Los cristianos y la Navidad

Los cristianos y la Navidad

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12/17/2016

El que hace caso del día, lo hace para el Señor. (Romanos 14:6)

alimentemos_el_almaLos puritanos de los primeros años en América del Norte rechazaron por completo las celebraciones de la Navidad. Deliberadamente trabajaban el 25 de diciembre para demostrar su menosprecio. En 1644 se aprobó una ley en Inglaterra que reflejaba una influencia puritana parecida. La ley establecía oficialmente el día de Navidad como día de trabajo. Durante algún tiempo en Inglaterra era literalmente ilícito cocinar pudín de pasas o pastel de fruta para esa festividad.

Por lo general hoy los cristianos no se oponen a la celebración de la Navidad. La festividad misma no significa nada, y el observarla no es cuestión de bueno o malo. Como escribiera Pablo: “Uno hace diferencia entre día y día; otro juzga iguales todos los días. Cada uno esté plenamente convencido en su propia mente. El que hace caso del día, lo hace para el Señor; y el que no hace caso del día, para el Señor no lo hace. El que come, para el Señor come, porque da gracias a Dios; y el que no come, para el Señor no come, y da gracias a Dios” (Ro. 14:5-6).

Cada día, incluso el de Navidad, es una celebración para nosotros que lo conocemos y lo amamos.

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¿Porqué tuvo que nacer Jesús?

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¿Porqué tuvo que nacer Jesús?

alimentemos_el_almaEs un gozo para mí compartir este tiempo con Usted amable oyente. Bienvenida, bienvenido al estudio bíblico de hoy. Nuestro tema de estudio tiene que ver con diferentes personajes que de alguna manera estuvieron relacionados con el nacimiento del niño Jesús, en la serie titulada: Personajes alrededor del Pesebre. En nuestro programa anterior, tuvimos la oportunidad de estudiar sobre la vida de Juan el Bautista, viendo que existen notables paralelos entre su vida y la vida del Señor Jesucristo. En ésta ocasión, llegamos al clímax de nuestra serie, cuando vamos a estudiar sobre la persona de Jesús. Vamos a ver una persona sin igual. Vamos a distinguir aspectos de su vida en los cuales no hay punto de comparación con ningún ser creado. Ante el humilde pesebre de Belén, aquel lugar que se cubrió de gloria con el nacimiento del niño Jesús, han pasado ya grandes personajes. Todos ellos han contemplado maravillados ese acontecimiento sin igual, cuando el Dios del Universo tomó forma humana y se humilló así mismo tomando la forma de un siervo. El relato de su nacimiento lo encontramos en los Evangelios de Mateo y Lucas, ¿Cuántas veces no nos hemos deleitado con ésta historia? ¿Cuántas veces nuestros pechos no se han hinchado de emoción al ver con los ojos de nuestra fe al niño Jesús, en el pesebre, rodeado de José, María y los pastores? Pero en ésta ocasión queremos enfocar de un modo algo diferente su nacimiento, queremos hacernos la pregunta ¿porqué tuvo que nacer Jesús? ¿Cuáles fueron los objetivos para su advenimiento? ¿Qué tal si dejamos que la Palabra del Señor responda a ésta pregunta?

Ante la pregunta ¿Cuáles fueron los objetivos para la venida de Jesús? Hemos de indicar que podemos distinguir al menos tres razones fundamentales. En primer lugar, Jesús vino para REVELARNOS a Dios. Juan 4:24 declara que Dios es Espíritu. ¿Cómo un ser humano puede conocer a alguien que es Espíritu? Pues para eso vino Jesucristo. En Juan 14:8 Felipe hizo un pedido a Jesús. Le dijo “Señor muéstranos el Padre, y nos basta” La respuesta de Jesús está en el versículo 9 “Jesús le dijo: ¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros, y no me has conocido, Felipe? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre; ¿Cómo pues, dices tú: muéstranos al Padre? Cierto es que Dios se dio a conocer, en épocas anteriores a Jesús, a través de los profetas, pero éste conocimiento era imperfecto en comparación con el conocimiento del Padre a través de Cristo.

