AFLICCIONES EN EL MINISTERIO

AFLICCIONES EN EL MINISTERIO

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12/7/2016

Algunos, a la verdad, predican a Cristo… por contención, no sinceramente, pensando añadir aflicción a mis prisiones. (Filipenses 1:15-16)

alimentemos_el_almaA veces me preguntan: “¿Qué ha sido lo más desalentador en su ministerio?” Hasta donde puedo recordar, mi respuesta ha sido la misma a través de los años.

Hay dos cuestiones que me afligen profundamente. Una es ver a quienes deben procurar ser los más maduros en la fe, los que conocen bien la Palabra de Dios, que han experimentado las bendiciones del desarrollo espiritual y de la comunión y que han visto el poder de Dios repetidas veces, apartarse de la fe y abrazar el pecado. Eso es mucho más desalentador que cuando un cristiano recién convertido cae en pecado debido a la ignorancia.

La segunda es ser calumniado por otros predicadores del evangelio. Parece que algunos desean desacreditar el ministerio de otros. Como resultado, calumnian a otros ministros, no porque tengan válidas razones para censurarlos, sino simplemente por la satisfacción de desacreditarlos.

Mientras lleva una vida de santidad, espere ataques a su servicio a Dios. Pero no deje que eso afecte su gozo.

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La forma como mira a la iglesia local un buen ministro de Jesucristo

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La forma como mira a la iglesia local un buen ministro de Jesucristo

David Logacho

alimentemos_el_almaUna vez más, es una bendición para mí saludarle en el precioso nombre de Cristo, amiga, amigo oyente. Bienvenida, bienvenido al estudio bíblico de hoy. Estamos estudiando la primera epístola de Pablo a Timoteo, en la serie titulada: Claves para ser un buen ministro de Jesucristo. En esta oportunidad vamos a ver la forma como mira a la iglesia local un buen ministro de Jesucristo.

