COBRAR VALOR

COBRAR VALOR

la-verdad-para-hoy
12/6/2016

Y la mayoría de los hermanos, cobrando ánimo en el Señor con mis prisiones, se atreven mucho más a hablar la palabra sin temor. (Filipenses 1:14)

El versículo de hoy sugiere que, antes del encarcelamiento de Pablo, a la iglesia en Roma le faltaba valor. Cuando los creyentes vieron que Dios proveyó para Pablo y lo capacitó para que tuviera una oportunidad fabulosa de evangelización, ellos también comenzaron a proclamar el evangelio. Comprendieron que, como Dios podía ministrar por medio de Pablo en su circunstancia difícil, también podía ministrar por medio de ellos. Cuando la fortaleza de Pablo llegó a ser la de ellos, los pastores en Roma comenzaron a “hablar la palabra sin temor” (v. 14).

 ¿Sube y baja su gozo según la marea de los beneficios terrenales? ¿Son el placer, las posesiones, el prestigio, la reputación, la comodidad y la satisfacción o sus propias ambiciones el motivo de su gozo? Si es así, su gozo subirá y bajará según las mareas cambiantes de la vida. Pero si su gozo está vinculado con el progreso del evangelio, nunca disminuirá. Ponga el corazón en el progreso del evangelio, y su gozo será constante.

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La aventura de su vida

6 Diciembre 2016

La aventura de su vida
por Charles R. Swindoll

Ester 7:3-5

alimentemos_el_almaAl leer este pasaje, no podemos menos que decirnos: ¡Qué autoridad la de esta mujer! ¡Qué diplomacia y qué sensibilidad la de Ester, en medio del ruego que hace por su vida y por la vida de su pueblo! “Si sólo hubiéramos sido vendidos para ser esclavos, no te habría molestado con este asunto. Tú tienes muchas cosas importantes de las cuales ocuparte, y por eso no te habría importunado ¡Pero él quiere exterminarnos!” Ester retrata admirablemente en este momento las cualidades de carácter de la grandeza. ¡Su esposo es todo oídos!

El rey Asuero le preguntó entonces a la reina Ester: “¿Quién es ese, y dónde está el que ha concebido hacer tal cosa?” (Ester 7:5).

En ese momento, confieso que mi respuesta podía haber sido algo así: ¿Qué quieres decir con ‘quién es ese’? Tú sabes que fue Amán quien te propuso esta perversidad. Tú le diste el sello para que firmara el edicto. ¿Qué quieres decir con ‘quién es ese’? ¡Abre los ojos!” Menos mal que yo no estaba allí, pues de seguro que habría metido la pata.

Vivimos en un mudo de personas ocupadas en muchas cosas. También viven en una niebla, la niebla del ajetreo, del estrés y de las obligaciones. ¡Quién sabe cuántos edictos había firmado Asuero ese día! ¡Quién sabe cuántos asuntos urgentes de gobierno estaban en su mente! El rey tenía innumerables decisiones que tomar. Y Amán, un funcionario de confianza había presentado el asunto de tal manera que parecía estar resolviendo un problema que afectaba directamente al bienestar del reino. Probablemente fue por eso que el rey firmó el decreto sin darle mucha atención, creyendo que Amán, un hombre en quien él confiaba, sabía lo que estaba haciendo.

Pero, de repente, las cosas cambiaron. Nunca trate usted de convencerme de que algunas situaciones de esta vida son absolutamente permanentes. Dios puede actuar en el corazón de un rey. Él puede actuar en toda una nación. Puede echar abajo la que una vez fue la impenetrable Cortina de Hierro. Puede cambiar la mente de su testarudo cónyuge. Él puede actuar en los asuntos de su comunidad. Puede modificar las decisiones de los presidentes, de los primeros ministros, de los reyes de hoy, y de los dictadores de las naciones. Ningún obstáculo es demasiado alto ni ningún abismo demasiado grande para Él, porque Dios no está limitado por el tiempo o el espacio, ni por lo visible o lo invisible. Recuerde que Él vive en una esfera que trasciende todo eso. Él es todopoderoso. Cuando Dios está listo para actuar, actúa. ¡Y cuando lo haga, sujétese bien, porque le espera la gran aventura de su vida!