Hebreos 1:1-2 dice: “Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los Profetas, en éstos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el Universo” Lo que dice este texto se hizo posible gracias a Jesús. Note lo que tenemos en Mateo 1:23: “He aquí una virgen concebirá y dará a luz un hijo y llamarás su nombre Emmanuel que traducido es Dios con nosotros. Sí amigo oyente. Jesús vino como humano a éste mundo para que en su persona podamos ver y entender al Padre. Es por esto, que si usted desea conocer al Padre, lo único que tiene que hacer es conocer al Hijo. Todo lo que es el Padre es el Hijo y todo lo que es el Padre es el Hijo. El Hijo tomó forma humana para revelarnos a su Padre. ¿Porqué vino el Hijo de Dios en forma humana en la persona de Jesús? Pues para revelarnos al Padre, pero también Jesús vino para morir. Sí, Jesús nació para morir. Por su muerte Jesús logró la salvación del hombre. Simeón vio el propósito, salvador en Jesús cuando nació y dijo según Lucas 2:30 Porque han visto mis ojos tu salvación,
Su mismo nombre, Jesús, significa “Salvador” Mateo 1:21 dice: Y dará a luz un hijo,  y llamarás su nombre JESÚS,  porque él salvará a su pueblo de sus pecados. Para cumplir con el propósito salvador de Jesús, Él tenía que morir; porque Dios había declarado que la paga del pecado es la muerte, según, Romanos 6:23: y si Cristo iba a salvarnos, la única manera posible para satisfacer la justicia de Dios es que un inocente muera en lugar de un culpable y Jesús es el único ser humano inocente porque es Dios y siendo que voluntariamente tomó sobre sí nuestro pecado, Él tenía que morir como un pecador.
2Coríntios 5:21 dice: ‘Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en Él”. Siendo que Jesucristo es cien por ciento Dios y cien por ciento humano, su sacrificio cruento en la cruz tiene alcances infinitos y es aceptado por el Padre. Sí, Jesús nació para morir y Él murió en su lugar y en mí lugar, el castigo por nuestro pecado fue sobre Él. Dios ha dicho en Su Palabra. “Mas Dios muestra su amor para con nosotros en que siendo aun pecadores Cristo murió por nosotros. Pero Jesús no quedó en una tumba, él resucitó al tercer día y hoy está vivo.

Si usted desea ser salvo, debe recibir a Jesús como su único y suficiente Salvador, porque El ya pagó por su pecado. Que tal si en ésta navidad usted recibe el mejor regalo que podría recibir, la salvación de su alma. Si usted desea recibir la salvación, solamente reciba por fe a Jesús, ya que Él completó la obra para poder salvarle. ¿Por qué vino Jesús a éste mundo? Ya hemos visto que fue para revelarnos al Padre y para hacer posible nuestra salvación por medio de morir en la cruz en nuestro lugar; pero además, hay un tercer motivo, El vino a este mundo para reinar. Su linaje tanto por el lado de su madre María como por el lado de José, aunque él no fue su verdadero padre, es real, por tanto tiene todo el derecho de sentarse sobre el trono de David para reinar cobre Israel. Lucas 1:33 dice: “Y reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin”. Por ser un recién nacido rey, recibió la visita de los magos, quienes reconocieron en Jesús al rey de los judíos que había nacido. Mateo 2:1-2 dice: Cuando Jesús nació en Belén de Judea en días del rey Herodes,  vinieron del oriente a Jerusalén unos magos,
Mat 2:2  diciendo:  ¿Dónde está el rey de los judíos,  que ha nacido?  Porque su estrella hemos visto en el oriente,  y venimos a adorarle.
Claro está que fue rechazado como rey de Israel por los judíos pero, esto de ninguna manera priva a Jesús de su derecho a ser legítimo Rey de Israel. Simplemente su reino fue pospuesto hasta su segunda venida, cuando vendrá a este mundo acompañado de sus redimidos para ocupar el trono de David su padre y para reinar sobre Israel por la eternidad.

