COMPROMISO INCONDICIONAL

COMPROMISO INCONDICIONAL

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Pablo Martini
Programa No. 2016-12-07

alimentemos_el_almaAl considerar uno de los pasajes clásicos de la Biblia, como lo es Romanos 8:35, salta a nuestra una aparente incongruencia. ¿Cómo es posible que este hombre declare con tanta seguridad que nada nos podrá separar del amor de Dios? Las situaciones mencionadas aquí son circunstancias en verdad extremas, todas ellas fuentes potenciales de angustia. Angustia de alma, mente y corazón. Es que somos tentados a pensar que la providencia divina depende de mi estado de ánimo, de mi condición espiritual, o de mi “nivel de santidad”. Concebir así a Dios es concebir una religión por obras y no una relación de gracia. En el fondo creemos que es nuestra actividad la que mantiene viva nuestra relación con Dios. Pablo no está hablando aquí del amor que yo tengo por Dios sino del amor que Él tiene por mí. La reacción de muchos cristianos que se encuentran en pruebas es creer que Dios los ha abandonado. Pablo nos dice que no hay cosa creada ni experiencia vivida que pueda hacer cesar el amor de Dios por nosotros. Podremos sentir que Él no está en tiempos de angustia, pero ¿quién de nosotros tiene sentimientos que nos dicen la verdad?…

Aquí, la verdad central, es que el amor de Dios por nosotros es insistente, incansable y perseverante, y  en esa premisa debe descansar tu fe. Qué diferente si Pablo hubiese preguntado: ¿Quién nos podrá separar del amor que tenemos por Dios?… No alcanzaría esta página para enlistar las ocasiones en que le negamos, defraudamos, ignoramos y traicionamos. Pero ¡gloria sea a Dios! que “aunque nosotros fuéremos infieles Él permanece fiel”. ¿Por qué tan alto compromiso de parte de Dios con nuestras experiencias más miserables? Porque antes de ser un compromiso con mis emociones es un compromiso con su Hijo, Jesús. De ahí el corolario de este texto: “el amor de Dios es EN CRISTO JESÚS”. Todo aquel que no está “en Cristo” se encuentra expuesto  a las consecuencias más nefastas producto de experiencias angustiantes que de hecho le vendrán.

PENSAMIENTO DEL DÍA:

¿Quién de nosotros tiene sentimientos que nos dicen la verdad?

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La Biblia Dice
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Saludo

2 Tesalonicenses 1-3

9781586403546
Saludo

alimentemos_el_almaPablo, Silvano y Timoteo:

A la iglesia de los tesalonicenses en Dios nuestro Padre y en el Señor Jesucristo:Gracia a vosotros y paz de parte de Dios el Padre y del Señor Jesucristo.

Acción de gracias

Siempre tenemos que dar gracias a Dios por vosotros, hermanos, como es justo, porque vuestra fe aumenta grandemente, y el amor de cada uno de[a] vosotros hacia los demás abunda más y más; de manera que nosotros mismos hablamos con orgullo de vosotros entre las iglesias de Dios, por vuestra perseverancia[b] y feen medio de todas las[c] persecuciones y aflicciones que soportáis. Esta es una señal evidente del justo juicio de Dios, para que seáis considerados dignos del reino de Dios, por el cual en verdad estáis sufriendo.

Justicia de la retribución final

Porque después de todo[d], es justo delante de[e] Dios retribuir con aflicción a los que os afligen, y daros alivio a vosotros que sois afligidos, y también a nosotros[f], cuando el Señor Jesús sea revelado[g] desde el cielo con sus poderosos ángeles[h] en llama de fuego, dando retribución a los que no conocen a Dios, y a los que no obedecen al evangelio de nuestro Señor Jesús. Estos[i]sufrirán el castigo de eterna destrucción, excluidos de la presencia del Señor y de la gloria de su poder, 10 cuando El venga para ser glorificado en[j] sus santos en aquel día y para ser admirado entre todos los que han creído; porque nuestro testimonio ha sido creído por vosotros.

Oración por los tesalonicenses

11 Con este fin también nosotros oramos siempre por vosotros, para que nuestro Dios os considere[k] dignos de vuestro llamamiento y cumpla todo deseo de bondad y la obra de fe, con poder, 12 a fin de que el nombre de nuestro Señor Jesús sea glorificado en vosotros, y vosotros en El, conforme a la gracia de nuestro Dios y del Señor Jesucristo.

La venida del Señor y el hombre de pecado

Pero con respecto a la venida[l] de nuestro Señor Jesucristo y a nuestra reunión con El, os rogamos, hermanos, que no seáis sacudidos fácilmente en vuestro modo de pensar[m], ni os alarméis, ni por espíritu, ni por palabra, ni por carta como si fuera de nosotros, en el sentido de que el día del Señor ha llegado. Que nadie os engañe en ninguna manera, porque no vendrá sin que primero venga la apostasía y sea revelado el hombre de pecado[n], el hijo de perdición, el cual se opone y se exalta sobre todo lo que se llama dios o es objeto de culto, de manera que se sienta en el templo de Dios[o], presentándose como si fuera Dios. ¿No os acordáis de que cuando yo estaba todavía con vosotros os decía esto? Y vosotros sabéis lo que lo detiene por ahora, para ser revelado a su debido tiempo.Porque el misterio de la iniquidad[p] ya está en acción, sólo que aquel que porahora lo detiene, lo hará hasta que él mismo sea quitado de en medio. Y entonces será revelado ese inicuo[q], a quien el Señor matará con el espíritu[r] de su boca, y destruirá con el resplandor[s] de su venida[t]; inicuo cuya venida[u] es conforme a la actividad[v] de Satanás, con todo poder y señales[w] y prodigios mentirosos[x], 10 y con todo engaño de iniquidad para los que se pierden, porque no recibieron el amor de la verdad para ser salvos. 11 Por esto Dios les enviará[y]un poder engañoso[z], para que crean en la mentira[aa], 12 a fin de que sean juzgados[ab] todos los que no creyeron en la verdad sino que se complacieron en[ac]la iniquidad.

Firmes en la doctrina

13 Pero nosotros siempre tenemos que dar gracias a Dios por vosotros, hermanos amados por el Señor, porque Dios os ha escogido desde el principio[ad] para salvación mediante[ae] la santificación por el[af] Espíritu y la fe en la verdad. 14 Y fue para esto que El os llamó mediante nuestro evangelio, para que alcancéis[ag] la gloria de nuestro Señor Jesucristo. 15 Así que, hermanos, estad firmes y conservad las doctrinas[ah] que os fueron enseñadas, ya de palabra, ya por carta nuestra.

16 Y que nuestro Señor Jesucristo mismo, y Dios nuestro Padre, que nos amó y nos dio consuelo eterno y buena esperanza por gracia, 17 consuele vuestros corazones y os afirme en toda obra y palabra buena.

Llamamiento a la oración

Finalmente, hermanos, orad por nosotros, para que la palabra del Señor se extienda rápidamente[ai] y sea glorificada, así como sucedió también con vosotros;y para que seamos librados de hombres perversos[aj] y malos, porque no todos tienen fe[ak]. Pero fiel es el Señor quien os fortalecerá y protegerá del maligno[al].Y tenemos confianza en el Señor respecto de vosotros, de que hacéis y haréis lo que ordenamos. Que el Señor dirija vuestros corazones hacia el amor de Dios y hacia la perseverancia de Cristo.