Ningún obstáculo es demasiado alto ni ningún abismo demasiado grande para Él.—Charles R. Swindoll

Tomado del libro Buenos Días con Buenos Amigos (El Paso: Editorial Mundo Hispano, 2007). Con permiso de la Editorial Mundo Hispano (www.editorialmundohispano.org). Copyright © 2016 por Charles R. Swindoll Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.

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CAUSA Y EFECTO

CAUSA Y EFECTO

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Pablo Martini
Programa No. 2016-12-06

alimentemos_el_almaEn física se tiene el principio de que los fenómenos que se suceden tienen un comienzo o un “algo” que los provocan (Causa) y un desarrollo o consecuencia (Efecto). Es decir, cualquier evento es causado o propiciado por otro evento anterior. Entonces, si se conoce el estado de algo (un fenómeno), es posible la predicción ulterior de sus resultados (efecto). En resumen, se entiende que, a toda acción corresponde una reacción de igual o mayor magnitud. A esto se le llama principio de causalidad, en donde la relación entre un evento (a lo que se le denomina causa), sigue un segundo evento (denominado efecto), entendiéndose de esto que el segundo evento, es consecuencia del primero. Isaac Newton comprendió muy bien este hecho el día que, recostado en la hierba de su jardín debajo de un manzano, una fruta cayó del árbol y golpeó su cabeza, siendo este simple hecho el puntapié inicial para que desarrollase su teoría de la fuerza gravitacional. Sin ánimo de darte una clase de física (sería el menos indicado para hacerlo) debo decirte que en ámbito moral y espiritual se da exactamente la misma ecuación que en la física.

En palabras de Dios, esta “Ley de Causa y Efecto” suena algo así: “Todo lo que el hombre sembrare, esto también segará. No se equivoquen”. (Gálatas 6:7) ¿No se equivoquen en qué?… En creer que soy libre para escoger mis acciones y, al mismo tiempo, pensar que quedaré inmune de sus efectos. ¡Para nada! Dios te hizo libre para decidir, pero no te hizo libre para manipular el resultado de tus decisiones. No vivas resistiendo a Dios y su Palabra durante tu vida. Más bien dedícate a sembrar para el Espíritu, que de ese mismo Espíritu segarás Vida Eterna. Reconoce tu inútil independencia de Dios, ábrele hoy mismo tu corazón, y prepárate para la cosecha. Cuando Dios comience a ser tu Causa, se producirá en ti un efecto renovador que el mismo Jesús llamó: Nuevo nacimiento.

PENSAMIENTO DEL DÍA:

Si quieres lanzarte de un décimo piso puedes hacerlo, pero que tus familiares no culpen a Isaac Newton en tu velatorio.

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Saludo

1 Tesalonicenses 1-5

9781586403546

Saludo

alimentemos_el_alma1 Pablo, Silvano y Timoteo, a la iglesia de los tesalonicenses en Dios Padre y en el Señor Jesucristo: Gracia a vosotros y paz.

Fe y ejemplo de los tesalonicenses

Siempre damos gracias a Dios por todos vosotros, haciendo mención de vosotros en nuestras oraciones; teniendo presente sin cesar delante de nuestro Dios y Padre vuestra obra de fe, vuestro trabajo de amor y la firmeza[a] de vuestra esperanza en[b] nuestro Señor Jesucristo; sabiendo, hermanos amados de Dios, su elección de vosotros, pues nuestro evangelio no vino a vosotros solamente en palabras, sino también en poder y en el Espíritu Santo y con plena convicción[c]; como sabéis qué clase de personas[d] demostramos ser[e] entre vosotros por amor a vosotros. Y vosotros vinisteis a ser imitadores de nosotros y del Señor, habiendo recibido la palabra, en medio de mucha tribulación, con el gozo del Espíritu Santo, de manera que llegasteis a ser un ejemplo para todos los creyentes en Macedonia y en Acaya. Porque saliendo de vosotros, la palabra del Señor ha resonado, no sólo en Macedonia y Acaya, sino que también por todas partes vuestra fe en[f] Dios se ha divulgado, de modo que nosotros no tenemos necesidad de hablar nada. Pues ellos mismos cuentan acerca de nosotros, de la acogida[g] que tuvimos por parte de[h] vosotros, y de cómo os convertisteis de los ídolos a Dios para servir al Dios vivo y verdadero, 10 y esperar de los cielos a su Hijo, al cual resucitó de entre los muertos, es decir, a Jesús, quien nos libra de la ira venidera.

