AVERGONZADO EN NADA

AVERGONZADO EN NADA

la-verdad-para-hoy

12/14/2016

Conforme a mi anhelo y esperanza de que en nada seré
avergonzado; antes bien con toda confianza, como siempre, ahora también será magnificado Cristo en mi cuerpo. (Filipenses 1:20)

alimentemos_el_almaEl versículo de hoy recuerda la promesa de Cristo en Mateo 10:32: “A cualquiera, pues, que me confiese delante de los hombres, yo también le confesaré delante de mi Padre que está en los cielos”. El que reconoce a Cristo como Señor en la vida o en la muerte, si fuera necesario, es a quien el Señor reconocerá delante de Dios como suyo.

El apóstol Pablo podía regocijarse en esa verdad. Sabía que nunca sería avergonzado ante el mundo, ante el tribunal del César ni ante Dios mismo porque sabía que Dios sería glorificado en su vida. El Antiguo Testamento afirma que los justos nunca serán avergonzados, mientras que los injustos sí lo serán.

Ser avergonzado quiere decir desalentado, desilusionado o desacreditado. Pablo sabía que eso nunca le sucedería gracias a la promesa de Dios a los justos. Pudiera haber tenido en mente Isaías 49:23: “No se avergonzarán los que esperan en mí”. Sea usted uno de los que no se avergonzarán.

Disponible en Internet en: http://www.gracia.org
DERECHOS DE AUTOR © 2012 Gracia a Vosotros
Usted podrá reproducir este contenido de Gracia a Vosotros sin fines comerciales de acuerdo con la política de Derechos de Autor de Gracia a Vosotros (http://www.gracia.org/acercaDeGAV.aspx?page=derechos).

Vistiéndonos sin sensualidad

TGC-Logo

Vistiéndonos sin sensualidad

Charbela El Hage de Salcedo

El uso de la sensualidad como mecanismo para llamar la atención habla claramente del estado de mi corazón, y me informa sobre quién está en el trono de mi vida, si es Dios o yo.

alimentemos_el_almaEn el capítulo 7 del libro de Proverbios, vemos los consejos que un padre le da a su joven hijo para que no arruine su vida con la inmoralidad, y le habla de una mujer que se lanza a la calle a seducir a los hombres. Esta mujer es descrita como una que se viste como ramera y cuyo corazón es astuto, combinación peligrosa en el andar de una mujer.

No cabe duda que nuestra apariencia externa no es lo más importante, pero no por eso debemos ignorarla. Es importante que prestemos atención a la forma en la que como mujeres lucimos y de manera específica a cómo nos vestimos.

Recuerdo haber escuchado en una ocasión a un pastor, que en su intención de corregir a las mujeres de su congregación, en relación a su atuendo, dijo: “Tu apariencia externa es una muestra del estado de tu corazón”. Esto es una verdad bíblica, pues es en el corazón donde se originan nuestras pasiones y todas nuestras motivaciones (Marcos 7: 21-23), y en Proverbios 4:23 vemos como el padre instruye a su hijo a que “con diligencia guarde su corazón, porque de él brotan los manantiales de la vida”. Definitivamente nuestra apariencia externa no es lo más importante, pero no por eso debemos ignorarla.

Los deseos de nuestro corazón

Una de las características de esta mujer que se presenta en Proverbios 7 es que está vestida como ramera. ¿Alguna vez has pensado qué lleva a una prostituta a usar ropa sensual? Su ropa sensual es un mecanismo que usa como “anzuelo” para atraer la atención de sus clientes.

Con mucho pesar, veo que algunas mujeres usan un criterio similar a la hora de elegir su ropa, y terminan escogiendo un atuendo sensual, no para obtener un pago metálico, pero sí un “pago emocional”: aprobación, admiración, o el sentirse deseadas y apreciadas. El uso de la sensualidad como mecanismo para llamar la atención habla claramente del estado de mi corazón, y me informa sobre quién está en el trono de mi vida. Cuando esto ocurre, queda en manifiesto que la prioridad de mi corazón se ha volcado a cumplir mis anhelos y deseos, y en satisfacerme yo, en vez de agradar a Dios y obedecer su Palabra.