En nuestros estudios bíblicos últimos hemos visto las cualidades de carácter de los obispos, pastores o ancianos, y de los diáconos. Nos falta examinar lo que atañe a la congregación en general. No olvidemos que una iglesia local en su forma más básica está conformada por los santos, o los creyentes en general, por los diáconos que ejecutan una función de servicio y por los ancianos o pastores que realizan una función de liderazgo. Veamos pues lo que Pablo dice a los creyentes en general en una iglesia local. Todo comienza con una promesa de Pablo a Timoteo. 1 Timoteo 3:14 dice: Esto te escribo,  aunque tengo la esperanza de ir pronto a verte,
El corazón de Pablo estaba tan interesado en el bienestar de la iglesia local en la ciudad de Efeso, que dejó allí a Timoteo para que mande a algunos que no enseñen diferente doctrina y como si eso no fuera suficiente, quería ir él mismo personalmente tan pronto como le sea posible. Mientras esperaba la oportunidad para hacer la visita prometida, Pablo escribió lo que nosotros conocemos como la primera epístola a Timoteo. Un buen ministro de Jesucristo debe tener tan hondo en su corazón a la congregación que pastorea, que no escatima esfuerzo alguno para buscar lo mejor para ella. En su carta, Pablo hace mención del propósito de Timoteo para haber sido dejado en Efeso. Permítame leer 1 Timoteo 3:15. La Biblia dice: para que si tardo,  sepas cómo debes conducirte en la casa de Dios,  que es la iglesia del Dios viviente,  columna y baluarte de la verdad.
La oportunidad de Pablo para ir a Efeso podría tardar algo y por eso decidió adelantarse, por decirlo así, escribiendo la carta, de manera que Timoteo tenga la información acerca de cómo debe conducirse en la congregación en Efeso. La manera como deben conducirse los líderes en una iglesia local está determinada por lo que Dios ha comunicado a través de los apóstoles, y más específicamente a través del apóstol Pablo. Timoteo no debía conducirse en la iglesia en Efeso de la manera que a él le parecía sino que debía hacerlo de la manera que el apóstol Pablo le instruía. Un buen ministro de Jesucristo no se conduce en la iglesia local como él quiere sino como dice Dios en su palabra, más directamente conforme a lo que enseñan las epístolas pastorales, 1 y 2 a Timoteo y Tito. Dicho esto, reviste capital importancia la manera como Pablo describe a la iglesia local en Efeso. En la descripción encontramos las cualidades de carácter que deben tener los creyentes en una iglesia local. Así como se necesitan ciertas cualidades de carácter para los obispos, ancianos o pastores, y para los diáconos, también se necesitan ciertas cualidades de carácter para la congregación en general. Primeramente Pablo habla de la iglesia local en Efeso como la casa de Dios. Pablo no se está refiriendo a una edificación. La palabra casa en este caso no tiene que ver con pisos, paredes, ventanas, puertas y techos. Casa se refiere a una descendencia, a una familia, así como cuando hablamos de la casa de David o de la casa de Aarón. La única manera de llegar a ser parte de la casa o la familia o la descendencia de Dios es mediante un nuevo nacimiento, un nacimiento espiritual, lo cual acontece cuando un pecador recibe a Cristo como su único y personal Salvador. Juan 1:12 dice al respecto: Mas a todos los que le recibieron,  a los que creen en su nombre,  les dio potestad de ser hechos hijos de Dios;
De modo que todos los creyentes constituimos la casa de Dios. Dios es nuestro Padre y le debemos devoción, sumisión, obediencia. Si Usted es creyente, amable oyente, ¿está adorando, alabando, obedeciendo lo que Dios dice en su Palabra? En la casa de Dios, todos los creyentes somos hermanos entre nosotros. Como tales debemos servirnos unos a otros, debemos ayudarnos unos a otros, debemos animarnos unos a otros, debemos respetarnos unos a otros. ¿Estamos cumpliendo con nuestra responsabilidad como hermanos en la casa de Dios? En toda casa debe haber disciplina, con recompensa cuando se hace bien las cosas y con retribución cuando se hace mal las cosas. En la casa de Dios también debe haber disciplina. Dios nos ama tanto que no puede resistir disciplinarnos cuando erramos el camino. Si no lo hiciera estaría haciéndonos un grave