Exhortación a una vida útil

Ahora bien, hermanos, os mandamos en el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que os apartéis[am] de todo hermano que ande desordenadamente, y no según la doctrina[an] que recibisteis[ao] de nosotros. Pues vosotros mismos sabéis cómo debéis seguir nuestro ejemplo[ap], porque no obramos de manera indisciplinada entre vosotros, ni comimos de balde el pan de nadie, sino que con trabajo y fatiga trabajamos día y noche a fin de no ser carga a ninguno de vosotros; no porque no tengamos derecho a ello, sino para ofrecernos como modelo a vosotros a fin de que sigáis nuestro ejemplo[aq]. 10 Porque aun cuando estábamos con vosotros os ordenábamos esto: Si alguno no quiere trabajar, que tampoco coma. 11 Porque oímos que algunos entre vosotros andan desordenadamente, sin trabajar, pero andan metiéndose en todo. 12 A tales personas les ordenamos y exhortamos en el Señor Jesucristo, que trabajando tranquilamente, coman su propio pan. 13 Pero vosotros, hermanos, no os canséis de hacer el bien. 14 Y si alguno no obedece nuestra enseñanza[ar] en[as] esta carta, señalad al tal y no os asociéis con él, para que se avergüence. 15 Sin embargo, no lo tengáis por enemigo, sino amonestadle como a un hermano.

Despedida y bendición final

16 Y que el mismo Señor de paz siempre os conceda paz en todas las circunstancias[at]. El Señor sea con todos vosotros.

17 Yo, Pablo, escribo este saludo con mi propia mano[au], y ésta es una señal distintiva en todas mis cartas; así escribo yo. 18 La gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con todos vosotros.

Notas al pie:

  1. 2 Tesalonicenses 1:3 Lit., de todos
  2. 2 Tesalonicenses 1:4 O, firmeza
  3. 2 Tesalonicenses 1:4 Lit., vuestras
  4. 2 Tesalonicenses 1:6 Lit., Si en verdad
  5. 2 Tesalonicenses 1:6 O, para
  6. 2 Tesalonicenses 1:7 Lit., juntamente con nosotros
  7. 2 Tesalonicenses 1:7 Lit., en la revelación del Señor Jesús
  8. 2 Tesalonicenses 1:7 Lit., los ángeles de su poder
  9. 2 Tesalonicenses 1:9 Lit., Los cuales
  10. 2 Tesalonicenses 1:10 O, en las personas de
  11. 2 Tesalonicenses 1:11 O, haga
  12. 2 Tesalonicenses 2:1 O, presencia
  13. 2 Tesalonicenses 2:2 Lit., vuestra mente
  14. 2 Tesalonicenses 2:3 Algunos mss. antiguos dicen: sin ley
  15. 2 Tesalonicenses 2:4 Algunos mss. agregan: como Dios
  16. 2 Tesalonicenses 2:7 O, de estar sin ley
  17. 2 Tesalonicenses 2:8 O, que está sin ley
  18. 2 Tesalonicenses 2:8 O, soplo
  19. 2 Tesalonicenses 2:8 O, la manifestación
  20. 2 Tesalonicenses 2:8 O, presencia
  21. 2 Tesalonicenses 2:9 O, presencia
  22. 2 Tesalonicenses 2:9 O, acción, o, al poder
  23. 2 Tesalonicenses 2:9 O, milagros
  24. 2 Tesalonicenses 2:9 O, falsos
  25. 2 Tesalonicenses 2:11 Lit., envía
  26. 2 Tesalonicenses 2:11 O, influencia, o, actividad engañosa
  27. 2 Tesalonicenses 2:11 O, lo falso
  28. 2 Tesalonicenses 2:12 O, condenados
  29. 2 Tesalonicenses 2:12 O, aprobaron
  30. 2 Tesalonicenses 2:13 Algunos mss. antiguos dicen: como primicias
  31. 2 Tesalonicenses 2:13 Lit., en
  32. 2 Tesalonicenses 2:13 Lit., del
  33. 2 Tesalonicenses 2:14 Lit., para ganar
  34. 2 Tesalonicenses 2:15 O, tradiciones
  35. 2 Tesalonicenses 3:1 Lit., corra
  36. 2 Tesalonicenses 3:2 O, irrazonables
  37. 2 Tesalonicenses 3:2 O, la fe
  38. 2 Tesalonicenses 3:3 O, del mal
  39. 2 Tesalonicenses 3:6 O, evitéis
  40. 2 Tesalonicenses 3:6 O, tradición
  41. 2 Tesalonicenses 3:6 Muchos mss. dicen: recibieron
  42. 2 Tesalonicenses 3:7 Lit., imitarnos
  43. 2 Tesalonicenses 3:9 Lit., nos imitéis
  44. 2 Tesalonicenses 3:14 Lit., palabra
  45. 2 Tesalonicenses 3:14 Lit., por medio de
  46. 2 Tesalonicenses 3:16 Lit., en toda forma
  47. 2 Tesalonicenses 3:17 Lit., El saludo de mi mano, de Pablo
La Biblia de las Américas (LBLA)Copyright © 1986, 1995, 1997 by The Lockman Foundation

COBRAR VALOR

COBRAR VALOR

la-verdad-para-hoy
12/6/2016

Y la mayoría de los hermanos, cobrando ánimo en el Señor con mis prisiones, se atreven mucho más a hablar la palabra sin temor. (Filipenses 1:14)

El versículo de hoy sugiere que, antes del encarcelamiento de Pablo, a la iglesia en Roma le faltaba valor. Cuando los creyentes vieron que Dios proveyó para Pablo y lo capacitó para que tuviera una oportunidad fabulosa de evangelización, ellos también comenzaron a proclamar el evangelio. Comprendieron que, como Dios podía ministrar por medio de Pablo en su circunstancia difícil, también podía ministrar por medio de ellos. Cuando la fortaleza de Pablo llegó a ser la de ellos, los pastores en Roma comenzaron a “hablar la palabra sin temor” (v. 14).

 ¿Sube y baja su gozo según la marea de los beneficios terrenales? ¿Son el placer, las posesiones, el prestigio, la reputación, la comodidad y la satisfacción o sus propias ambiciones el motivo de su gozo? Si es así, su gozo subirá y bajará según las mareas cambiantes de la vida. Pero si su gozo está vinculado con el progreso del evangelio, nunca disminuirá. Ponga el corazón en el progreso del evangelio, y su gozo será constante.

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La aventura de su vida

6 Diciembre 2016

La aventura de su vida
por Charles R. Swindoll

Ester 7:3-5

alimentemos_el_almaAl leer este pasaje, no podemos menos que decirnos: ¡Qué autoridad la de esta mujer! ¡Qué diplomacia y qué sensibilidad la de Ester, en medio del ruego que hace por su vida y por la vida de su pueblo! “Si sólo hubiéramos sido vendidos para ser esclavos, no te habría molestado con este asunto. Tú tienes muchas cosas importantes de las cuales ocuparte, y por eso no te habría importunado ¡Pero él quiere exterminarnos!” Ester retrata admirablemente en este momento las cualidades de carácter de la grandeza. ¡Su esposo es todo oídos!

El rey Asuero le preguntó entonces a la reina Ester: “¿Quién es ese, y dónde está el que ha concebido hacer tal cosa?” (Ester 7:5).

En ese momento, confieso que mi respuesta podía haber sido algo así: ¿Qué quieres decir con ‘quién es ese’? Tú sabes que fue Amán quien te propuso esta perversidad. Tú le diste el sello para que firmara el edicto. ¿Qué quieres decir con ‘quién es ese’? ¡Abre los ojos!” Menos mal que yo no estaba allí, pues de seguro que habría metido la pata.

Vivimos en un mudo de personas ocupadas en muchas cosas. También viven en una niebla, la niebla del ajetreo, del estrés y de las obligaciones. ¡Quién sabe cuántos edictos había firmado Asuero ese día! ¡Quién sabe cuántos asuntos urgentes de gobierno estaban en su mente! El rey tenía innumerables decisiones que tomar. Y Amán, un funcionario de confianza había presentado el asunto de tal manera que parecía estar resolviendo un problema que afectaba directamente al bienestar del reino. Probablemente fue por eso que el rey firmó el decreto sin darle mucha atención, creyendo que Amán, un hombre en quien él confiaba, sabía lo que estaba haciendo.