Sí, amigo oyente, Jesús nació para hacernos conocer a Dios Padre; si queremos conocer a Dios, tenemos que conocer a Jesús. Jesús nació para salvarnos; si queremos ser salvos, debemos recibirle como nuestro Salvador y finalmente Jesús vino como Rey, su reino fue pospuesto, pero un día futuro volverá por segunda vez, no para ser humillado como la primera vez, sino para regir a las naciones con vara de hierro.

Sí, esta temporada de navidad la gente da regalos y recibe regalos, pero que tal si pensamos en ese regalo sin igual que es Jesús quien vino a éste mundo para que conozcamos al Padre, para que podamos ser salvos y para reinar sobre Israel. ¿Le ha recibido ya como su Salvador? Si lo ha hecho, le felicito. Sus pecados pasados, presentes y futuros han sido perdonados y en consecuencia Usted ya tiene vida eterna. Pero si todavía no lo ha hecho, no deje pasar más tiempo. Puede ser fatal para Usted. Mas bien permita que esta navidad sea la mejor de su vida porque en esta navidad Usted nació de nuevo al recibir por la fe al Señor Jesús como su único y suficiente Salvador. Que Dios en su gracia le quite la venda espiritual que no le permite ver su necesidad espiritual de recibir a Cristo como su Salvador. Es lo mejor que le podría pasar en esta navidad.

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EMOCIONES QUE MATAN

EMOCIONES QUE MATAN

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Pablo Martini
Programa No. 2016-12-17

alimentemos_el_almaDios trata explícitamente con la amargura, el rencor y el resentimiento, y no aprueba  un corazón que se resiste a perdonar y que, en cambio, acrecienta la sed de venganza y odio contra alguien o contra alguna circunstancia, por más injusta que hubiere sido. En el libro de Números capítulo 16 se cuenta las consecuencias que tuvo un pueblo entero ante el resentimiento sostenido por la familia  de un tal Coré. Este guardó, por mucho tiempo, amargura contra Moisés y Aarón, por ser ellos los elegidos por Dios para oficiar el sacerdocio y el liderazgo del pueblo. Cierto  día intentaron un levantamiento  contra  el orden establecido, involucrando y convenciendo a miles de personas. Esto provocó la ira de Dios y murieron más de 14.700 israelitas en ese día. ¡Qué terrible escena! Cuando la amargura no es elaborada y tratada en la gracia y el perdón de Dios ocasiona desastres en mi vida y en los que me rodean.

Es necesario reconocer heridas punzantes, poder encontrar alguien de confianza y con autoridad espiritual  con quien expresar lo que te haya sucedido, por más injusto o vergonzoso que sientas que puede ser. El Espíritu de Dios puede darte la capacidad de perdonar y de dejar saldada la deuda que tienen contra ti. Es importante  que decidas perdonar más allá de lo humanamente posible, que tengas paciencia contigo mismo.  No es algo que sucederá de la noche a la mañana, es un proceso, y sobre todas estas cosas, que puedas encontrar “Nuevos significados”.  Cuando uno no elabora lo que necesita, lo transforma; entonces lo repite, y al repetir ese sentimiento de amargura, forma raíz, crece y avanza como un veneno que mata. Mata tu gozo, tus proyectos y tu apertura a las nuevas posibilidades.

Dios es bueno, y en Su Amor y Su bondad Él entiende tu dolor y está ahí junto a ti, extendiéndote Su mano para sacarte de esa amargura y proveerte la calma necesaria y el cambio total que necesites para que vivas en amor y disfrutes de una nueva vida.

PENSAMIENTO DEL DÍA:

El rencor mata tu gozo, tus proyectos y tu apertura a las nuevas posibilidades.

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Saludo

Santiago 1-5

9781586403546

Saludo

alimentemos_el_almaSantiago[a], siervo de Dios y del Señor Jesucristo:

A las doce tribus que están en la dispersión[b]: Saludos.