daño. Jamás olvidemos que los creyentes somos la casa de Dios. En segundo lugar, Pablo dice que los creyentes constituimos la iglesia del Dios viviente. La palabra iglesia no se refiere a algún recinto donde los creyentes se congregan. La palabra iglesia proviene de la palabra griega “eklesía” que literalmente significa “los llamados fuera” La iglesia es una Asamblea o un conjunto de aquellos que hemos sido llamados fuera del mundo para Dios. Como tales, ya no somos parte del mundo, aunque tenemos que vivir en el mundo mientras el Señor Jesucristo tarde en venir a buscarnos en el arrebatamiento o cuando él nos lleve para estar con él por medio de la muerte. Como los llamados fuera, la iglesia debe tener un estilo de vida diferente al que tiene el mundo. Si Usted es creyente, ¿puede ver el mundo alguna diferencia en Usted en cuanto a su manera de pensar, su manera de actuar? Quien nos llamó fuera fue el Dios viviente. Esto no sólo nos hace pensar en que Dios existe eternamente y que él es la fuente de la vida, sino también en que Dios vive o mora en la iglesia. En el tiempo del Antiguo Testamento, Dios moraba en el tabernáculo y más tarde en el templo, pero en el Nuevo Testamento, Dios mora en la iglesia. En tercer lugar, Pablo dice que los creyentes constituimos la columna y baluarte de la verdad. La columna no solamente servía como soporte de una estructura sino que a menudo se usaba en lugares públicos para colocar avisos de interés para la comunidad. La iglesia es el organismo que Dios utiliza para hacer conocer a todo el mundo acerca de la verdad sobre todo, más específicamente sobre Dios, sobre el hombre, sobre el pecado, sobre la vida después de la muerte. Como columna de la verdad, ¿estamos dando a conocer estas verdades al mundo? El baluarte se usaba como amparo y defensa contra el enemigo. La iglesia es justamente eso, el amparo y la defensa de la verdad. Lamentablemente vemos hoy en día tantas iglesias que han renunciado a ser amparo y defensa de la verdad bíblica y están amparando y defendiendo el error doctrinal. La iglesia debe mantenerse erguida y firme contra todo intento de comprometer la verdad bíblica. Un buen ministro de Jesucristo comunicará verbalmente y con su ejemplo que la iglesia es la casa de Dios, la iglesia del Dios viviente, la columna de la verdad y el baluarte de la verdad. Al contemplar lo que es la iglesia en el plan de Dios, Pablo no puede resistir el impulso de expresar una doxología o un discurso breve de exaltación a Aquel por medio de quien se hace posible que exista la iglesia, al bendito y glorioso Señor Jesucristo. Acompáñeme en la lectura de 1 Timoteo 3:16. La Biblia dice: E indiscutiblemente,  grande es el misterio de la piedad:
Dios fue manifestado en carne, 
 Justificado en el Espíritu, 
 Visto de los ángeles, 
 Predicado a los gentiles, 
Creído en el mundo, 
Recibido arriba en gloria.
Un misterio es algo que había estado oculto en la mente de Dios y que en algún momento es revelado y conocido por los hombres. La piedad tiene que ver con el amor de Dios al hombre pecador. Lo que fue revelado en cuanto a la piedad es algo indiscutiblemente grandioso. Dios mismo se manifestó en la persona del Señor Jesucristo, aunque fue rechazado por la nación de Israel, sin embargo, fue justificado en el Espíritu, por cuanto el Espíritu le capacitó para hacer todo tipo de señales, prodigios y milagros. Fue visto por los ángeles. Los ángeles tuvieron participación activa en varios episodios de la vida y ministerio del Señor Jesucristo. Predicado a los gentiles. El mensaje de Jesucristo no sólo llegó a los judíos sino a todos los no judíos, o los gentiles, en todo el mundo. Creído en el mundo habla de que en todo el mundo habrá personas que creen en él y le reciben como Salvador. No dice creído por todo el mundo, sino creído EN todo el mundo. Esto hace una gran diferencia. Finalmente el Señor Jesucristo fue recibido arriba en gloria, demostrando que él es Dios y por tanto su palabra es verdadera, su obra en la cruz es suficiente para perdonar a todo pecador que se acerca a él con fe, y que hoy está en la gloria de su Padre esperando el momento cuando vendrá otra vez para llevar a los que somos de él. Esta es la bendita esperanza de todos los creyentes.