Pero, de repente, las cosas cambiaron. Nunca trate usted de convencerme de que algunas situaciones de esta vida son absolutamente permanentes. Dios puede actuar en el corazón de un rey. Él puede actuar en toda una nación. Puede echar abajo la que una vez fue la impenetrable Cortina de Hierro. Puede cambiar la mente de su testarudo cónyuge. Él puede actuar en los asuntos de su comunidad. Puede modificar las decisiones de los presidentes, de los primeros ministros, de los reyes de hoy, y de los dictadores de las naciones. Ningún obstáculo es demasiado alto ni ningún abismo demasiado grande para Él, porque Dios no está limitado por el tiempo o el espacio, ni por lo visible o lo invisible. Recuerde que Él vive en una esfera que trasciende todo eso. Él es todopoderoso. Cuando Dios está listo para actuar, actúa. ¡Y cuando lo haga, sujétese bien, porque le espera la gran aventura de su vida!

Ningún obstáculo es demasiado alto ni ningún abismo demasiado grande para Él.—Charles R. Swindoll

Tomado del libro Buenos Días con Buenos Amigos (El Paso: Editorial Mundo Hispano, 2007). Con permiso de la Editorial Mundo Hispano (www.editorialmundohispano.org). Copyright © 2016 por Charles R. Swindoll Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.

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CAUSA Y EFECTO

CAUSA Y EFECTO

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Pablo Martini
Programa No. 2016-12-06

alimentemos_el_almaEn física se tiene el principio de que los fenómenos que se suceden tienen un comienzo o un “algo” que los provocan (Causa) y un desarrollo o consecuencia (Efecto). Es decir, cualquier evento es causado o propiciado por otro evento anterior. Entonces, si se conoce el estado de algo (un fenómeno), es posible la predicción ulterior de sus resultados (efecto). En resumen, se entiende que, a toda acción corresponde una reacción de igual o mayor magnitud. A esto se le llama principio de causalidad, en donde la relación entre un evento (a lo que se le denomina causa), sigue un segundo evento (denominado efecto), entendiéndose de esto que el segundo evento, es consecuencia del primero. Isaac Newton comprendió muy bien este hecho el día que, recostado en la hierba de su jardín debajo de un manzano, una fruta cayó del árbol y golpeó su cabeza, siendo este simple hecho el puntapié inicial para que desarrollase su teoría de la fuerza gravitacional. Sin ánimo de darte una clase de física (sería el menos indicado para hacerlo) debo decirte que en ámbito moral y espiritual se da exactamente la misma ecuación que en la física.

En palabras de Dios, esta “Ley de Causa y Efecto” suena algo así: “Todo lo que el hombre sembrare, esto también segará. No se equivoquen”. (Gálatas 6:7) ¿No se equivoquen en qué?… En creer que soy libre para escoger mis acciones y, al mismo tiempo, pensar que quedaré inmune de sus efectos. ¡Para nada! Dios te hizo libre para decidir, pero no te hizo libre para manipular el resultado de tus decisiones. No vivas resistiendo a Dios y su Palabra durante tu vida. Más bien dedícate a sembrar para el Espíritu, que de ese mismo Espíritu segarás Vida Eterna. Reconoce tu inútil independencia de Dios, ábrele hoy mismo tu corazón, y prepárate para la cosecha. Cuando Dios comience a ser tu Causa, se producirá en ti un efecto renovador que el mismo Jesús llamó: Nuevo nacimiento.

PENSAMIENTO DEL DÍA:

Si quieres lanzarte de un décimo piso puedes hacerlo, pero que tus familiares no culpen a Isaac Newton en tu velatorio.

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Saludo

1 Tesalonicenses 1-5

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Saludo

alimentemos_el_alma1 Pablo, Silvano y Timoteo, a la iglesia de los tesalonicenses en Dios Padre y en el Señor Jesucristo: Gracia a vosotros y paz.

Fe y ejemplo de los tesalonicenses

Siempre damos gracias a Dios por todos vosotros, haciendo mención de vosotros en nuestras oraciones; teniendo presente sin cesar delante de nuestro Dios y Padre vuestra obra de fe, vuestro trabajo de amor y la firmeza[a] de vuestra esperanza en[b] nuestro Señor Jesucristo; sabiendo, hermanos amados de Dios, su elección de vosotros, pues nuestro evangelio no vino a vosotros solamente en palabras, sino también en poder y en el Espíritu Santo y con plena convicción[c]; como sabéis qué clase de personas[d] demostramos ser[e] entre vosotros por amor a vosotros. Y vosotros vinisteis a ser imitadores de nosotros y del Señor, habiendo recibido la palabra, en medio de mucha tribulación, con el gozo del Espíritu Santo, de manera que llegasteis a ser un ejemplo para todos los creyentes en Macedonia y en Acaya. Porque saliendo de vosotros, la palabra del Señor ha resonado, no sólo en Macedonia y Acaya, sino que también por todas partes vuestra fe en[f] Dios se ha divulgado, de modo que nosotros no tenemos necesidad de hablar nada. Pues ellos mismos cuentan acerca de nosotros, de la acogida[g] que tuvimos por parte de[h] vosotros, y de cómo os convertisteis de los ídolos a Dios para servir al Dios vivo y verdadero, 10 y esperar de los cielos a su Hijo, al cual resucitó de entre los muertos, es decir, a Jesús, quien nos libra de la ira venidera.

Comportamiento de Pablo como ministro de Jesucristo

2 Porque vosotros mismos sabéis, hermanos, que nuestra visita[i] a vosotros no fue en vano, sino que después de haber sufrido y sido maltratados en Filipos, como sabéis, tuvimos el valor, confiados en nuestro Dios, de hablaros el evangelio de Dios en medio de mucha oposición[j]. Pues nuestra exhortación no procedede error ni de impureza ni es con engaño; sino que así como hemos sido aprobados por Dios para que se nos confiara el evangelio, así hablamos, no como agradando a los hombres, sino a Dios que examina[k] nuestros corazones.Porque como sabéis, nunca fuimos[l] a vosotros con palabras lisonjeras, ni con pretexto para lucrar, Dios es testigo, ni buscando gloria de los hombres, ni de vosotros ni de otros, aunque como apóstoles de Cristo hubiéramos podido imponer nuestra autoridad[m]. Más bien demostramos ser[n] benignos[o] entre[p]vosotros, como una madre que cría con ternura a sus propios hijos. Teniendo así un gran afecto por vosotros, nos hemos complacido en impartiros no sólo el evangelio de Dios, sino también nuestras propias vidas[q], pues llegasteis a sernos muy amados. Porque recordáis, hermanos, nuestros trabajos y fatigas, cómo, trabajando de día y de noche para no ser carga a ninguno de vosotros, os proclamamos el evangelio de Dios. 10 Vosotros sois testigos, y también Dios, de cuán santa, justa e irreprensiblemente nos comportamos[r] con vosotros los creyentes; 11 así como sabéis de qué manera os exhortábamos, alentábamos e implorábamos[s] a cada uno de vosotros, como un padre lo haría con sus propios hijos, 12 para que anduvierais como es digno del Dios que os ha llamado[t] a su reino y a su gloria.

Pablo da gracias por los tesalonicenses

13 Por esto también nosotros sin cesar damos gracias a Dios de que cuando recibisteis la palabra de Dios, que oísteis de nosotros la aceptasteis no como la palabra de hombres, sino como lo que realmente es, la palabra de Dios, la cual también hace su obra en vosotros los que creéis. 14 Pues vosotros, hermanos, vinisteis a ser imitadores de las iglesias de Dios en Cristo Jesús que están en Judea, porque también vosotros padecisteis los mismos sufrimientos a manos de vuestros propios compatriotas, tal como ellos padecieron a manos de los judíos,15 los cuales mataron tanto al Señor Jesús como a los profetas, y a nosotros nos expulsaron[u], y no agradan a Dios sino que[v] son contrarios a todos los hombres,16 impidiéndonos[w] hablar a los gentiles para que se salven, con el resultado de que siempre llenan la medida de sus pecados. Pero la ira ha venido sobre ellos hasta el extremo[x].

