Hebreos 4-6

Reposo de Dios y del creyente
4 Por tanto, temamos, no sea que permaneciendo aún la[a] promesa de entrar en su reposo[b], alguno de vosotros parezca no haberlo alcanzado. 2 Porque en verdad, a nosotros se nos ha anunciado la buena nueva, como también a ellos; pero la palabra que ellos oyeron[c] no les aprovechó por no ir acompañada por la fe en[d] los que la oyeron. 3 Porque[e] los que hemos creído entramos en ese reposo, tal como El ha dicho:
Como jure en mi ira:
“no entraran en mi reposo”,
aunque las obras de El estaban acabadas desde la fundación del mundo. 4 Porque así ha dicho en cierto lugar acerca del séptimo día: Y Dios reposo en el septimo dia de todas sus obras; 5 y otra vez en este pasaje: no entraran en mi reposo. 6 Por tanto, puesto que todavía falta que algunos entren en él, y aquellos a quienes antes se les anunció la buena nueva no entraron por causa de su desobediencia[f], 7 Diosotra vez fija un día: Hoy. Diciendo por medio de[g] David después de mucho tiempo, como se ha dicho antes:
Si ois hoy su voz, no endurezcais vuestros corazones.
8 Porque si Josué[h] les hubiera dado reposo, Dios no habría hablado de otro día después de ése. 9 Queda, por tanto, un reposo sagrado para el pueblo de Dios.10 Pues el que ha entrado a su reposo[i], él mismo ha reposado de sus obras, como Dios reposó de las suyas. 11 Por tanto, esforcémonos por entrar en ese reposo, no sea que alguno caiga siguiendo el mismo ejemplo de desobediencia.
Poder de la palabra de Dios
12 Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que cualquier espada de dos filos; penetra hasta la división del alma y del espíritu, de las coyunturas y los tuétanos, y es poderosa para discernir[j] los pensamientos y las intenciones del corazón. 13 Y no hay cosa creada oculta a su vista[k], sino que todas las cosas están al descubierto[l] y desnudas ante los ojos de aquel a quien tenemos que dar cuenta.
Jesús, el gran sumo sacerdote
14 Teniendo, pues, un gran sumo sacerdote que trascendió[m] los cielos, Jesús, el Hijo de Dios, retengamos nuestra fe[n]. 15 Porque no tenemos un sumo sacerdoteque no pueda compadecerse de nuestras flaquezas, sino uno que ha sido tentado en todo como nosotros, pero sin pecado. 16 Por tanto, acerquémonos con confianza al trono de la gracia para que recibamos misericordia, y hallemos gracia para la ayuda oportuna.
Jesús como sumo sacerdote
5 Porque todo sumo sacerdote tomado de entre los hombres es constituido a favor de los hombres en las cosas que a Dios se refieren, para presentar ofrendas y sacrificios por los pecados; 2 y puede[o] obrar con benignidad[p] para con los ignorantes y extraviados, puesto que él mismo está sujeto a flaquezas; 3 y por esa causa está obligado a ofrecer sacrificios por los pecados, tanto por sí mismo como por el pueblo. 4 Y nadie toma este honor para sí mismo, sino que lo recibecuando es llamado por Dios, así como lo fue Aarón. 5 De la misma manera, Cristo no se glorificó a sí mismo para hacerse sumo sacerdote, sino que lo glorificó el que le dijo:
Hijo mio eres tu,
Yo te he engendrado hoy;
6 como también dice en otro pasaje:
Tu eres sacerdote para siempre
segun el orden de Melquisedec.
7 Cristo[q], en los días de su carne, habiendo ofrecido oraciones y súplicas con gran clamor y lágrimas al que podía librarle[r] de la muerte, fue oído a causa de su temor reverente; 8 y aunque era Hijo, aprendió obediencia por lo que padeció; 9 y habiendo sido hecho perfecto, vino a ser fuente[s] de eterna salvación para todos los que le obedecen, 10 siendo constituido por Dios sumo sacerdote según el orden de Melquisedec.
Crecimiento en la madurez espiritual
11 Acerca de esto[t] tenemos mucho que decir, y es difícil de explicar, puesto que os habéis hecho tardos para oír. 12 Pues aunque ya[u] debierais ser maestros, otra vez tenéis necesidad de que alguien os enseñe los principios elementales[v] de los oráculos de Dios, y habéis llegado a tener necesidad de leche y no de alimento sólido. 13 Porque todo el que toma sólo leche, no está acostumbrado a la palabra de justicia, porque es niño. 14 Pero el alimento sólido es para los adultos[w], los cuales por la práctica tienen los sentidos ejercitados para discernir el bien y el mal.