Comportamiento de Pablo como ministro de Jesucristo

2 Porque vosotros mismos sabéis, hermanos, que nuestra visita[i] a vosotros no fue en vano, sino que después de haber sufrido y sido maltratados en Filipos, como sabéis, tuvimos el valor, confiados en nuestro Dios, de hablaros el evangelio de Dios en medio de mucha oposición[j]. Pues nuestra exhortación no procedede error ni de impureza ni es con engaño; sino que así como hemos sido aprobados por Dios para que se nos confiara el evangelio, así hablamos, no como agradando a los hombres, sino a Dios que examina[k] nuestros corazones.Porque como sabéis, nunca fuimos[l] a vosotros con palabras lisonjeras, ni con pretexto para lucrar, Dios es testigo, ni buscando gloria de los hombres, ni de vosotros ni de otros, aunque como apóstoles de Cristo hubiéramos podido imponer nuestra autoridad[m]. Más bien demostramos ser[n] benignos[o] entre[p]vosotros, como una madre que cría con ternura a sus propios hijos. Teniendo así un gran afecto por vosotros, nos hemos complacido en impartiros no sólo el evangelio de Dios, sino también nuestras propias vidas[q], pues llegasteis a sernos muy amados. Porque recordáis, hermanos, nuestros trabajos y fatigas, cómo, trabajando de día y de noche para no ser carga a ninguno de vosotros, os proclamamos el evangelio de Dios. 10 Vosotros sois testigos, y también Dios, de cuán santa, justa e irreprensiblemente nos comportamos[r] con vosotros los creyentes; 11 así como sabéis de qué manera os exhortábamos, alentábamos e implorábamos[s] a cada uno de vosotros, como un padre lo haría con sus propios hijos, 12 para que anduvierais como es digno del Dios que os ha llamado[t] a su reino y a su gloria.

Pablo da gracias por los tesalonicenses

13 Por esto también nosotros sin cesar damos gracias a Dios de que cuando recibisteis la palabra de Dios, que oísteis de nosotros la aceptasteis no como la palabra de hombres, sino como lo que realmente es, la palabra de Dios, la cual también hace su obra en vosotros los que creéis. 14 Pues vosotros, hermanos, vinisteis a ser imitadores de las iglesias de Dios en Cristo Jesús que están en Judea, porque también vosotros padecisteis los mismos sufrimientos a manos de vuestros propios compatriotas, tal como ellos padecieron a manos de los judíos,15 los cuales mataron tanto al Señor Jesús como a los profetas, y a nosotros nos expulsaron[u], y no agradan a Dios sino que[v] son contrarios a todos los hombres,16 impidiéndonos[w] hablar a los gentiles para que se salven, con el resultado de que siempre llenan la medida de sus pecados. Pero la ira ha venido sobre ellos hasta el extremo[x].

17 Pero nosotros, hermanos, separados de vosotros por breve tiempo[y], en persona[z] pero no en espíritu[aa], estábamos muy ansiosos, con profundo deseo de ver vuestro rostro. 18 Ya que queríamos ir a vosotros (al menos yo, Pablo, más de una vez[ab]) pero Satanás nos lo ha impedido. 19 Porque ¿quién es nuestra esperanza o gozo o corona de gloria? ¿No lo sois vosotros en la presencia de nuestro Señor Jesús en su venida[ac]? 20 Pues vosotros sois nuestra gloria y nuestro gozo.