17 Pero nosotros, hermanos, separados de vosotros por breve tiempo[y], en persona[z] pero no en espíritu[aa], estábamos muy ansiosos, con profundo deseo de ver vuestro rostro. 18 Ya que queríamos ir a vosotros (al menos yo, Pablo, más de una vez[ab]) pero Satanás nos lo ha impedido. 19 Porque ¿quién es nuestra esperanza o gozo o corona de gloria? ¿No lo sois vosotros en la presencia de nuestro Señor Jesús en su venida[ac]? 20 Pues vosotros sois nuestra gloria y nuestro gozo.

Interés de Pablo por sus hijos en la fe

3 Por lo cual, no pudiendo soportarlo más, pensamos que era mejor quedarnos solos en Atenas, y enviamos a Timoteo, nuestro hermano y colaborador de Dios[ad] en el evangelio de Cristo, para fortaleceros y alentaros respecto a vuestra fe; a fin de que nadie se inquiete[ae] por causa de estas aflicciones, porque vosotros mismos sabéis que para esto hemos sido destinados. Porque en verdad, cuando estábamos con vosotros os predecíamos que íbamos a sufrir aflicción, y así[af] ha acontecido, como[ag] sabéis. Por eso también yo, cuando ya no pude soportar más, envié para informarme de[ah] vuestra fe, por temor a que el tentador os hubiera tentado y que nuestro trabajo resultara en vano. Pero ahora Timoteo ha regresado[ai] de vosotros a nosotros, y nos ha traído buenas noticias de vuestra fe y amor y de que siempre tenéis buen recuerdo de nosotros, añorando vernos, como también nosotros a vosotros; por eso, hermanos, en toda nuestra necesidad y aflicción fuimos consolados respecto a vosotros por medio de vuestra fe; porque ahora sí que vivimos, si vosotros estáis firmes en el Señor. Pues ¿qué acción de gracias podemos dar a Dios por vosotros, por todo el gozo con que nos regocijamos delante de nuestro Dios a causa de vosotros,10 según oramos intensamente de noche y de día que podamos ver vuestro rostroy que completemos lo que falta a vuestra fe?

Exhortación a la santidad

11 Ahora, pues, que el mismo Dios y Padre nuestro, y Jesús nuestro Señor, dirijan nuestro camino a vosotros; 12 y que el Señor os haga crecer y abundar en amor unos para con otros, y para con todos, como también nosotros lo hacemos para con vosotros; 13 a fin de que El afirme vuestros corazones irreprensibles en santidad delante de nuestro Dios y Padre, en la venida[aj] de nuestro Señor Jesúscon todos sus santos.

Por lo demás, hermanos, os rogamos, pues, y os exhortamos en el Señor Jesús, que como habéis recibido de nosotros instrucciones acerca de la manera en que debéis andar[ak] y agradar a Dios (como de hecho ya andáis), así abundéis en ello más y más. Pues sabéis qué preceptos os dimos por autoridad del[al]Señor Jesús. Porque esta es la voluntad de Dios: vuestra santificación; es decir, que os abstengáis de inmoralidad sexual[am]; que cada uno de vosotros sepa cómo poseer[an] su propio vaso[ao] en santificación y honor, no en pasión de concupiscencia, como los gentiles que no conocen a Dios; y que nadie peque y defraude a su hermano en este asunto, porque el Señor es el vengador en todas estas cosas, como también antes os lo dijimos y advertimos solemnemente.Porque Dios no nos ha llamado a impureza, sino a[ap] santificación. Por consiguiente, el que rechaza esto no rechaza a hombre, sino al Dios que os da su Espíritu Santo.

Mas en cuanto al amor fraternal, no tenéis necesidad de que nadie os escriba, porque vosotros mismos habéis sido enseñados por Dios a amaros unos a otros;10 porque en verdad lo practicáis con todos los hermanos que están en toda Macedonia. Pero os instamos, hermanos, a que abundéis en ello más y más, 11 y a que tengáis por vuestra ambición el llevar una vida tranquila, y os ocupéis en vuestros propios asuntos[aq] y trabajéis con vuestras manos, tal como os hemos mandado; 12 a fin de que os conduzcáis[ar] honradamente para con los de afuera, y no tengáis necesidad de nada.

La venida del Señor

13 Pero no queremos, hermanos, que ignoréis acerca de los que duermen[as], para que no os entristezcáis como lo hacen los demás que no tienen esperanza.14 Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también Dios traerá con El a los que durmieron[at] en[au] Jesús. 15 Por lo cual os decimos esto por la palabra del Señor: que nosotros los que estemos vivos y que permanezcamos hasta la venida del Señor, no precederemos a los que durmieron[av]. 16 Pues el Señor mismodescenderá del cielo con voz[aw] de mando, con voz de arcángel y con la trompeta de Dios, y los muertos en Cristo se levantarán primero. 17 Entonces nosotros, los que estemos vivos y que permanezcamos, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes al encuentro del Señor en el aire, y así estaremos con el Señorsiempre. 18 Por tanto, confortaos[ax] unos a otros con estas palabras.

Preparados para el día del Señor

Ahora bien, hermanos, con respecto a los tiempos y a las épocas, no tenéis necesidad de que se os escriba nada. Pues vosotros mismos sabéis perfectamente que el día del Señor vendrá[ay] así como un ladrón en la noche;que cuando estén diciendo: Paz y seguridad, entonces la destrucción[az] vendrá sobre ellos repentinamente[ba], como dolores de parto a una mujer que está encinta, y no escaparán. Mas vosotros, hermanos, no estáis en tinieblas, para que el día os sorprenda como ladrón[bb]; porque todos vosotros sois hijos de la luz e hijos del día. No somos de la noche ni de las tinieblas. Por tanto, no durmamos como los demás, sino estemos alerta y seamos sobrios[bc]. Porque los que duermen, de noche duermen, y los que se emborrachan, de noche se emborrachan. Pero puesto que nosotros somos del día, seamos sobrios[bd], habiéndonos puesto la coraza de la fe y del amor, y por yelmo la esperanza de la salvación. Porque no nos ha destinado[be] Dios para ira, sino para obtener salvación por medio de nuestro Señor Jesucristo, 10 que murió por nosotros, para que ya sea que estemos despiertos o dormidos, vivamos juntamente con El.11 Por tanto, alentaos[bf] los unos a los otros, y edificaos el uno al otro, tal como lo estáis haciendo.

Deberes prácticos de la vida cristiana

12 Pero os rogamos hermanos, que reconozcáis[bg] a los que con diligencia trabajan entre vosotros, y os dirigen[bh] en el Señor y os instruyen[bi], 13 y que los tengáis en muy alta estima con amor, por causa de su trabajo. Vivid en paz los unos con los otros. 14 Y os exhortamos, hermanos, a que amonestéis a los indisciplinados[bj], animéis a los desalentados, sostengáis a los débiles y seáis pacientes con todos. 15 Mirad que ninguno devuelva a otro mal por mal, sino procurad siempre lo bueno los unos para con los otros, y para con todos. 16 Estad siempre gozosos; 17 orad sin cesar; 18 dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para vosotros en Cristo Jesús. 19 No apaguéis el Espíritu; 20 no menospreciéis las profecías[bk]. 21 Antes bien, examinadlo todo cuidadosamente, retened lo bueno; 22 absteneos de toda forma[bl] de mal.