LA BIBLIA DICE… es un ministerio sin fines de lucro, que se mantiene gracias a las oraciones y ofrendas de muchos hermanos alrededor del mundo, si Dios ha puesto en su corazón el deseo de apoyarnos, contáctese con nosotros para indicarle la forma de hacerlo y… antes de finalizar el programa de hoy quiero invitarle a visitar nuestra página Web y conocer la respuesta a la PREGUNTA DEL DÍA ¿Por qué Jesús cuando estuvo a punto de morir, no dijo Padre mío, Padre mío, sino Dios mío, Dios mío?. Nuestra dirección es: labibliadice.org en donde puede escuchar nuevamente el programa de hoy, le repito nuestra dirección triple w.labibliadice.org. Bendiciones y le esperamos en nuestra próxima edición.

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La Biblia Dice
Av.Galo Plaza Lasso N63-183 y de los Cedros
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COMPROMISO INCONDICIONAL

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Pablo Martini
Programa No. 2016-12-07

alimentemos_el_almaAl considerar uno de los pasajes clásicos de la Biblia, como lo es Romanos 8:35, salta a nuestra una aparente incongruencia. ¿Cómo es posible que este hombre declare con tanta seguridad que nada nos podrá separar del amor de Dios? Las situaciones mencionadas aquí son circunstancias en verdad extremas, todas ellas fuentes potenciales de angustia. Angustia de alma, mente y corazón. Es que somos tentados a pensar que la providencia divina depende de mi estado de ánimo, de mi condición espiritual, o de mi “nivel de santidad”. Concebir así a Dios es concebir una religión por obras y no una relación de gracia. En el fondo creemos que es nuestra actividad la que mantiene viva nuestra relación con Dios. Pablo no está hablando aquí del amor que yo tengo por Dios sino del amor que Él tiene por mí. La reacción de muchos cristianos que se encuentran en pruebas es creer que Dios los ha abandonado. Pablo nos dice que no hay cosa creada ni experiencia vivida que pueda hacer cesar el amor de Dios por nosotros. Podremos sentir que Él no está en tiempos de angustia, pero ¿quién de nosotros tiene sentimientos que nos dicen la verdad?…

Aquí, la verdad central, es que el amor de Dios por nosotros es insistente, incansable y perseverante, y  en esa premisa debe descansar tu fe. Qué diferente si Pablo hubiese preguntado: ¿Quién nos podrá separar del amor que tenemos por Dios?… No alcanzaría esta página para enlistar las ocasiones en que le negamos, defraudamos, ignoramos y traicionamos. Pero ¡gloria sea a Dios! que “aunque nosotros fuéremos infieles Él permanece fiel”. ¿Por qué tan alto compromiso de parte de Dios con nuestras experiencias más miserables? Porque antes de ser un compromiso con mis emociones es un compromiso con su Hijo, Jesús. De ahí el corolario de este texto: “el amor de Dios es EN CRISTO JESÚS”. Todo aquel que no está “en Cristo” se encuentra expuesto  a las consecuencias más nefastas producto de experiencias angustiantes que de hecho le vendrán.

PENSAMIENTO DEL DÍA:

¿Quién de nosotros tiene sentimientos que nos dicen la verdad?

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Saludo

2 Tesalonicenses 1-3

9781586403546
Saludo

alimentemos_el_almaPablo, Silvano y Timoteo:

A la iglesia de los tesalonicenses en Dios nuestro Padre y en el Señor Jesucristo:Gracia a vosotros y paz de parte de Dios el Padre y del Señor Jesucristo.

Acción de gracias

Siempre tenemos que dar gracias a Dios por vosotros, hermanos, como es justo, porque vuestra fe aumenta grandemente, y el amor de cada uno de[a] vosotros hacia los demás abunda más y más; de manera que nosotros mismos hablamos con orgullo de vosotros entre las iglesias de Dios, por vuestra perseverancia[b] y feen medio de todas las[c] persecuciones y aflicciones que soportáis. Esta es una señal evidente del justo juicio de Dios, para que seáis considerados dignos del reino de Dios, por el cual en verdad estáis sufriendo.

Justicia de la retribución final

Porque después de todo[d], es justo delante de[e] Dios retribuir con aflicción a los que os afligen, y daros alivio a vosotros que sois afligidos, y también a nosotros[f], cuando el Señor Jesús sea revelado[g] desde el cielo con sus poderosos ángeles[h] en llama de fuego, dando retribución a los que no conocen a Dios, y a los que no obedecen al evangelio de nuestro Señor Jesús. Estos[i]sufrirán el castigo de eterna destrucción, excluidos de la presencia del Señor y de la gloria de su poder, 10 cuando El venga para ser glorificado en[j] sus santos en aquel día y para ser admirado entre todos los que han creído; porque nuestro testimonio ha sido creído por vosotros.

Oración por los tesalonicenses

11 Con este fin también nosotros oramos siempre por vosotros, para que nuestro Dios os considere[k] dignos de vuestro llamamiento y cumpla todo deseo de bondad y la obra de fe, con poder, 12 a fin de que el nombre de nuestro Señor Jesús sea glorificado en vosotros, y vosotros en El, conforme a la gracia de nuestro Dios y del Señor Jesucristo.