Interés de Pablo por sus hijos en la fe

3 Por lo cual, no pudiendo soportarlo más, pensamos que era mejor quedarnos solos en Atenas, y enviamos a Timoteo, nuestro hermano y colaborador de Dios[ad] en el evangelio de Cristo, para fortaleceros y alentaros respecto a vuestra fe; a fin de que nadie se inquiete[ae] por causa de estas aflicciones, porque vosotros mismos sabéis que para esto hemos sido destinados. Porque en verdad, cuando estábamos con vosotros os predecíamos que íbamos a sufrir aflicción, y así[af] ha acontecido, como[ag] sabéis. Por eso también yo, cuando ya no pude soportar más, envié para informarme de[ah] vuestra fe, por temor a que el tentador os hubiera tentado y que nuestro trabajo resultara en vano. Pero ahora Timoteo ha regresado[ai] de vosotros a nosotros, y nos ha traído buenas noticias de vuestra fe y amor y de que siempre tenéis buen recuerdo de nosotros, añorando vernos, como también nosotros a vosotros; por eso, hermanos, en toda nuestra necesidad y aflicción fuimos consolados respecto a vosotros por medio de vuestra fe; porque ahora sí que vivimos, si vosotros estáis firmes en el Señor. Pues ¿qué acción de gracias podemos dar a Dios por vosotros, por todo el gozo con que nos regocijamos delante de nuestro Dios a causa de vosotros,10 según oramos intensamente de noche y de día que podamos ver vuestro rostroy que completemos lo que falta a vuestra fe?

Exhortación a la santidad

11 Ahora, pues, que el mismo Dios y Padre nuestro, y Jesús nuestro Señor, dirijan nuestro camino a vosotros; 12 y que el Señor os haga crecer y abundar en amor unos para con otros, y para con todos, como también nosotros lo hacemos para con vosotros; 13 a fin de que El afirme vuestros corazones irreprensibles en santidad delante de nuestro Dios y Padre, en la venida[aj] de nuestro Señor Jesúscon todos sus santos.

Por lo demás, hermanos, os rogamos, pues, y os exhortamos en el Señor Jesús, que como habéis recibido de nosotros instrucciones acerca de la manera en que debéis andar[ak] y agradar a Dios (como de hecho ya andáis), así abundéis en ello más y más. Pues sabéis qué preceptos os dimos por autoridad del[al]Señor Jesús. Porque esta es la voluntad de Dios: vuestra santificación; es decir, que os abstengáis de inmoralidad sexual[am]; que cada uno de vosotros sepa cómo poseer[an] su propio vaso[ao] en santificación y honor, no en pasión de concupiscencia, como los gentiles que no conocen a Dios; y que nadie peque y defraude a su hermano en este asunto, porque el Señor es el vengador en todas estas cosas, como también antes os lo dijimos y advertimos solemnemente.Porque Dios no nos ha llamado a impureza, sino a[ap] santificación. Por consiguiente, el que rechaza esto no rechaza a hombre, sino al Dios que os da su Espíritu Santo.

Mas en cuanto al amor fraternal, no tenéis necesidad de que nadie os escriba, porque vosotros mismos habéis sido enseñados por Dios a amaros unos a otros;10 porque en verdad lo practicáis con todos los hermanos que están en toda Macedonia. Pero os instamos, hermanos, a que abundéis en ello más y más, 11 y a que tengáis por vuestra ambición el llevar una vida tranquila, y os ocupéis en vuestros propios asuntos[aq] y trabajéis con vuestras manos, tal como os hemos mandado; 12 a fin de que os conduzcáis[ar] honradamente para con los de afuera, y no tengáis necesidad de nada.

La venida del Señor

13 Pero no queremos, hermanos, que ignoréis acerca de los que duermen[as], para que no os entristezcáis como lo hacen los demás que no tienen esperanza.14 Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también Dios traerá con El a los que durmieron[at] en[au] Jesús. 15 Por lo cual os decimos esto por la palabra del Señor: que nosotros los que estemos vivos y que permanezcamos hasta la venida del Señor, no precederemos a los que durmieron[av]. 16 Pues el Señor mismodescenderá del cielo con voz[aw] de mando, con voz de arcángel y con la trompeta de Dios, y los muertos en Cristo se levantarán primero. 17 Entonces nosotros, los que estemos vivos y que permanezcamos, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes al encuentro del Señor en el aire, y así estaremos con el Señorsiempre. 18 Por tanto, confortaos[ax] unos a otros con estas palabras.