La Biblia mide nuestro guardarropas

Observa lo que nos enseña 1 Timoteo 2:9-10: “Asimismo, que las mujeres se vistan con ropa decorosa, con pudor y modestia, no con peinado ostentoso, no con oro, o perlas, o vestidos costosos, sino con buenas obras, como corresponde a las mujeres que profesan la piedad”.

En estos versículos podemos encontrar tres aspectos que deben caracterizar nuestra manera de vestir:

1. Decorosa: El decoro puede ser definido como pudor y decencia en lo referente a lo moral. La decencia debe ser una característica de nuestro vestir.

2. Pudor: El comentarista William Macdonald dice que podemos ver el pudor como el evitar todo lo que cause vergüenza. Así debe ser nuestra vestimenta, una que no nos cause vergüenza a nosotros ni a aquellos que nos ven.

3. Modestia: Decente, en orden, que no llame la atención, un vestir humilde que carece de vanidad o engreimiento y evita los extremos.

¿Qué tal si en vez de solo mirarnos en el espejo, pasamos nuestra ropa por el espejo de la Palabra?

La aprobación de nuestro Maestro

Se cuenta la historia de un hombre joven que estudió violín bajo la tutela de un maestro de fama mundial. En su primer recital, luego de tocar cada pieza, el joven recibía aplausos y ovaciones de su público, pero aun así, no se sentía satisfecho, ni se veía felicidad en su rostro. Luego de la última pieza, y con los aplausos más fuertes que nunca, el joven se mantenía mirando a un anciano que estaba sentado en el balcón. Finalmente, el anciano sonrió y movió su cabeza en señal de aprobación, e inmediatamente el joven artista se llenó de alegría.

¡El anciano era su maestro!  El aplauso de la multitud no significó nada hasta que obtuvo la aprobación de su maestro. Ese es mi deseo para toda mujer que. al elegir qué vestir, la aprobación y ovación del mundo no signifiquen nada, hasta obtener la aprobación de su supremo Señor.

Tu identidad y la mía no está en lo que hacemos o en cómo nos vemos: está en Cristo y su obra redentora a nuestro favor.

Oro que el Señor te lleve no solo a revisar tu guardarropas, sino también tu corazón, y que puedas sacar de él aquellos deseos que contradicen la Palabra de Dios y que te llevan a tomar decisiones en tu forma de vestir que deshonran el nombre de Dios y hacen de ti una mala representante de su Reino.

Procura siempre buscar que tu atuendo o lo que te adorne “sea el yo interno, con el adorno incorruptible de un espíritu tierno  y sereno, lo cual es precioso delante de Dios”,1 Pedro 3: 3-4.

Una versión de este artículo fue publicada originalmente en Mujer Para la Gloria de Dios.

Charbela El Hage de Salcedo, tiene quince años caminando con el Señor, es diaconisa en la IBI, y en la misma forma parte del ministerio de mujeres EZER. Está casada con el pastor Héctor Salcedo con quien ha procreado dos hijos Elías y Daniel. Junto a él sirve en el ministerio de jóvenes adultos solteros MAQUI. Charbela posee una maestría en Formación Espiritual y Discipulado del Moody Theological Seminary, de la ciudad de Chicago.

https://www.thegospelcoalition.org/coalicion/article/esta-tu-vestimenta-caracterizada-por-la-sensualidad