6 Por tanto, dejando las enseñanzas elementales[x] acerca de Cristo[y], avancemos hacia la madurez[z], no echando otra vez el fundamento del arrepentimiento de obras muertas y de la fe hacia Dios, 2 de la enseñanza sobre lavamientos[aa], de la imposición de manos, de la resurrección de los muertos y del juicio eterno. 3 Y esto haremos, si Dios lo permite. 4 Porque en el caso de los que fueron una vez iluminados, que probaron del don celestial y fueron hechos partícipes del Espíritu Santo, 5 que gustaron la buena palabra de Dios y los poderes del siglo venidero,6 pero después cayeron, es imposible renovarlos otra vez para arrepentimiento, puesto que de nuevo crucifican para sí mismos al Hijo de Dios y le exponen a la ignominia pública. 7 Porque la tierra que bebe la lluvia que con frecuencia cae[ab]sobre ella y produce vegetación útil a aquellos por los cuales es cultivada, recibe bendición de Dios; 8 pero si produce espinos y abrojos no vale nada, está próxima a ser maldecida[ac], y termina por ser quemada[ad].
Esperanza de cosas mejores
9 Pero en cuanto a vosotros, amados, aunque hablemos de esta manera, estamos persuadidos de las cosas que son mejores y que pertenecen a la salvación.10 Porque Dios no es injusto como para olvidarse de vuestra obra y del amor que habéis mostrado hacia su nombre, habiendo servido, y sirviendo aún, a los santos. 11 Pero deseamos que cada uno de vosotros muestre la misma solicitud hasta el fin, para alcanzar la plena[ae] seguridad de la esperanza, 12 a fin de que no seáis perezosos, sino imitadores de los que mediante la fe y la paciencia heredan las promesas.
La promesa de Dios es segura
13 Pues cuando Dios hizo la promesa a Abraham, no pudiendo jurar por uno mayor, juró por sí mismo, 14 diciendo: Ciertamente te bendecire y ciertamente te multiplicare. 15 Y así, habiendo esperado con paciencia, obtuvo la promesa.16 Porque los hombres juran por uno mayor que ellos mismos, y para ellos un juramento dado como confirmación es el fin de toda discusión. 17 Por lo cual[af]Dios, deseando mostrar más plenamente a los herederos de la promesa la inmutabilidad de su propósito, interpuso[ag] un juramento, 18 a fin de que por dos cosas inmutables, en las cuales es imposible que Dios mienta, los que hemos buscado refugio seamos grandemente animados[ah] para asirnos de la esperanza puesta delante de nosotros, 19 la cual tenemos como ancla del alma, una esperanza segura y firme, y que penetra hasta detrás[ai] del velo, 20 donde Jesús entró por nosotros como precursor, hecho, según el orden de Melquisedec, sumo sacerdote para siempre.
Notas al pie:
- Hebreos 4:1 Lit., una
- Hebreos 4:1 I.e., de Dios
- Hebreos 4:2 Lit., pero la palabra oída
- Hebreos 4:2 Muchos mss. dicen: por no estar ellos unidos por la fe con
- Hebreos 4:3 Algunos mss. antiguos dicen: Por tanto
- Hebreos 4:6 O, incredulidad
- Hebreos 4:7 O, en
- Hebreos 4:8 Gr., Jesús
- Hebreos 4:10 I.e., de Dios
- Hebreos 4:12 O, juzgar
- Hebreos 4:13 I.e., de Dios
- Hebreos 4:13 O, abiertas
- Hebreos 4:14 Lit., pasó a través de
- Hebreos 4:14 O, confesión, o, profesión
- Hebreos 5:2 Lit., pudiendo
- Hebreos 5:2 O, compasión
- Hebreos 5:7 Lit., El cual
- Hebreos 5:7 O, salvarle
- Hebreos 5:9 O, autor
- Hebreos 5:11 O, El
- Hebreos 5:12 Lit., por causa del tiempo
- Hebreos 5:12 Lit., elementos del principio
- Hebreos 5:14 O, los que han alcanzado madurez
- Hebreos 6:1 Lit., la palabra del principio
- Hebreos 6:1 I.e., del Mesías
- Hebreos 6:1 O, perfección
- Hebreos 6:2 O, bautismos
- Hebreos 6:7 Lit., viene
- Hebreos 6:8 Lit., a una maldición
- Hebreos 6:8 Lit., su fin es para quemarse
- Hebreos 6:11 Lit., a plenitud la
- Hebreos 6:17 O, Por tanto
- Hebreos 6:17 O, garantizó
- Hebreos 6:18 Lit., podamos tener un fortísimo consuelo
- Hebreos 6:19 Lit., dentro