Pablo ora por la santificación de los tesalonicenses

23 Y que el mismo Dios de paz os santifique por completo[bm]; y que todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea preservado irreprensible para[bn] la venida de nuestro Señor Jesucristo. 24 Fiel es el que os llama, el cual también lo hará.

Saludos y bendición final

25 Hermanos, orad por nosotros[bo].

26 Saludad a todos los hermanos con beso santo. 27 Os encargo solemnemente[bp]por el Señor que se lea esta carta a todos los hermanos.

28 La gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con vosotros.

Notas al pie:

  1. 1 Tesalonicenses 1:3 O, perseverancia
  2. 1 Tesalonicenses 1:3 Lit., de
  3. 1 Tesalonicenses 1:5 O, certidumbre, o, seguridad
  4. 1 Tesalonicenses 1:5 U, hombres
  5. 1 Tesalonicenses 1:5 Lit., llegamos a ser
  6. 1 Tesalonicenses 1:8 Lit., hacia
  7. 1 Tesalonicenses 1:9 Lit., entrada
  8. 1 Tesalonicenses 1:9 Lit., hacia
  9. 1 Tesalonicenses 2:1 Lit., entrada
  10. 1 Tesalonicenses 2:2 O, lucha, o, mucho conflicto
  11. 1 Tesalonicenses 2:4 O, aprueba
  12. 1 Tesalonicenses 2:5 Lit., nos presentamos
  13. 1 Tesalonicenses 2:6 O, ser carga
  14. 1 Tesalonicenses 2:7 Lit., nos hicimos
  15. 1 Tesalonicenses 2:7 Algunos mss. antiguos dicen: niños
  16. 1 Tesalonicenses 2:7 Lit., en medio de
  17. 1 Tesalonicenses 2:8 O, almas
  18. 1 Tesalonicenses 2:10 Lit., hicimos
  19. 1 Tesalonicenses 2:11 O, testificábamos
  20. 1 Tesalonicenses 2:12 O, llama
  21. 1 Tesalonicenses 2:15 O, nos persiguieron
  22. 1 Tesalonicenses 2:15 Lit., y
  23. 1 Tesalonicenses 2:16 O, tratando de impedirnos; lit., prohibiéndonos
  24. 1 Tesalonicenses 2:16 O, para siempre, o, del todo
  25. 1 Tesalonicenses 2:17 Lit., por espacio de una hora
  26. 1 Tesalonicenses 2:17 Lit., rostro
  27. 1 Tesalonicenses 2:17 Lit., corazón
  28. 1 Tesalonicenses 2:18 Lit., tanto una vez como dos
  29. 1 Tesalonicenses 2:19 O, presencia
  30. 1 Tesalonicenses 3:2 Algunos mss. dicen: servidor de Dios y colaborador nuestro
  31. 1 Tesalonicenses 3:3 O, se engañe
  32. 1 Tesalonicenses 3:4 Lit., tal como
  33. 1 Tesalonicenses 3:4 Lit., y
  34. 1 Tesalonicenses 3:5 O, para saber de, o, confirmar
  35. 1 Tesalonicenses 3:6 Lit., venido
  36. 1 Tesalonicenses 3:13 O, presencia
  37. 1 Tesalonicenses 4:1 O, conduciros
  38. 1 Tesalonicenses 4:2 Lit., por medio del
  39. 1 Tesalonicenses 4:3 O, fornicación
  40. 1 Tesalonicenses 4:4 O, adquirir
  41. 1 Tesalonicenses 4:4 I.e., cuerpo; o, posiblemente, esposa
  42. 1 Tesalonicenses 4:7 O, a vivir en
  43. 1 Tesalonicenses 4:11 O, negocios
  44. 1 Tesalonicenses 4:12 Lit., andéis
  45. 1 Tesalonicenses 4:13 I.e., los que están muertos
  46. 1 Tesalonicenses 4:14 I.e., murieron
  47. 1 Tesalonicenses 4:14 Lit., por medio de
  48. 1 Tesalonicenses 4:15 I.e., murieron
  49. 1 Tesalonicenses 4:16 O, grito
  50. 1 Tesalonicenses 4:18 O, consolaos, o, alentaos
  51. 1 Tesalonicenses 5:2 Lit., viene
  52. 1 Tesalonicenses 5:3 O, destrucción repentina
  53. 1 Tesalonicenses 5:3 Lit., está a la mano
  54. 1 Tesalonicenses 5:4 Algunos mss. antiguos dicen: como ladrones
  55. 1 Tesalonicenses 5:6 O, tengamos dominio propio
  56. 1 Tesalonicenses 5:8 O, tengamos dominio propio
  57. 1 Tesalonicenses 5:9 O, puesto
  58. 1 Tesalonicenses 5:11 O, confortaos
  59. 1 Tesalonicenses 5:12 O, que estiméis, u, honréis
  60. 1 Tesalonicenses 5:12 U, os presiden
  61. 1 Tesalonicenses 5:12 U, os amonestan
  62. 1 Tesalonicenses 5:14 O, desordenados
  63. 1 Tesalonicenses 5:20 O, los dones de profecía
  64. 1 Tesalonicenses 5:22 O, apariencia
  65. 1 Tesalonicenses 5:23 O, del todo
  66. 1 Tesalonicenses 5:23 Lit., en
  67. 1 Tesalonicenses 5:25 Algunos mss. agregan: también
  68. 1 Tesalonicenses 5:27 Lit., Os conjuro
La Biblia de las Américas (LBLA)Copyright © 1986, 1995, 1997 by The Lockman Foundation

Ver la realidad de una vida transformada

Ver la realidad de una vida transformada

la-verdad-para-hoy

12/5/2016

 

Pablo permaneció dos años enteros en una casa alquilada, y recibía a todos los que a él venían, predicando el reino de Dios y enseñando acerca del Señor Jesucristo, abiertamente y sin impedimento. (Hechos 28:30-31)

alimentemos_el_almaEl versículo de hoy muestra que, aunque Pablo estaba bajo arresto domiciliario “en una casa alquilada”, siguió predicando. A pesar de las circunstancias, Pablo siguió haciendo lo que se le había llamado a hacer.

Tal vez usted esté pensando: No puedo ir y predicar el evangelio. No puedo ser evangelista, ni maestro bíblico. Estoy atado a mi trabajo. Pero no importa si usted está encadenado a un escritorio, a una línea de montaje en una fábrica, a un aula, a un vehículo o a un puesto de vendedor; todo eso brinda oportunidades de predicar el evangelio. Cuanto peor es su confinamiento, tanto mayor es la oportunidad de brillar con una vida de santidad.

A menudo me dicen lo difícil que es dar testimonio en el centro laboral. Mi respuesta es que por lo general es más difícil dar testimonio en condiciones ideales que en una situación más difícil. Se debe a que en las situaciones difíciles la realidad de una vida transformada es más patente, y eso no puede menos que impresionar a quienes no la han experimentado.

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La niebla se está disipando

5 Diciembre 2016

La niebla se está disipando
por Charles R. Swindoll

Ester 7:1-2

alimentemos_el_almaImagine que está nadando en un inmenso lago, y que se encuentra a unos trescientos o cuatrocientos metros de la playa, cuando de repente se forma una niebla anómala y ésta le rodea. Usted está atrapado en este diminuto círculo de luz difusa, pero no puede ver más allá del alcance de su brazo.

Usted y yo estamos atrapados en un pequeño espacio de este nublado lago llamado presente. Debido a que toda nuestra perspectiva se basa en este momento en el que nos encontramos, hablamos del presente, del pasado y del futuro. Si queremos saber la hora, el minuto o el segundo, simplemente vemos nuestro reloj. Si queremos saber el día o el mes, el año o el siglo, vemos el calendario. Se trata del tiempo. Lo marcamos fácilmente, y lo medimos cuidadosamente. Todo es muy objetivo: medible, obvio y con sentido.