DOBLEMENTE SALVADO

DOBLEMENTE SALVADO

images

Pablo Martini
Programa No. 2016-12-14

alimentemos_el_almaUn nadador profesional que enseñaba a los jóvenes de un colegio a nadar y saltar del trampolín. Cierta noche no podía dormir,  así que decidió ir a la piscina y nadar un poco para que el ejercicio físico le ayudara a conciliar el sueño. Resolvió no encender las luces, pues pensó: “Conozco este sitio como la palma de mi mano, y además el techo es de vidrio, puedo ver algo en la claridad de la noche”. La luz de la luna penetraba y dibujaba la silueta de su cuerpo en la pared del otro lado de la piscina. Subió al trampolín y se preparó para saltar. “Mi cuerpo y brazos dibujaban en su sombra una perfecta Cruz. No puedo explicar por qué no salte en aquel instante. No tenía presentimiento alguno de peligro. Mientras estuve mirando la figura de la cruz empecé a recordar su significado. Las palabras de un himno que había aprendido de niño llegaron  a mi mente. Ellas hablaban de los beneficios de la cruz. No puedo decir cuánto tiempo estuve en esa posición. Bajé del trampolín, anduve a lo largo de la piscina, descendí las escaleras hasta el fondo de la misma, y al tocar con mis pies el mosaico frío del fondo comprendí que el encargado había vaciado la piscina el día anterior y yo no lo sabía. De haber saltado hubiese destrozado mi cabeza contra el fondo. Estaba agradecido a Dios por su misericordia. Me arrodillé sobre los fríos azulejos y pedí al Cristo de la cruz que salvará mi alma. Aquella noche experimenté un rescate doble, en cuerpo y alma”.

Algún día sabremos de cuántas situaciones Dios nos salvó y cuántas oportunidades para el arrepentimiento tuvimos a nuestros pasos y las desaprovechamos. La Biblia dice “Hoy es el día de salvación”, y también: “¿Cómo escaparemos, nosotros, si descuidamos una salvación tan grande?” Aunque tú no quieras notarlo, la cruz de Jesús proyecta su sombra sobre tu vida  constantemente. Quizás sea el momento de bajar de “tu trampolín”, arrodillarte sobre el suelo y dejar que Él te salve eternamente y para siempre.

PENSAMIENTO DEL DÍA:

Jesús murió con sus brazos abiertos para que nunca dudes de cuánto te ama.

Disponible en Internet en: http://www.labibliadice.org

Contenido publicado con autorización de:
La Biblia Dice
Av.Galo Plaza Lasso N63-183 y de los Cedros
Telf. 00593-2-2475563
Quito-Ecuador

Reposo de Dios y del creyente

Hebreos 4-6

9781586403546

Reposo de Dios y del creyente

alimentemos_el_alma4 Por tanto, temamos, no sea que permaneciendo aún la[a] promesa de entrar en su reposo[b], alguno de vosotros parezca no haberlo alcanzado. Porque en verdad, a nosotros se nos ha anunciado la buena nueva, como también a ellos; pero la palabra que ellos oyeron[c] no les aprovechó por no ir acompañada por la fe en[d] los que la oyeron. Porque[e] los que hemos creído entramos en ese reposo, tal como El ha dicho:

Como jure en mi ira:
no entraran en mi reposo”,

aunque las obras de El estaban acabadas desde la fundación del mundo. Porque así ha dicho en cierto lugar acerca del séptimo día: Y Dios reposo en el septimo dia de todas sus obras; y otra vez en este pasaje: no entraran en mi reposo. Por tanto, puesto que todavía falta que algunos entren en él, y aquellos a quienes antes se les anunció la buena nueva no entraron por causa de su desobediencia[f], Diosotra vez fija un día: Hoy. Diciendo por medio de[g] David después de mucho tiempo, como se ha dicho antes:

Si ois hoy su voz, no endurezcais vuestros corazones.

Porque si Josué[h] les hubiera dado reposo, Dios no habría hablado de otro día después de ése. Queda, por tanto, un reposo sagrado para el pueblo de Dios.10 Pues el que ha entrado a su reposo[i], él mismo ha reposado de sus obras, como Dios reposó de las suyas. 11 Por tanto, esforcémonos por entrar en ese reposo, no sea que alguno caiga siguiendo el mismo ejemplo de desobediencia.