Fe y sabiduría

Tened por sumo gozo, hermanos míos, el que[c] os halléis en[d] diversas pruebas[e], sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia[f], y que la paciencia[g] tenga su perfecto resultado[h], para que seáis perfectos[i] y completos, sin que os falte nada.

Pero si alguno de vosotros se ve falto de sabiduría, que la pida a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche[j], y le será dada. Pero que pida con fe, sin dudar; porque el que duda es semejante a la ola del mar, impulsada por el viento y echada de una parte a otra. No piense, pues, ese hombre, que recibirá cosa alguna del Señor, siendo hombre de doble ánimo[k], inestable en todos sus caminos.

Lo transitorio de las riquezas

Pero que el hermano de condición humilde se gloríe en su alta posición, 10 y el rico en su humillación, pues él pasará como la flor de la hierba. 11 Porque el sol sale con calor abrasador y seca la hierba, y su flor se cae y la hermosura de su apariencia perece; así también se marchitará el rico en medio de sus empresas.

La tentación explicada

12 Bienaventurado el hombre que persevera bajo la prueba, porque una vez que ha sido aprobado[l], recibirá la corona de la vida que el Señor ha prometido a los que le aman. 13 Que nadie diga cuando es tentado: Soy tentado por[m] Dios; porque Dios no puede ser tentado por el mal[n] y El mismo no tienta a nadie. 14 Sino que cada uno es tentado cuando es llevado y seducido por su propia pasión[o].15 Después, cuando la pasión[p] ha concebido, da a luz el pecado; y cuando el pecado es consumado, engendra la muerte. 16 Amados hermanos míos, no os engañéis. 17 Toda buena dádiva y todo don perfecto viene[q] de lo alto, desciende del Padre de las luces, con el cual no hay cambio ni sombra de variación. 18 En el ejercicio de su voluntad, El nos hizo nacer por la palabra de verdad, para que fuéramos las[r] primicias de sus criaturas.

Hacedores de la palabra

19 Esto sabéis[s], mis amados hermanos. Pero que cada uno sea pronto para oír, tardo para hablar, tardo para la ira; 20 pues la ira del hombre no obra la justicia de Dios. 21 Por lo cual, desechando toda inmundicia y todo resto de malicia[t], recibid con humildad[u] la palabra implantada, que es poderosa para salvar vuestras almas. 22 Sed hacedores de la palabra y no solamente oidores que se engañan a sí mismos. 23 Porque si alguno es oidor de la palabra, y no hacedor, es semejante a un hombre que mira su rostro natural[v] en un espejo; 24 pues después de mirarse a sí mismo e irse, inmediatamente[w] se olvida de qué clase de persona es. 25 Pero el que mira atentamente[x] a la ley perfecta, la ley de la libertad, y permanece en ella, no habiéndose vuelto un oidor olvidadizo sino un hacedor eficaz[y], éste será bienaventurado en lo que hace[z]. 26 Si alguno se cree religioso, pero no refrena su lengua, sino que engaña a su propio corazón, la religión del tal es vana. 27 La religión pura y sin mácula delante de nuestro Dios y Padre es ésta: visitar a los huérfanos y a las viudas en sus aflicciones[aa], y guardarse sin mancha del mundo.

El pecado de la parcialidad

2 Hermanos míos, no tengáis vuestra fe en nuestro glorioso Señor Jesucristo con una actitud de favoritismo. Porque si en vuestra congregación[ab] entra un hombre con anillo de oro y vestido de ropa lujosa[ac], y también entra un pobre con ropa sucia[ad], y dais atención especial[ae] al que lleva la ropa lujosa, y decís: Tú siéntate aquí, en un buen lugar; y al pobre decís: Tú estate allí de pie, o siéntate junto a mi estrado; ¿no habéis hecho distinciones entre vosotros mismos, y habéis venido a ser jueces con malos pensamientos[af]? Hermanos míos amados, escuchad: ¿No escogió Dios a los pobres de este[ag] mundo para ser ricos en fe y herederos del reino que El prometió a los que le aman? Pero vosotros habéis menospreciado[ah] al pobre. ¿No son los ricos los que os oprimen y personalmente[ai] os arrastran a los tribunales? ¿No blasfeman ellos el buen nombre por el cual habéis sido llamados[aj]? Si en verdad cumplís la ley real[ak]conforme a la Escritura: Amaras a tu projimo como a ti mismo, bien hacéis. Pero si mostráis favoritismo, cometéis pecado y sois hallados culpables por la ley como transgresores. 10 Porque cualquiera que guarda toda la ley, pero tropieza en un punto, se ha hecho culpable de todos. 11 Pues el que dijo: No cometas[al] adulterio, también dijo: No mates[am]. Ahora bien, si tú no cometes adulterio, pero matas, te has convertido en transgresor de la ley. 12 Así hablad y así proceded, como los que han de ser juzgados por la ley de la libertad. 13 Porque el juicio será sin misericordia para el que no ha mostrado misericordia; la misericordia triunfa sobre[an] el juicio.

