colosenses 1:12 Lit., para la porción de
  13. Colosenses 1:13 Lit., de la autoridad
  14. Colosenses 1:13 Lit., del Hijo de su amor
  15. Colosenses 1:15 Gr., protótokos; aquí: el primero en prioridad y soberanía
  16. Colosenses 1:17 O, ha existido anteriormente a
  17. Colosenses 1:17 Lit., se conservan unidas
  18. Colosenses 1:18 Gr., protótokos; aquí: el primero que resucitó de entre los muertos
  19. Colosenses 1:19 O, agradó a toda la plenitud, habitar en El; i.e., la plenitud de la Deidad; véase Col. 2:9
  20. Colosenses 1:21 Lit., enemigos en mente
  21. Colosenses 1:23 Lit., llegué a ser
  22. Colosenses 1:23 O, servidor
  23. Colosenses 1:25 O, al oficio de administrador
  24. Colosenses 1:25 Lit., hacer plena la
  25. Colosenses 1:28 O, en
  26. Colosenses 1:29 Lit., obrar
  27. Colosenses 1:29 Lit., en poder
  28. Colosenses 2:1 Lit., mi rostro en la carne
  29. Colosenses 2:2 Algunos mss. dicen: de Dios el Padre
  30. Colosenses 2:4 O, sutiles, o, capciosos
  31. Colosenses 2:5 Lit., en la carne
  32. Colosenses 2:5 Lit., y viendo
  33. Colosenses 2:5 O, vuestro buen orden
  34. Colosenses 2:5 O, firmeza
  35. Colosenses 2:6 O, vivid
  36. Colosenses 2:7 O, por
  37. Colosenses 2:7 Algunos mss. dicen: en ella con; otros: en ello con
  38. Colosenses 2:7 O, acción de gracias
  39. Colosenses 2:8 O, las normas
  40. Colosenses 2:10 O, habéis sido llenos, o, habéis alcanzado plenitud
  41. Colosenses 2:10 Lit., de
  42. Colosenses 2:13 O, por causa de
  43. Colosenses 2:13 Algunos mss. dicen: habiéndoos
  44. Colosenses 2:15 O, habiéndose deshecho de
  45. Colosenses 2:15 O, ella; i.e., la cruz
  46. Colosenses 2:16 Lit., nadie os juzgue
  47. Colosenses 2:17 O, la sustancia
  48. Colosenses 2:17 Lit., es de Cristo
  49. Colosenses 2:18 O, Nadie juzgue contra vosotros
  50. Colosenses 2:18 O, humildad
  51. Colosenses 2:19 Lit., ataduras,
  52. Colosenses 2:20 O, las normas
  53. Colosenses 2:21 O, no manosees
  54. Colosenses 2:22 O, siendo consumidas
  55. Colosenses 2:23 Lit., arbitraria, o, autocreada
  56. Colosenses 2:23 O, humildad
  57. Colosenses 3:2 O, Fijad vuestra mente
  58. Colosenses 3:4 Algunos mss. antiguos dicen: vuestra
  59. Colosenses 3:5 Lit., dad muerte a los miembros que están sobre la tierra
  60. Colosenses 3:6 Algunos mss. antiguos no incluyen: sobre los hijos de desobediencia
  61. Colosenses 3:9 O, Dejad de mentir
  62. Colosenses 3:11 Lit., circuncisión e incircuncisión
  63. Colosenses 3:11 I.e., uno que no era griego, ni por nacimiento, ni por cultura
  64. Colosenses 3:11 Un natural de Escitia; símbolo de un salvaje primitivo
  65. Colosenses 3:12 I.e., tolerancia hacia otros
  66. Colosenses 3:14 O, lazo, o, eslabón
  67. Colosenses 3:14 Lit., de la perfección
  68. Colosenses 3:15 Algunos mss. dicen: Dios
  69. Colosenses 3:15 O, actúe como árbitro
  70. Colosenses 3:15 Lit., también
  71. Colosenses 3:16 Algunos mss. dicen: del Señor; otros dicen: de Dios
  72. Colosenses 3:16 Lit., en su gracia
  73. Colosenses 3:19 Lit., las
  74. Colosenses 3:19 O, amargos
  75. Colosenses 3:20 Lit., en el
  76. Colosenses 3:21 Algunos mss. antiguos dicen: no provoquéis a ira
  77. Colosenses 3:22 O, Esclavos
  78. Colosenses 3:22 Lit., los
  79. Colosenses 3:22 Lit., según la carne
  80. Colosenses 3:22 Lit., no en el servir al ojo
  81. Colosenses 4:1 O, esclavos
  82. Colosenses 4:1 O, Amo
  83. Colosenses 4:2 O, Consagraos a
  84. Colosenses 4:3 Lit., de hablar
  85. Colosenses 4:4 Lit., hablar
  86. Colosenses 4:5 Lit., redimiendo
  87. Colosenses 4:9 Lit., junto con Onésimo
  88. Colosenses 4:10 U, órdenes
  89. Colosenses 4:11 O, por
  90. Colosenses 4:11 Lit., los cuales
  91. Colosenses 4:12 O, maduros
  92. Colosenses 4:12 O, perfectos
  93. Colosenses 4:13 O, se toma mucho trabajo
  94. Colosenses 4:16 Lit., la
  95. Colosenses 4:17 O, Mira
  96. Colosenses 4:18 Lit., El saludo por mi mano, Pablo
  97. Colosenses 4:18 O, mis prisiones
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