Poder de la palabra de Dios

12 Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que cualquier espada de dos filos; penetra hasta la división del alma y del espíritu, de las coyunturas y los tuétanos, y es poderosa para discernir[j] los pensamientos y las intenciones del corazón. 13 Y no hay cosa creada oculta a su vista[k], sino que todas las cosas están al descubierto[l] y desnudas ante los ojos de aquel a quien tenemos que dar cuenta.

Jesús, el gran sumo sacerdote

14 Teniendo, pues, un gran sumo sacerdote que trascendió[m] los cielos, Jesús, el Hijo de Dios, retengamos nuestra fe[n]. 15 Porque no tenemos un sumo sacerdoteque no pueda compadecerse de nuestras flaquezas, sino uno que ha sido tentado en todo como nosotros, pero sin pecado. 16 Por tanto, acerquémonos con confianza al trono de la gracia para que recibamos misericordia, y hallemos gracia para la ayuda oportuna.

Jesús como sumo sacerdote

Porque todo sumo sacerdote tomado de entre los hombres es constituido a favor de los hombres en las cosas que a Dios se refieren, para presentar ofrendas y sacrificios por los pecados; y puede[o] obrar con benignidad[p] para con los ignorantes y extraviados, puesto que él mismo está sujeto a flaquezas; y por esa causa está obligado a ofrecer sacrificios por los pecados, tanto por sí mismo como por el pueblo. Y nadie toma este honor para sí mismo, sino que lo recibecuando es llamado por Dios, así como lo fue Aarón. De la misma manera, Cristo no se glorificó a sí mismo para hacerse sumo sacerdote, sino que lo glorificó el que le dijo:

Hijo mio eres tu,
Yo te he engendrado hoy;

como también dice en otro pasaje:

Tu eres sacerdote para siempre
segun el orden de Melquisedec.

Cristo[q], en los días de su carne, habiendo ofrecido oraciones y súplicas con gran clamor y lágrimas al que podía librarle[r] de la muerte, fue oído a causa de su temor reverente; y aunque era Hijo, aprendió obediencia por lo que padeció; y habiendo sido hecho perfecto, vino a ser fuente[s] de eterna salvación para todos los que le obedecen, 10 siendo constituido por Dios sumo sacerdote según el orden de Melquisedec.

Crecimiento en la madurez espiritual

11 Acerca de esto[t] tenemos mucho que decir, y es difícil de explicar, puesto que os habéis hecho tardos para oír. 12 Pues aunque ya[u] debierais ser maestros, otra vez tenéis necesidad de que alguien os enseñe los principios elementales[v] de los oráculos de Dios, y habéis llegado a tener necesidad de leche y no de alimento sólido. 13 Porque todo el que toma sólo leche, no está acostumbrado a la palabra de justicia, porque es niño. 14 Pero el alimento sólido es para los adultos[w], los cuales por la práctica tienen los sentidos ejercitados para discernir el bien y el mal.

6 Por tanto, dejando las enseñanzas elementales[x] acerca de Cristo[y], avancemos hacia la madurez[z], no echando otra vez el fundamento del arrepentimiento de obras muertas y de la fe hacia Dios, de la enseñanza sobre lavamientos[aa], de la imposición de manos, de la resurrección de los muertos y del juicio eterno. Y esto haremos, si Dios lo permite. Porque en el caso de los que fueron una vez iluminados, que probaron del don celestial y fueron hechos partícipes del Espíritu Santo, que gustaron la buena palabra de Dios y los poderes del siglo venidero,pero después cayeron, es imposible renovarlos otra vez para arrepentimiento, puesto que de nuevo crucifican para sí mismos al Hijo de Dios y le exponen a la ignominia pública. Porque la tierra que bebe la lluvia que con frecuencia cae[ab]sobre ella y produce vegetación útil a aquellos por los cuales es cultivada, recibe bendición de Dios; pero si produce espinos y abrojos no vale nada, está próxima a ser maldecida[ac], y termina por ser quemada[ad].