Pero Dios no es así en lo absoluto. En realidad, Él vive y se mueve fuera de la esfera del tiempo terrenal. En su tiempo, y solamente en su tiempo, Él comienza a moverse de manera impalpable hasta que, de repente, a medida que se revela su sorprendente soberanía, se produce un cambio. Es la manera que tiene Dios de disipar la niebla, ¡lo que siempre ocurre cuando Él lo decide y cuando a Él le place!

¿“Cuál es tu petición”, le pregunta el rey a Ester? “¿Qué es lo que solicitas?” Él ya le había preguntado esto un par de veces antes, cuando ella se le acercó, y él le extendió su cetro; y después, en el primer banquete. Pero Ester nunca le respondió, porque el momento no era el indicado. Ester tenía un oído sensible, un corazón sabio; sentía que algo todavía no estaba totalmente bien. Por tanto, no presionó. Sabía cuándo actuar, y sabía cuándo esperar.

¿Tiene usted esa misma sensibilidad? ¿Sabe cuándo escuchar? ¿Sabe cuándo hablar claro, y cuando permanecer en silencio? ¿Sabe cuánto decir y cuándo decirlo? ¿Tiene la sabiduría para reprimirse hasta exactamente el momento preciso, para obtener los máximos resultados? Estas cosas son importantes. La pregunta es: ¿Tiene usted la suficiente sintonía con Dios para leer sus sutiles señales? Es fácil ponerse en movimiento a la primera señal de que la niebla se está disipando.

Como escribió Salomón: “Todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora… tiempo de callar y tiempo de hablar” (Eclesiastés 3:1, 7).

Tomado del libro Buenos Días con Buenos Amigos (El Paso: Editorial Mundo Hispano, 2007). Con permiso de la Editorial Mundo Hispano (www.editorialmundohispano.org). Copyright © 2016 por Charles R. Swindoll Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.

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CAMBIO DE HOMBROS

CAMBIO DE HOMBROS

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Pablo Martini
Programa No. 2016-12-05

alimentemos_el_almaLa actitud con que encares los proyectos y desafíos cotidianos es esencial para regular las fuerzas y no quedar, como tantos, a la vera del camino y exhaustos. Es por eso que Jesús dijo: “Vengan a mí todos los que se sientan agotados y sin fuerzas que les voy a decir un secreto: Si cultivan una actitud de corazón tranquila y humilde, cada vez que se vean abocados en alguna tarea, así como lo ven hacer en mí, por más que sea pesada como un yugo,  la encontrarán liviana, y experimentarán esa paz interior que regula las fuerzas para continuar”. (Paráfrasis del autor).  Mansedumbre(espíritu dócil y rendido), y humildad (sumisión, obediencia, acatamiento). Escasean hoy ¿verdad?… De ahí el estrés, el mal genio, la ira y los “nervios de punta”.

Cierta vez una anciana caminaba al costado de una carretera arrastrando su pesada carga sobre las espaldas. Un conductor la vio y se compadeció de ella. Detuvo su camioneta y le indicó que subiera en la parte trasera. Luego de andar algunos metros observó que la mujer viajaba parada cargando aun su peso. ¡Señora, deje la carga sobre el piso del vehículo, por favor!” “No”, exclamó la anciana. “Me está llevando a mí, eso ya es bastante como para que lleve también mi  carga”. ¡Casi cómico! ¿Verdad? Bueno así de ridícula es la actitud de todo aquel que le entrega el destino eterno de su alma al Fiel Creador, pero se niega a entregarle sus cargas. Permíteme decirte que, cuando Él te invitó a subir lo hizo calculando tu peso y el de tus cargas también. Ya sabía de tus luchas, de tus temores, de tus fracasos y de tus retrasos. Igual te invitó a unirte a Él. No es sorpresa tu carga pesada. Quizás sea hora de darte cuenta de esto y dejar tu peso a Sus pies en oración, pues  la oración es el lugar donde las cargas cambian de hombro. La letra de una canción cristiana dice: “Si el peso del mundo cargó sobre sus hombros, sabe, mi hermano, que Él te sostendrá a ti”.

PENSAMIENTO DEL DÍA:

La oración es el lugar donde las cargas cambian de hombro.

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Saludo

Colosenses 1-4

9781586403546

Saludo

alimentemos_el_almaPablo, apóstol de Jesucristo por[a] la voluntad de Dios, y el hermano Timoteo,a los santos y fieles hermanos en Cristo que están en Colosas: Gracia a vosotros y paz de parte de Dios nuestro Padre.

Gratitud de Pablo por los colosenses

Damos gracias a Dios, el Padre de nuestro Señor Jesucristo, orando siempre por vosotros, al oír de vuestra fe en Cristo Jesús y del amor que tenéis por[b] todos los santos, a causa de la esperanza reservada para vosotros en los cielos, de la cual oísteis antes en la palabra de verdad, el[c] evangelio que ha llegado hasta vosotros. Así como en todo el mundo está dando fruto constantemente y creciendo[d], así lo ha estado haciendo también en vosotros, desde el día que oísteis y comprendisteis la gracia de Dios en verdad[e]; tal como lo aprendisteis de Epafras, nuestro amado consiervo, quien es fiel servidor de Cristo de parte nuestra[f], el cual también nos informó acerca de vuestro amor en el Espíritu.

Pablo ora por los colosenses

Por esta razón, también nosotros, desde el día que lo supimos[g], no hemos cesado de orar por vosotros y de rogar que seáis llenos del conocimiento[h] de su voluntad en toda sabiduría y comprensión espiritual, 10 para que andéis como es digno del Señor, agradándole en todo, dando fruto en toda buena obra y creciendo en[i] el conocimiento[j] de Dios; 11 fortalecidos con todo poder según la potencia de su gloria, para obtener[k] toda perseverancia y paciencia, con gozo12 dando gracias al Padre que nos ha capacitado para compartir[l] la herencia de los santos en luz.

La persona y la obra de Jesucristo

13 Porque El nos libró del dominio[m] de las tinieblas y nos trasladó al reino de su Hijo amado[n], 14 en quien tenemos redención: el perdón de los pecados. 15 El es la imagen del Dios invisible, el primogénito[o] de toda creación. 16 Porque en El fueron creadas todas las cosas, tanto en los cielos como en la tierra, visibles e invisibles; ya sean tronos o dominios o poderes o autoridades; todo ha sido creado por medio de El y para El. 17 Y El es antes de[p] todas las cosas, y en El todas las cosas permanecen[q]. 18 El es también la cabeza del cuerpo que es la iglesia; y El es el principio, el primogénito[r] de entre los muertos, a fin de que El tenga en todo la primacía. 19 Porque agradó al Padre que en El habitara toda la plenitud[s], 20 y por medio de El reconciliar todas las cosas consigo, habiendo hecho la paz por medio de la sangre de su cruz, por medio de El, repito, ya sean las que están en la tierra o las que están en los cielos. 21 Y aunque vosotros antes estabais alejados y erais de ánimo hostil[t], ocupados en malas obras, 22 sin embargo, ahora El os ha reconciliado en su cuerpo de carne, mediante su muerte, a fin de presentaros santos, sin mancha e irreprensibles delante de El, 23 si en verdad permanecéis en la fe bien cimentados y constantes, sin moveros de la esperanza del evangelio que habéis oído, que fue proclamado a toda la creación debajo del cielo, y del cual yo, Pablo, fui hecho[u] ministro[v].