La venida del Señor y el hombre de pecado

Pero con respecto a la venida[l] de nuestro Señor Jesucristo y a nuestra reunión con El, os rogamos, hermanos, que no seáis sacudidos fácilmente en vuestro modo de pensar[m], ni os alarméis, ni por espíritu, ni por palabra, ni por carta como si fuera de nosotros, en el sentido de que el día del Señor ha llegado. Que nadie os engañe en ninguna manera, porque no vendrá sin que primero venga la apostasía y sea revelado el hombre de pecado[n], el hijo de perdición, el cual se opone y se exalta sobre todo lo que se llama dios o es objeto de culto, de manera que se sienta en el templo de Dios[o], presentándose como si fuera Dios. ¿No os acordáis de que cuando yo estaba todavía con vosotros os decía esto? Y vosotros sabéis lo que lo detiene por ahora, para ser revelado a su debido tiempo.Porque el misterio de la iniquidad[p] ya está en acción, sólo que aquel que porahora lo detiene, lo hará hasta que él mismo sea quitado de en medio. Y entonces será revelado ese inicuo[q], a quien el Señor matará con el espíritu[r] de su boca, y destruirá con el resplandor[s] de su venida[t]; inicuo cuya venida[u] es conforme a la actividad[v] de Satanás, con todo poder y señales[w] y prodigios mentirosos[x], 10 y con todo engaño de iniquidad para los que se pierden, porque no recibieron el amor de la verdad para ser salvos. 11 Por esto Dios les enviará[y]un poder engañoso[z], para que crean en la mentira[aa], 12 a fin de que sean juzgados[ab] todos los que no creyeron en la verdad sino que se complacieron en[ac]la iniquidad.

Firmes en la doctrina

13 Pero nosotros siempre tenemos que dar gracias a Dios por vosotros, hermanos amados por el Señor, porque Dios os ha escogido desde el principio[ad] para salvación mediante[ae] la santificación por el[af] Espíritu y la fe en la verdad. 14 Y fue para esto que El os llamó mediante nuestro evangelio, para que alcancéis[ag] la gloria de nuestro Señor Jesucristo. 15 Así que, hermanos, estad firmes y conservad las doctrinas[ah] que os fueron enseñadas, ya de palabra, ya por carta nuestra.

16 Y que nuestro Señor Jesucristo mismo, y Dios nuestro Padre, que nos amó y nos dio consuelo eterno y buena esperanza por gracia, 17 consuele vuestros corazones y os afirme en toda obra y palabra buena.

Llamamiento a la oración

Finalmente, hermanos, orad por nosotros, para que la palabra del Señor se extienda rápidamente[ai] y sea glorificada, así como sucedió también con vosotros;y para que seamos librados de hombres perversos[aj] y malos, porque no todos tienen fe[ak]. Pero fiel es el Señor quien os fortalecerá y protegerá del maligno[al].Y tenemos confianza en el Señor respecto de vosotros, de que hacéis y haréis lo que ordenamos. Que el Señor dirija vuestros corazones hacia el amor de Dios y hacia la perseverancia de Cristo.

Exhortación a una vida útil

Ahora bien, hermanos, os mandamos en el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que os apartéis[am] de todo hermano que ande desordenadamente, y no según la doctrina[an] que recibisteis[ao] de nosotros. Pues vosotros mismos sabéis cómo debéis seguir nuestro ejemplo[ap], porque no obramos de manera indisciplinada entre vosotros, ni comimos de balde el pan de nadie, sino que con trabajo y fatiga trabajamos día y noche a fin de no ser carga a ninguno de vosotros; no porque no tengamos derecho a ello, sino para ofrecernos como modelo a vosotros a fin de que sigáis nuestro ejemplo[aq]. 10 Porque aun cuando estábamos con vosotros os ordenábamos esto: Si alguno no quiere trabajar, que tampoco coma. 11 Porque oímos que algunos entre vosotros andan desordenadamente, sin trabajar, pero andan metiéndose en todo. 12 A tales personas les ordenamos y exhortamos en el Señor Jesucristo, que trabajando tranquilamente, coman su propio pan. 13 Pero vosotros, hermanos, no os canséis de hacer el bien. 14 Y si alguno no obedece nuestra enseñanza[ar] en[as] esta carta, señalad al tal y no os asociéis con él, para que se avergüence. 15 Sin embargo, no lo tengáis por enemigo, sino amonestadle como a un hermano.