La fe y las obras

14 ¿De qué sirve[ao], hermanos míos, si alguno dice que tiene fe, pero no tiene obras? ¿Acaso puede esa[ap] fe salvarlo? 15 Si un hermano o una hermana no tienen ropa[aq] y carecen del sustento diario, 16 y uno de vosotros les dice: Id en paz, calentaos y saciaos, pero no les dais lo necesario para su cuerpo, ¿de qué sirve[ar]? 17 Así también la fe por sí misma, si no tiene obras, está muerta. 18 Pero alguno dirá: Tú tienes fe y yo tengo obras. Muéstrame tu fe sin las obras, y yo te mostraré mi fe por mis obras. 19 Tú crees que Dios es uno[as]. Haces bien; también los demonios creen, y tiemblan. 20 Pero, ¿estás dispuesto a admitir[at], oh hombre vano[au], que la fe sin obras es estéril[av]? 21 ¿No fue justificado por las obras Abraham nuestro padre cuando ofreció a Isaac su hijo sobre el altar? 22 Ya ves que la fe actuaba juntamente con sus obras, y como resultado de las obras[aw], la fe fue perfeccionada; 23 y se cumplió la Escritura que dice: Y Abraham creyo a Dios y le fue contado por[ax] justicia, y fue llamado amigo de Dios. 24 Vosotros veis que el hombre es justificado por las obras y no sólo por la fe. 25 Y de la misma manera, ¿no fue la ramera Rahab también justificada por las obras cuando recibió a los mensajeros y los envió por otro camino? 26 Porque así como el cuerpo sin el espíritu está muerto, así también la fe sin las obras está muerta.

El poder de la lengua

3 Hermanos míos, no os hagáis maestros muchos de vosotros, sabiendo que recibiremos un juicio más severo[ay]. Porque todos tropezamos[az] de muchas maneras. Si alguno no tropieza en lo que dice[ba], es un hombre perfecto, capaz también de refrenar todo el cuerpo. Ahora bien, si ponemos el freno en la boca de los caballos para que nos obedezcan, dirigimos también todo su cuerpo.Mirad también las naves; aunque son tan grandes e impulsadas por fuertes vientos, son, sin embargo, dirigidas mediante un timón muy pequeño por donde la voluntad[bb] del piloto quiere. Así también la lengua es un miembro pequeño, y sin embargo, se jacta de grandes cosas. Mirad, ¡qué gran bosque se incendia con tan pequeño fuego! Y la lengua es un fuego, un mundo de iniquidad. La lengua está puesta entre nuestros miembros, la cual contamina todo el cuerpo, es encendida por el infierno[bc] e inflama el curso[bd] de nuestra vida[be]. Porque todo género[bf] de fieras y de aves, de reptiles y de animales marinos, se puede domar y ha sido domado por el género[bg] humano, pero ningún hombre puede domar la lengua; es un mal turbulento y lleno de veneno mortal. Con ella bendecimos a nuestro Señor y Padre, y con ella maldecimos a los hombres, que han sido hechos a la imagen de Dios; 10 de la misma boca proceden bendición y maldición. Hermanos míos, esto no debe ser así. 11 ¿Acaso una fuente por la misma abertura echa agua dulce y amarga? 12 ¿Acaso, hermanos míos, puede una higuera producir aceitunas, o una vid higos? Tampoco la fuente de agua salada puede producir agua dulce.