Cristo en vosotros, la esperanza de gloria

24 Ahora me alegro de mis sufrimientos por vosotros, y en mi carne, completando lo que falta de las aflicciones de Cristo, hago mi parte por su cuerpo, que es la iglesia, 25 de la cual fui hecho ministro conforme a la administración[w] de Dios que me fue dada para beneficio vuestro, a fin de llevar a cabo la predicación de la[x]palabra de Dios, 26 es decir, el misterio que ha estado oculto desde los siglos y generaciones pasadas, pero que ahora ha sido manifestado a sus santos, 27 a quienes Dios quiso dar a conocer cuáles son las riquezas de la gloria de este misterio entre los gentiles, que es Cristo en vosotros, la esperanza de la gloria.28 A El nosotros proclamamos, amonestando a todos los hombres, y enseñando a todos los hombres con[y] toda sabiduría, a fin de poder presentar a todo hombreperfecto en Cristo. 29 Y con este fin también trabajo, esforzándome según su poder[z] que obra poderosamente[aa] en mí.

Preocupación de Pablo por los colosenses

Porque quiero que sepáis qué gran lucha tengo por vosotros y por los que están en Laodicea, y por todos los que no me han visto en persona[ab], para que sean alentados sus corazones, y unidos en amor, alcancen todas las riquezas que proceden de una plena seguridad de comprensión, resultando en un verdadero conocimiento del misterio de Dios[ac], es decir, de Cristo, en quien están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento. Esto lo digopara que nadie os engañe con razonamientos persuasivos[ad]. Porque aunque estoy ausente en el cuerpo[ae], sin embargo estoy con vosotros en espíritu, regocijándome al ver[af] vuestra buena disciplina[ag] y la estabilidad[ah] de vuestra feen Cristo.

Por tanto, de la manera que recibisteis a Cristo Jesús el Señor, así andad[ai] en El;firmemente arraigados y edificados en El y confirmados en[aj] vuestra fe, tal como fuisteis instruidos, rebosando de[ak] gratitud[al].

Jesucristo: Dios, salvador y vencedor

Mirad que nadie os haga cautivos por medio de su filosofía y vanas sutilezas, según la tradición de los hombres, conforme a los principios[am] elementales del mundo y no según Cristo. Porque toda la plenitud de la Deidad residecorporalmente en El, 10 y habéis sido hechos completos[an] en El, que es la cabeza sobre[ao] todo poder y autoridad; 11 en El también fuisteis circuncidados con una circuncisión no hecha por manos, al quitar el cuerpo de la carne mediante la circuncisión de Cristo; 12 habiendo sido sepultados con El en el bautismo, en el cual también habéis resucitado con El por la fe en la acción del poder de Dios, que le resucitó de entre los muertos. 13 Y cuando estabais muertos en[ap] vuestros delitos y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con El, habiéndonos[aq] perdonado todos los delitos, 14 habiendo cancelado el documento de deuda que consistía en decretos contra nosotros y que nos era adverso, y lo ha quitado de en medio, clavándolo en la cruz. 15 Y habiendo despojado a[ar] los poderes y autoridades, hizo de ellos un espectáculo público, triunfando sobre ellos por medio de El[as].

Advertencias contra mandamientos de hombres

16 Por tanto, que nadie se constituya en vuestro juez[at] con respecto a comida o bebida, o en cuanto a día de fiesta, o luna nueva, o día de reposo; 17 cosas que sólo son sombra de lo que ha de venir, pero el cuerpo[au] pertenece a Cristo[av].18 Nadie os defraude de vuestro premio[aw] deleitándose en la humillación de sí mismo[ax] y en la adoración de los ángeles, basándose en las visiones que ha visto, hinchado sin causa por su mente carnal, 19 pero no asiéndose a la Cabeza, de la cual todo el cuerpo, nutrido y unido por las coyunturas y ligamentos[ay], crece con un crecimiento que es de Dios.

20 Si habéis muerto con Cristo a los principios[az] elementales del mundo, ¿por qué, como si aún vivierais en el mundo, os sometéis a preceptos tales como: 21 no manipules[ba], no gustes, no toques 22 (todos los cuales se refieren a cosas destinadas a perecer con el uso[bb]), según los preceptos y enseñanzas de los hombres? 23 Tales cosas tienen a la verdad, la apariencia de sabiduría en una religión humana[bc], en la humillación de sí mismo[bd] y en el trato severo del cuerpo, pero carecen de valor alguno contra los apetitos de la carne.

La meta del cristiano

3 Si habéis, pues, resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. Poned la mira[be] en las cosas de arriba, no en las de la tierra. Porque habéis muerto, y vuestra vida está escondida con Cristoen Dios. Cuando Cristo, nuestra[bf] vida, sea manifestado, entonces vosotros también seréis manifestados con El en gloria.

La vida vieja y la vida nueva

Por tanto, considerad los miembros de vuestro cuerpo terrenal como muertos[bg]a la fornicación, la impureza, las pasiones, los malos deseos y la avaricia, que es idolatría. Pues la ira de Dios vendrá sobre los hijos de desobediencia[bh] por causa de estas cosas, en las cuales vosotros también anduvisteis en otro tiempo cuando vivíais en ellas. Pero ahora desechad también vosotros todas estas cosas: ira, enojo, malicia, maledicencia, lenguaje soez de vuestra boca. No mintáis[bi] los unos a los otros, puesto que habéis desechado al viejo hombre con sus malos hábitos, 10 y os habéis vestido del nuevo hombre, el cual se va renovando hacia un verdadero conocimiento, conforme a la imagen de aquel que lo creó; 11 una renovación en la cual no hay distinción entre griego y judío, circunciso e incircunciso[bj], bárbaro[bk], escita[bl], esclavo o libre, sino que Cristo es todo, y en todos.

12 Entonces, como escogidos de Dios, santos y amados, revestíos de tierna compasión, bondad, humildad, mansedumbre y paciencia[bm]; 13 soportándoos unos a otros y perdonándoos unos a otros, si alguno tiene queja contra otro; como Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros. 14 Y sobre todas estas cosas, vestíos de amor, que es el vínculo[bn] de la unidad[bo]. 15 Y que la paz de Cristo[bp] reine[bq] en vuestros corazones, a la cual en verdad[br] fuisteis llamados en un solo cuerpo; y sed agradecidos. 16 Que la palabra de Cristo[bs] habite en abundancia en vosotros, con toda sabiduría enseñándoos y amonestándoos unos a otros con salmos, himnos y canciones espirituales, cantando a Dios con acción de gracias[bt] en vuestros corazones. 17 Y todo lo que hacéis, de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias por medio de El a Dios el Padre.

Relaciones sociales del cristiano

18 Mujeres, estad sujetas a vuestros maridos, como conviene en el Señor.19 Maridos, amad a vuestras[bu] mujeres y no seáis ásperos[bv] con ellas. 20 Hijos, sed obedientes a vuestros padres en todo, porque esto es agradable al[bw] Señor.21 Padres, no exasperéis[bx] a vuestros hijos, para que no se desalienten.22 Siervos[by], obedeced en todo a vuestros[bz] amos en la tierra[ca], no para ser vistos[cb], como los que quieren agradar a los hombres, sino con sinceridad de corazón, temiendo al Señor. 23 Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres, 24 sabiendo que del Señor recibiréis la recompensa de la herencia. Es a Cristo el Señor a quien servís. 25 Porque el que procede con injusticia sufrirá las consecuencias del mal que ha cometido, y eso, sin acepción de personas.

4 Amos, tratad con justicia y equidad a vuestros siervos[cc], sabiendo que vosotros también tenéis un Señor[cd] en el cielo.

Exhortaciones finales

Perseverad en[ce] la oración, velando en ella con acción de gracias; orando al mismo tiempo también por nosotros, para que Dios nos abra una puerta para la palabra, a fin de dar a conocer[cf] el misterio de Cristo, por el cual también he sido encarcelado, para manifestarlo como debo hacerlo[cg]. Andad sabiamente para con los de afuera, aprovechando bien[ch] el tiempo. Que vuestra conversación sea siempre con gracia, sazonada como con sal, para que sepáis cómo debéis responder a cada persona.