Esperanza de cosas mejores

Pero en cuanto a vosotros, amados, aunque hablemos de esta manera, estamos persuadidos de las cosas que son mejores y que pertenecen a la salvación.10 Porque Dios no es injusto como para olvidarse de vuestra obra y del amor que habéis mostrado hacia su nombre, habiendo servido, y sirviendo aún, a los santos. 11 Pero deseamos que cada uno de vosotros muestre la misma solicitud hasta el fin, para alcanzar la plena[ae] seguridad de la esperanza, 12 a fin de que no seáis perezosos, sino imitadores de los que mediante la fe y la paciencia heredan las promesas.

La promesa de Dios es segura

13 Pues cuando Dios hizo la promesa a Abraham, no pudiendo jurar por uno mayor, juró por sí mismo, 14 diciendo: Ciertamente te bendecire y ciertamente te multiplicare. 15 Y así, habiendo esperado con paciencia, obtuvo la promesa.16 Porque los hombres juran por uno mayor que ellos mismos, y para ellos un juramento dado como confirmación es el fin de toda discusión. 17 Por lo cual[af]Dios, deseando mostrar más plenamente a los herederos de la promesa la inmutabilidad de su propósito, interpuso[ag] un juramento, 18 a fin de que por dos cosas inmutables, en las cuales es imposible que Dios mienta, los que hemos buscado refugio seamos grandemente animados[ah] para asirnos de la esperanza puesta delante de nosotros, 19 la cual tenemos como ancla del alma, una esperanza segura y firme, y que penetra hasta detrás[ai] del velo, 20 donde Jesús entró por nosotros como precursor, hecho, según el orden de Melquisedec, sumo sacerdote para siempre.

Notas al pie:

  1. Hebreos 4:1 Lit., una
  2. Hebreos 4:1 I.e., de Dios
  3. Hebreos 4:2 Lit., pero la palabra oída
  4. Hebreos 4:2 Muchos mss. dicen: por no estar ellos unidos por la fe con
  5. Hebreos 4:3 Algunos mss. antiguos dicen: Por tanto
  6. Hebreos 4:6 O, incredulidad
  7. Hebreos 4:7 O, en
  8. Hebreos 4:8 Gr., Jesús
  9. Hebreos 4:10 I.e., de Dios
  10. Hebreos 4:12 O, juzgar
  11. Hebreos 4:13 I.e., de Dios
  12. Hebreos 4:13 O, abiertas
  13. Hebreos 4:14 Lit., pasó a través de
  14. Hebreos 4:14 O, confesión, o, profesión
  15. Hebreos 5:2 Lit., pudiendo
  16. Hebreos 5:2 O, compasión
  17. Hebreos 5:7 Lit., El cual
  18. Hebreos 5:7 O, salvarle
  19. Hebreos 5:9 O, autor
  20. Hebreos 5:11 O, El
  21. Hebreos 5:12 Lit., por causa del tiempo
  22. Hebreos 5:12 Lit., elementos del principio
  23. Hebreos 5:14 O, los que han alcanzado madurez
  24. Hebreos 6:1 Lit., la palabra del principio
  25. Hebreos 6:1 I.e., del Mesías
  26. Hebreos 6:1 O, perfección
  27. Hebreos 6:2 O, bautismos
  28. Hebreos 6:7 Lit., viene
  29. Hebreos 6:8 Lit., a una maldición
  30. Hebreos 6:8 Lit., su fin es para quemarse
  31. Hebreos 6:11 Lit., a plenitud la
  32. Hebreos 6:17 O, Por tanto
  33. Hebreos 6:17 O, garantizó
  34. Hebreos 6:18 Lit., podamos tener un fortísimo consuelo
  35. Hebreos 6:19 Lit., dentro
La Biblia de las Américas (LBLA)Copyright © 1986, 1995, 1997 by The Lockman Foundation