Sabiduría de lo alto

13 ¿Quién es sabio y entendido entre vosotros? Que muestre por su buena conducta sus obras en mansedumbre de sabiduría. 14 Pero si tenéis celos amargos y ambición personal[bh] en vuestro corazón, no seáis arrogantes y así mintáis contra la verdad. 15 Esta sabiduría no es la que viene de lo alto, sino que es terrenal, natural[bi], diabólica[bj]. 16 Porque donde hay celos y ambición personal[bk], allí hay confusión y toda cosa mala. 17 Pero la sabiduría de lo alto es primeramente pura, después pacífica, amable, condescendiente[bl], llena de misericordia y de buenos frutos, sin vacilación, sin hipocresía. 18 Y la semilla cuyo fruto es la justicia[bm] se siembra en paz por[bn] aquellos que hacen la paz.

Guerras y conflictos

4 ¿De dónde vienen las guerras y los conflictos[bo] entre vosotros? ¿No vienen de vuestras pasiones[bp] que combaten en vuestros miembros? Codiciáis y no tenéis, por eso cometéis homicidio. Sois envidiosos y no podéis obtener, por eso combatís[bq] y hacéis guerra. No tenéis, porque no pedís. Pedís y no recibís, porque pedís con malos propósitos[br], para gastarlo en vuestros placeres. ¡Oh almas adúlteras[bs]! ¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad hacia Dios? Por tanto, el que quiere ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios. ¿O pensáis que la Escritura dice en vano: El celosamente anhela[bt] el Espíritu que ha hecho morar en nosotros[bu]? Pero El da mayor gracia. Por eso dice: Dios resiste a los soberbios pero da gracia a los humildes. Por tanto, someteos a Dios. Resistid, pues, al diablo y huirá de vosotros. Acercaos a Dios, y El se acercará a vosotros. Limpiad vuestras manos, pecadores; y vosotros de doble ánimo[bv], purificad vuestros corazones. Afligíos, lamentad y llorad; que vuestra risa se torne en llanto[bw] y vuestro gozo en tristeza. 10 Humillaos en la presencia del Señor y El os exaltará.

11 Hermanos, no habléis mal los unos de los otros. El que habla mal de un hermano o juzga a su hermano, habla mal de la ley y juzga a la ley; pero si tú juzgas a la ley, no eres cumplidor de la ley, sino juez de ella. 12 Sólo hay un dador de la ley y juez, que es poderoso para salvar y para destruir; pero tú, ¿quién eres que juzgas a tu prójimo?

La incertidumbre de la vida

13 Oíd[bx] ahora, los que decís: Hoy o mañana iremos a tal o cual ciudad y pasaremos allá un año, haremos negocio y tendremos ganancia. 14 Sin embargo, no sabéis[by] cómo será vuestra vida mañana[bz]. Sólo sois un vapor que aparece por un poco de tiempo y luego se desvanece. 15 Más bien, debierais decir[ca]: Si el Señor quiere, viviremos y haremos esto o aquello. 16 Pero ahora os jactáis en vuestra arrogancia[cb]; toda jactancia semejante es mala. 17 A aquel, pues, que sabe hacer lo bueno[cc] y no lo hace, le es pecado.

Advertencias a los ricos

¡Oíd[cd] ahora, ricos! Llorad y aullad por las miserias que vienen sobre vosotros.Vuestras riquezas se han podrido y vuestras ropas están comidas de polilla.Vuestro oro y vuestra plata se han oxidado, su herrumbre será un testigo contra vosotros y consumirá vuestra carne como fuego. Es en[ce] los últimos días que habéis acumulado tesoros. Mirad, el jornal de los obreros que han segado vuestros campos y que ha sido retenido por vosotros, clama contra vosotros; y el clamor de los segadores ha llegado a los oídos del Señor de los ejércitos[cf].Habéis vivido lujosamente sobre la tierra, y habéis llevado una vida de placer desenfrenado; habéis engordado[cg] vuestros corazones en el día de la matanza.Habéis condenado y dado muerte[ch] al justo; él no os hace resistencia.