Asuntos personales

En cuanto a todos mis asuntos, os informará Tíquico, nuestro amado hermano, fiel ministro y consiervo en el Señor. Porque precisamente para esto os lo he enviado, para que sepáis de nuestras circunstancias y que conforte vuestros corazones; y con él a Onésimo[ci], fiel y amado hermano, que es uno de vosotros. Ellos os informarán acerca de todo lo que aquí pasa.

Saludos

10 Aristarco, mi compañero de prisión, os envía saludos; también Marcos, el primo de Bernabé (acerca del cual recibisteis instrucciones[cj]; si va a vosotros, recibidle bien); 11 y también Jesús, llamado Justo; estos son los únicos colaboradoresconmigo en[ck] el reino de Dios que son de la circuncisión, y ellos[cl] han resultado ser un estímulo para mí. 12 Epafras, que es uno de vosotros, siervo de Jesucristo, os envía saludos, siempre esforzándose intensamente a favor vuestro en sus oraciones, para que estéis firmes, perfectos[cm] y completamente seguros[cn] en toda la voluntad de Dios. 13 Porque le soy testigo de que tiene profundo interés[co]por vosotros y por los que están en Laodicea y en Hierápolis. 14 Lucas, el médico amado, os envía saludos, y también Demas. 15 Saludad a los hermanos que están en Laodicea, también a Ninfas y a la iglesia que está en su casa. 16 Cuando esta[cp]carta se haya leído entre vosotros, hacedla leer también en la iglesia de los laodicenses; y vosotros, por vuestra parte, leed la carta que viene de Laodicea.17 Y decid a Arquipo: Cuida[cq] el ministerio que has recibido del Señor, para que lo cumplas.

18 Yo, Pablo, escribo este saludo con mi propia mano[cr]. Acordaos de mis cadenas[cs]. La gracia sea con vosotros.

Notas al pie:

  1. Colosenses 1:1 Lit., mediante
  2. Colosenses 1:4 O, hacia
  3. Colosenses 1:5 O, del
  4. Colosenses 1:6 O, se disemina
  5. Colosenses 1:6 O, llegasteis a entender…verdaderamente
  6. Colosenses 1:7 Algunos mss. dicen: vuestra
  7. Colosenses 1:9 Lit., lo oímos
  8. Colosenses 1:9 O, verdadero conocimiento
  9. Colosenses 1:10 O, por
  10. Colosenses 1:10 O, aumentando en el verdadero conocimiento
  11. Colosenses 1:11 Lit., hacia
  12. Colosenses 1:12 Lit., para la porción de
  13. Colosenses 1:13 Lit., de la autoridad
  14. Colosenses 1:13 Lit., del Hijo de su amor
  15. Colosenses 1:15 Gr., protótokos; aquí: el primero en prioridad y soberanía
  16. Colosenses 1:17 O, ha existido anteriormente a
  17. Colosenses 1:17 Lit., se conservan unidas
  18. Colosenses 1:18 Gr., protótokos; aquí: el primero que resucitó de entre los muertos
  19. Colosenses 1:19 O, agradó a toda la plenitud, habitar en El; i.e., la plenitud de la Deidad; véase Col. 2:9
  20. Colosenses 1:21 Lit., enemigos en mente
  21. Colosenses 1:23 Lit., llegué a ser
  22. Colosenses 1:23 O, servidor
  23. Colosenses 1:25 O, al oficio de administrador
  24. Colosenses 1:25 Lit., hacer plena la
  25. Colosenses 1:28 O, en
  26. Colosenses 1:29 Lit., obrar
  27. Colosenses 1:29 Lit., en poder
  28. Colosenses 2:1 Lit., mi rostro en la carne
  29. Colosenses 2:2 Algunos mss. dicen: de Dios el Padre
  30. Colosenses 2:4 O, sutiles, o, capciosos
  31. Colosenses 2:5 Lit., en la carne
  32. Colosenses 2:5 Lit., y viendo
  33. Colosenses 2:5 O, vuestro buen orden
  34. Colosenses 2:5 O, firmeza
  35. Colosenses 2:6 O, vivid
  36. Colosenses 2:7 O, por
  37. Colosenses 2:7 Algunos mss. dicen: en ella con; otros: en ello con
  38. Colosenses 2:7 O, acción de gracias
  39. Colosenses 2:8 O, las normas
  40. Colosenses 2:10 O, habéis sido llenos, o, habéis alcanzado plenitud
  41. Colosenses 2:10 Lit., de
  42. Colosenses 2:13 O, por causa de
  43. Colosenses 2:13 Algunos mss. dicen: habiéndoos
  44. Colosenses 2:15 O, habiéndose deshecho de
  45. Colosenses 2:15 O, ella; i.e., la cruz
  46. Colosenses 2:16 Lit., nadie os juzgue
  47. Colosenses 2:17 O, la sustancia
  48. Colosenses 2:17 Lit., es de Cristo
  49. Colosenses 2:18 O, Nadie juzgue contra vosotros
  50. Colosenses 2:18 O, humildad
  51. Colosenses 2:19 Lit., ataduras,
  52. Colosenses 2:20 O, las normas
  53. Colosenses 2:21 O, no manosees
  54. Colosenses 2:22 O, siendo consumidas
  55. Colosenses 2:23 Lit., arbitraria, o, autocreada
  56. Colosenses 2:23 O, humildad
  57. Colosenses 3:2 O, Fijad vuestra mente
  58. Colosenses 3:4 Algunos mss. antiguos dicen: vuestra
  59. Colosenses 3:5 Lit., dad muerte a los miembros que están sobre la tierra
  60. Colosenses 3:6 Algunos mss. antiguos no incluyen: sobre los hijos de desobediencia
  61. Colosenses 3:9 O, Dejad de mentir
  62. Colosenses 3:11 Lit., circuncisión e incircuncisión
  63. Colosenses 3:11 I.e., uno que no era griego, ni por nacimiento, ni por cultura
  64. Colosenses 3:11 Un natural de Escitia; símbolo de un salvaje primitivo
  65. Colosenses 3:12 I.e., tolerancia hacia otros
  66. Colosenses 3:14 O, lazo, o, eslabón
  67. Colosenses 3:14 Lit., de la perfección
  68. Colosenses 3:15 Algunos mss. dicen: Dios
  69. Colosenses 3:15 O, actúe como árbitro
  70. Colosenses 3:15 Lit., también
  71. Colosenses 3:16 Algunos mss. dicen: del Señor; otros dicen: de Dios
  72. Colosenses 3:16 Lit., en su gracia
  73. Colosenses 3:19 Lit., las
  74. Colosenses 3:19 O, amargos
  75. Colosenses 3:20 Lit., en el
  76. Colosenses 3:21 Algunos mss. antiguos dicen: no provoquéis a ira
  77. Colosenses 3:22 O, Esclavos
  78. Colosenses 3:22 Lit., los
  79. Colosenses 3:22 Lit., según la carne
  80. Colosenses 3:22 Lit., no en el servir al ojo
  81. Colosenses 4:1 O, esclavos
  82. Colosenses 4:1 O, Amo
  83. Colosenses 4:2 O, Consagraos a
  84. Colosenses 4:3 Lit., de hablar
  85. Colosenses 4:4 Lit., hablar
  86. Colosenses 4:5 Lit., redimiendo
  87. Colosenses 4:9 Lit., junto con Onésimo
  88. Colosenses 4:10 U, órdenes
  89. Colosenses 4:11 O, por
  90. Colosenses 4:11 Lit., los cuales
  91. Colosenses 4:12 O, maduros
  92. Colosenses 4:12 O, perfectos
  93. Colosenses 4:13 O, se toma mucho trabajo
  94. Colosenses 4:16 Lit., la
  95. Colosenses 4:17 O, Mira
  96. Colosenses 4:18 Lit., El saludo por mi mano, Pablo
  97. Colosenses 4:18 O, mis prisiones
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