Preparados para el día del Señor

Ahora bien, hermanos, con respecto a los tiempos y a las épocas, no tenéis necesidad de que se os escriba nada. Pues vosotros mismos sabéis perfectamente que el día del Señor vendrá[ay] así como un ladrón en la noche;que cuando estén diciendo: Paz y seguridad, entonces la destrucción[az] vendrá sobre ellos repentinamente[ba], como dolores de parto a una mujer que está encinta, y no escaparán. Mas vosotros, hermanos, no estáis en tinieblas, para que el día os sorprenda como ladrón[bb]; porque todos vosotros sois hijos de la luz e hijos del día. No somos de la noche ni de las tinieblas. Por tanto, no durmamos como los demás, sino estemos alerta y seamos sobrios[bc]. Porque los que duermen, de noche duermen, y los que se emborrachan, de noche se emborrachan. Pero puesto que nosotros somos del día, seamos sobrios[bd], habiéndonos puesto la coraza de la fe y del amor, y por yelmo la esperanza de la salvación. Porque no nos ha destinado[be] Dios para ira, sino para obtener salvación por medio de nuestro Señor Jesucristo, 10 que murió por nosotros, para que ya sea que estemos despiertos o dormidos, vivamos juntamente con El.11 Por tanto, alentaos[bf] los unos a los otros, y edificaos el uno al otro, tal como lo estáis haciendo.

Deberes prácticos de la vida cristiana

12 Pero os rogamos hermanos, que reconozcáis[bg] a los que con diligencia trabajan entre vosotros, y os dirigen[bh] en el Señor y os instruyen[bi], 13 y que los tengáis en muy alta estima con amor, por causa de su trabajo. Vivid en paz los unos con los otros. 14 Y os exhortamos, hermanos, a que amonestéis a los indisciplinados[bj], animéis a los desalentados, sostengáis a los débiles y seáis pacientes con todos. 15 Mirad que ninguno devuelva a otro mal por mal, sino procurad siempre lo bueno los unos para con los otros, y para con todos. 16 Estad siempre gozosos; 17 orad sin cesar; 18 dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para vosotros en Cristo Jesús. 19 No apaguéis el Espíritu; 20 no menospreciéis las profecías[bk]. 21 Antes bien, examinadlo todo cuidadosamente, retened lo bueno; 22 absteneos de toda forma[bl] de mal.

Pablo ora por la santificación de los tesalonicenses

23 Y que el mismo Dios de paz os santifique por completo[bm]; y que todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea preservado irreprensible para[bn] la venida de nuestro Señor Jesucristo. 24 Fiel es el que os llama, el cual también lo hará.

Saludos y bendición final

25 Hermanos, orad por nosotros[bo].

26 Saludad a todos los hermanos con beso santo. 27 Os encargo solemnemente[bp]por el Señor que se lea esta carta a todos los hermanos.

28 La gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con vosotros.

Notas al pie:

  1. 1 Tesalonicenses 1:3 O, perseverancia
  2. 1 Tesalonicenses 1:3 Lit., de
  3. 1 Tesalonicenses 1:5 O, certidumbre, o, seguridad
  4. 1 Tesalonicenses 1:5 U, hombres
  5. 1 Tesalonicenses 1:5 Lit., llegamos a ser
  6. 1 Tesalonicenses 1:8 Lit., hacia
  7. 1 Tesalonicenses 1:9 Lit., entrada
  8. 1 Tesalonicenses 1:9 Lit., hacia
  9. 1 Tesalonicenses 2:1 Lit., entrada
  10. 1 Tesalonicenses 2:2 O, lucha, o, mucho conflicto
  11. 1 Tesalonicenses 2:4 O, aprueba
  12. 1 Tesalonicenses 2:5 Lit., nos presentamos
  13. 1 Tesalonicenses 2:6 O, ser carga
  14. 1 Tesalonicenses 2:7 Lit., nos hicimos
  15. 1 Tesalonicenses 2:7 Algunos mss. antiguos dicen: niños
  16. 1 Tesalonicenses 2:7 Lit., en medio de
  17. 1 Tesalonicenses 2:8 O, almas
  18. 1 Tesalonicenses 2:10 Lit., hicimos
  19. 1 Tesalonicenses 2:11 O, testificábamos
  20. 1 Tesalonicenses 2:12 O, llama
  21. 1 Tesalonicenses 2:15 O, nos persiguieron
  22. 1 Tesalonicenses 2:15 Lit., y
  23. 1 Tesalonicenses 2:16 O, tratando de impedirnos; lit., prohibiéndonos
  24. 1 Tesalonicenses 2:16 O, para siempre, o, del todo
  25. 1 Tesalonicenses 2:17 Lit., por espacio de una hora
  26. 1 Tesalonicenses 2:17 Lit., rostro
  27. 1 Tesalonicenses 2:17 Lit., corazón
  28. 1 Tesalonicenses 2:18 Lit., tanto una vez como dos
  29. 1 Tesalonicenses 2:19 O, presencia
  30. 1 Tesalonicenses 3:2 Algunos mss. dicen: servidor de Dios y colaborador nuestro
  31. 1 Tesalonicenses 3:3 O, se engañe
  32. 1 Tesalonicenses 3:4 Lit., tal como
  33. 1 Tesalonicenses 3:4 Lit., y
  34. 1 Tesalonicenses 3:5 O, para saber de, o, confirmar
  35. 1 Tesalonicenses 3:6 Lit., venido
  36. 1 Tesalonicenses 3:13 O, presencia
  37. 1 Tesalonicenses 4:1 O, conduciros
  38. 1 Tesalonicenses 4:2 Lit., por medio del
  39. 1 Tesalonicenses 4:3 O, fornicación
  40. 1 Tesalonicenses 4:4 O, adquirir
  41. 1 Tesalonicenses 4:4 I.e., cuerpo; o, posiblemente, esposa
  42. 1 Tesalonicenses 4:7 O, a vivir en
  43. 1 Tesalonicenses 4:11 O, negocios
  44. 1 Tesalonicenses 4:12 Lit., andéis
  45. 1 Tesalonicenses 4:13 I.e., los que están muertos
  46. 1 Tesalonicenses 4:14 I.e., murieron
  47. 1 Tesalonicenses 4:14 Lit., por medio de
  48. 1 Tesalonicenses 4:15 I.e., murieron
  49. 1 Tesalonicenses 4:16 O, grito
  50. 1 Tesalonicenses 4:18 O, consolaos, o, alentaos
  51. 1 Tesalonicenses 5:2 Lit., viene
  52. 1 Tesalonicenses 5:3 O, destrucción repentina
  53. 1 Tesalonicenses 5:3 Lit., está a la mano
  54. 1 Tesalonicenses 5:4 Algunos mss. antiguos dicen: como ladrones
  55. 1 Tesalonicenses 5:6 O, tengamos dominio propio
  56. 1 Tesalonicenses 5:8 O, tengamos dominio propio
  57. 1 Tesalonicenses 5:9 O, puesto
  58. 1 Tesalonicenses 5:11 O, confortaos
  59. 1 Tesalonicenses 5:12 O, que estiméis, u, honréis
  60. 1 Tesalonicenses 5:12 U, os presiden
  61. 1 Tesalonicenses 5:12 U, os amonestan
  62. 1 Tesalonicenses 5:14 O, desordenados
  63. 1 Tesalonicenses 5:20 O, los dones de profecía
  64. 1 Tesalonicenses 5:22 O, apariencia
  65. 1 Tesalonicenses 5:23 O, del todo
  66. 1 Tesalonicenses 5:23 Lit., en
  67. 1 Tesalonicenses 5:25 Algunos mss. agregan: también
  68. 1 Tesalonicenses 5:27 Lit., Os conjuro
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