Exhortación a la paciencia

Por tanto, hermanos, sed pacientes hasta la venida del Señor. Mirad cómo el labrador espera el fruto precioso de la tierra, siendo paciente en ello hasta que recibe la lluvia temprana y la tardía. Sed también vosotros pacientes; fortaleced vuestros corazones, porque la venida del Señor está cerca. Hermanos, no os quejéis unos contra otros, para que no seáis juzgados; mirad, el Juez está a[ci] las puertas. 10 Hermanos, tomad como ejemplo de paciencia y aflicción a los profetasque hablaron en el nombre del Señor. 11 Mirad que tenemos por bienaventuradosa los que sufrieron[cj]. Habéis oído de la paciencia[ck] de Job, y habéis visto el resultado del proceder[cl] del Señor, que el Señor es muy compasivo, y misericordioso.

Exhortaciones varias

12 Y sobre todo, hermanos míos, no juréis, ni por el cielo, ni por la tierra, ni con ningún otro juramento; antes bien, sea vuestro sí[cm], sí, y vuestro no[cn], no, para que no caigáis bajo juicio.

13 ¿Sufre alguno entre vosotros? Que haga oración. ¿Está alguno alegre? Que cante alabanzas. 14 ¿Está alguno entre vosotros enfermo? Que llame a los ancianos de la iglesia y que ellos oren por él, ungiéndolo[co] con aceite en el nombre del Señor; 15 y la oración de fe restaurará[cp] al enfermo, y el Señor lo levantará, y si ha cometido pecados le serán perdonados[cq]. 16 Por tanto, confesaos vuestros pecados unos a otros, y orad unos por otros para que seáis sanados. La oración[cr] eficaz del justo puede lograr mucho. 17 Elías era un hombre de pasiones semejantes a las nuestras[cs], y oró fervientemente[ct] para que no lloviera, y no llovió sobre la tierra por tres años y seis meses. 18 Y otra vez oró, y el cielo dio lluvia y la tierra produjo su fruto.

19 Hermanos míos, si alguno de entre vosotros se extravía de la verdad y alguno le hace volver, 20 sepa[cu] que el que hace volver a un pecador del error de su camino salvará su alma de muerte, y cubrirá multitud de pecados.

Notas al pie:

  1. Santiago 1:1 O, Jacobo
  2. Santiago 1:1 O, dispersas
  3. Santiago 1:2 Lit., cuando
  4. Santiago 1:2 O, confrontéis
  5. Santiago 1:2 O, tentaciones
  6. Santiago 1:3 O, perseverancia
  7. Santiago 1:4 O, perseverancia
  8. Santiago 1:4 U, obra perfecta
  9. Santiago 1:4 O, maduros
  10. Santiago 1:5 Lit., no reprochando
  11. Santiago 1:8 O, que duda, o, que vacila
  12. Santiago 1:12 O, habiendo pasado la prueba
  13. Santiago 1:13 Lit., de
  14. Santiago 1:13 Lit., de cosas malas
  15. Santiago 1:14 O, concupiscencia
  16. Santiago 1:15 O, concupiscencia
  17. Santiago 1:17 Lit., es
  18. Santiago 1:18 Lit., ciertas
  19. Santiago 1:19 O, Sabed esto
  20. Santiago 1:21 Lit., toda la abundancia de malicia
  21. Santiago 1:21 O, mansedumbre
  22. Santiago 1:23 O, naturaleza; lit., el rostro de su nacimiento
  23. Santiago 1:24 Lit., e inmediatamente
  24. Santiago 1:25 O, considera cuidadosamente
  25. Santiago 1:25 Lit., hacedor de una obra
  26. Santiago 1:25 Lit., en su hacer
  27. Santiago 1:27 O, necesidades, o, penas
  28. Santiago 2:2 O, sinagoga
  29. Santiago 2:2 O, brillante
  30. Santiago 2:2 O, andrajosa, o, raída
  31. Santiago 2:3 Lit., miráis
  32. Santiago 2:4 O, móviles
  33. Santiago 2:5 Lit., al
  34. Santiago 2:6 O, afrentado
  35. Santiago 2:6 Lit., ellos
  36. Santiago 2:7 Lit., que ha sido invocado sobre vosotros
  37. Santiago 2:8 O, de nuestro Rey
  38. Santiago 2:11 O, No cometerás
  39. Santiago 2:11 O, No asesinarás
  40. Santiago 2:13 Lit., se gloría contra
  41. Santiago 2:14 O, aprovecha
  42. Santiago 2:14 Lit., la
  43. Santiago 2:15 Lit., están desnudos
  44. Santiago 2:16 O, aprovecha
  45. Santiago 2:19 O, que hay un Dios
  46. Santiago 2:20 Lit., ¿quieres saber
  47. Santiago 2:20 O, necio, o, insensato
  48. Santiago 2:20 Algunos mss. antiguos dicen: muerta
  49. Santiago 2:22 O, por las obras
  50. Santiago 2:23 O, como
  51. Santiago 3:1 O, mayor condenación
  52. Santiago 3:2 U, ofendemos
  53. Santiago 3:2 Lit., palabra
  54. Santiago 3:4 Lit., el impulso
  55. Santiago 3:6 Gr., guéenna
  56. Santiago 3:6 Lit., la rueda
  57. Santiago 3:6 O, existencia, u, origen
  58. Santiago 3:7 Lit., naturaleza
  59. Santiago 3:7 Lit., naturaleza
  60. Santiago 3:14 O, rivalidad
  61. Santiago 3:15 O, no espiritual
  62. Santiago 3:15 O, endemoniada
  63. Santiago 3:16 O, rivalidad
  64. Santiago 3:17 O, razonable
  65. Santiago 3:18 Lit., Y el fruto de la justicia
  66. Santiago 3:18 O, para
  67. Santiago 4:1 Lit., ¿De dónde guerras, y de dónde conflictos
  68. Santiago 4:1 Lit., ¿No de aquí, de vuestros placeres
  69. Santiago 4:2 O, tenéis pleitos
  70. Santiago 4:3 Lit., malvadamente
  71. Santiago 4:4 O, infieles
  72. Santiago 4:5 Lit., anhela hasta los celos
  73. Santiago 4:5 O, El Espíritu que El ha hecho morar en nosotros nos anhela celosamente
  74. Santiago 4:8 O, corazones divididos
  75. Santiago 4:9 O, gemido, o, lamento
  76. Santiago 4:13 Lit., Vamos
  77. Santiago 4:14 Lit., Los que no sabéis
  78. Santiago 4:14 Algunos mss. dicen: el mañana, pues, ¿qué es vuestra vida?
  79. Santiago 4:15 Lit., en lugar de decir
  80. Santiago 4:16 O, vuestras pretensiones
  81. Santiago 4:17 O, lo correcto
  82. Santiago 5:1 Lit., Vamos
  83. Santiago 5:3 O, para
  84. Santiago 5:4 Gr., Sabaot
  85. Santiago 5:5 Lit., nutrido
  86. Santiago 5:6 O, asesinado
  87. Santiago 5:9 Lit., de pie, delante de
  88. Santiago 5:11 O, perseveraron
  89. Santiago 5:11 O, firmeza
  90. Santiago 5:11 Lit., fin
  91. Santiago 5:12 Lit., el sí
  92. Santiago 5:12 Lit., el no
  93. Santiago 5:14 Lit., habiéndolo ungido
  94. Santiago 5:15 O, salvará
  95. Santiago 5:15 Lit., le será perdonado
  96. Santiago 5:16 Lit., súplica
  97. Santiago 5:17 O, con una naturaleza como la nuestra
  98. Santiago 5:17 Lit., con oración
  99. Santiago 5:20 Algunos mss. dicen: sabed
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