Despedida y bendición final

16 Y que el mismo Señor de paz siempre os conceda paz en todas las circunstancias[at]. El Señor sea con todos vosotros.

17 Yo, Pablo, escribo este saludo con mi propia mano[au], y ésta es una señal distintiva en todas mis cartas; así escribo yo. 18 La gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con todos vosotros.

Notas al pie:

  1. 2 Tesalonicenses 1:3 Lit., de todos
  2. 2 Tesalonicenses 1:4 O, firmeza
  3. 2 Tesalonicenses 1:4 Lit., vuestras
  4. 2 Tesalonicenses 1:6 Lit., Si en verdad
  5. 2 Tesalonicenses 1:6 O, para
  6. 2 Tesalonicenses 1:7 Lit., juntamente con nosotros
  7. 2 Tesalonicenses 1:7 Lit., en la revelación del Señor Jesús
  8. 2 Tesalonicenses 1:7 Lit., los ángeles de su poder
  9. 2 Tesalonicenses 1:9 Lit., Los cuales
  10. 2 Tesalonicenses 1:10 O, en las personas de
  11. 2 Tesalonicenses 1:11 O, haga
  12. 2 Tesalonicenses 2:1 O, presencia
  13. 2 Tesalonicenses 2:2 Lit., vuestra mente
  14. 2 Tesalonicenses 2:3 Algunos mss. antiguos dicen: sin ley
  15. 2 Tesalonicenses 2:4 Algunos mss. agregan: como Dios
  16. 2 Tesalonicenses 2:7 O, de estar sin ley
  17. 2 Tesalonicenses 2:8 O, que está sin ley
  18. 2 Tesalonicenses 2:8 O, soplo
  19. 2 Tesalonicenses 2:8 O, la manifestación
  20. 2 Tesalonicenses 2:8 O, presencia
  21. 2 Tesalonicenses 2:9 O, presencia
  22. 2 Tesalonicenses 2:9 O, acción, o, al poder
  23. 2 Tesalonicenses 2:9 O, milagros
  24. 2 Tesalonicenses 2:9 O, falsos
  25. 2 Tesalonicenses 2:11 Lit., envía
  26. 2 Tesalonicenses 2:11 O, influencia, o, actividad engañosa
  27. 2 Tesalonicenses 2:11 O, lo falso
  28. 2 Tesalonicenses 2:12 O, condenados
  29. 2 Tesalonicenses 2:12 O, aprobaron
  30. 2 Tesalonicenses 2:13 Algunos mss. antiguos dicen: como primicias
  31. 2 Tesalonicenses 2:13 Lit., en
  32. 2 Tesalonicenses 2:13 Lit., del
  33. 2 Tesalonicenses 2:14 Lit., para ganar
  34. 2 Tesalonicenses 2:15 O, tradiciones
  35. 2 Tesalonicenses 3:1 Lit., corra
  36. 2 Tesalonicenses 3:2 O, irrazonables
  37. 2 Tesalonicenses 3:2 O, la fe
  38. 2 Tesalonicenses 3:3 O, del mal
  39. 2 Tesalonicenses 3:6 O, evitéis
  40. 2 Tesalonicenses 3:6 O, tradición
  41. 2 Tesalonicenses 3:6 Muchos mss. dicen: recibieron
  42. 2 Tesalonicenses 3:7 Lit., imitarnos
  43. 2 Tesalonicenses 3:9 Lit., nos imitéis
  44. 2 Tesalonicenses 3:14 Lit., palabra
  45. 2 Tesalonicenses 3:14 Lit., por medio de
  46. 2 Tesalonicenses 3:16 Lit., en toda forma
  47. 2 Tesalonicenses 3:17 Lit., El saludo de mi mano, de Pablo
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