La Gloria del Señor

Isha – Salmos

DÍA 150 – Salmo 115

Dosis: Alabanza

La Gloria del Señor

“La gloria, Señor, no es para nosotros; no es para nosotros sino para tu nombre, por causa de tu amor y tu verdad.” (Salmo 115:1) (NVI)

Tradicionalmente se dice que los salmos 115 al 118 eran cantados en la noche de la Pascua, para conmemorar el escape de Israel de Egipto. Este salmo comienza con un deseo fundamental: que el nombre de Dios reciba la gloria, y no el nombre de la nación. Insta a dar la gloria a Dios, no a nosotros, a Dios no a los ídolos.

Muchas veces pedimos que el nombre de Dios sea glorificado junto al nuestro. Por ejemplo, un mejor empleo para que se alabe nuestro trabajo, o mejor conducta de los niños para que nos vean como buenas madres. ¿O buscamos que algún proyecto salga bien para recibir aplausos? Cuando buscamos nuestra propia gloria, seguramente es porque no estamos preocupados por la reputación de nuestro Dios. Este salmo nos insta a excluir la jactancia y nuestros propios méritos.

Pensemos en el siguiente ejemplo. Dibuja en tu mente un monte lejano. Ahora considera que hay ahí una persona que al anochecer enciende una vela para alumbrar su camino. ¿Podrías ver su luz desde la distancia? ¡Casi imposible! Pero ¿qué pasaría si juntas diez personas con velas? La luz comienza a notarse un poco más. Sin embargo, si se reúnen mil personas la luz brilla como una antorcha. ¿Cómo se vería con millones de velas encendidas? La luz sería tan intensa que te alegraría contemplarla. Y sería tan espectacular que olvidarías a la gente que sostiene la vela, solo admirarías la luz.

Cuando hablamos de la gloria de Dios debemos recordar que lo hacemos en conjunto, por eso el salmista habla en plural. Nosotros solo sostenemos una vela, y lo hacemos porque Dios ha sido bueno al darnos su luz. Pero lo que importa a final de cuentas es su luz: la luz mayor que brilla y enciende la noche, la luz eterna que vence la oscuridad.

La próxima vez que oremos, meditemos en nuestras intenciones. ¿Quién se llevará el crédito de esta oración contestada? Que la gloria del nombre de Dios sea nuestro anhelo al orar y vivir. Para que podamos decir como el salmista: “Somos nosotros los que alabamos al SEÑOR desde ahora y para siempre. ¡Aleluya! ¡Alabado sea el SEÑOR!

Oración: Señor, que tu nombre reciba toda la gloria hoy y siempre. Amén.

De Vergara, P. A., de Vera, A. D., & Harris, K. O. (2012). Isha-Salmos: Una dosis diaria de fe para ti. (P. A. de Vergara, Ed.) (Primera Edición, p. 166). Lima, Perú: Ediciones Verbo Vivo.

 

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s